¿Remedios caseros para reducir el colesterol?

8 octubre, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por el médico Nelton Abdon Ramos Rojas
Los remedios caseros son atajos que, además de conllevar varios riesgos para la salud, no llevan a ningún puerto seguro. Por ello, los expertos en salud recomiendan evitarlos y, en su lugar, seguir las indicaciones del médico tratante. 

Los remedios caseros para reducir el colesterol pueden resultar tentadores porque, además de prometer múltiples beneficios a corto plazo y una mejor calidad de vida, pueden elaborarse a partir de sustancias naturales accesibles que, supuestamente, no podrían generar ningún tipo de reacción adversa.

Sin embargo, sí pueden causar interacciones. Al respecto, el Manual MSD expone lo siguiente: «los efectos de las interacciones farmacológicas suelen ser no deseados y a veces perjudiciales. Las interacciones pueden intensificar o reducir la acción de uno o más fármacos, y dar lugar a efectos secundarios o al fracaso del tratamiento«.

Así que por mucho que prometan estos remedios, nunca podrán sustituir el tratamiento pautado por el médico. Y en este sentido vale la pena aclarar que no se trata de desestimar los posibles beneficios del consumo de un alimento o varios, sino de estar conscientes de que su alcance no es tan significativo ni mucho menos «poderoso» como se pretende hacer ver en muchos casos.

Veamos más a continuación.

¿Son totalmente seguros los remedios naturales para reducir el colesterol?

No. Los remedios caseros no son completamente seguros. Pueden interferir con el tratamiento pautado por el médico y promover diversas reacciones adversas en el organismo. Además, puede agravar las molestias del paciente y empeorar su situación significativamente. Por ello, los expertos NO los recomiendan.

Lo más recomendable es seguir las pautas del médico y mantener buenos hábitos de vida.

Notas en relación a la dieta

La Organización Mundial de la Salud (OMS) señala que, además de llevar una dieta equilibrada, es recomendable reducir el consumo de azúcar y grasas saturadas y no solo el de sal.

En el marco de una dieta equilibrada puede ser aceptable el consumo regular de alimentos saludables, como las frutas y la avena, un cereal cuyas propiedades sí han sido científicamente comprobadas.

Avena con trozos de manzana

Ahora, lo que no es para nada saludable es tomar la avena como sustituto de una comida principal o el tratamiento pautado por el médico, con la excusa de que va a mejorar la salud. Por otra parte, hay que tener claro que su consumo no exime de las consecuencias de los excesos cometidos (de alimentos procesados, salsas, frituras, golosinas, refrescos, alcohol, etcétera).

Adicionalmente, es importante aclarar que la dieta deberá estar pautada por un profesional, para evitar descompensaciones, ya que cada organismo tiene una serie de necesidades diferentes. Por lo tanto, no se trata solo de adoptar las pautas generales para reducir el colesterol.

La dieta deberá complementarse siempre con una buena hidratación.

Notas en relación al ejercicio

El ejercicio, especialmente al aire libre, te ayuda a combatir el cansancio mental

Para reducir los niveles de colesterol es posible que el médico le sugiera al paciente realizar actividad física a diario. Dependiendo de su estado de salud, el tipo de actividad vendrá ser una u otra, así como la respectiva duración.

La Organización Mundial de la Salud recomienda a las personas mayores de 18 años de edad que dediquen al menos 150 minutos semanales a la actividad física aeróbica de intensidad moderada.

En conclusión, si te han diagnosticado colesterol alto, debes procurar mantener buenos hábitos de vida, evitar las comidas grasosas, como las frituras, las salsas y los procesados, así como también el consumo de tabaco y alcohol. Por último, recuerda que la actividad física juega un papel clave en tu bienestar así que consulta con tu médico cuál es el tipo de ejercicio más recomendable para tu caso y ¡anímate a ponerte las zapatillas cuanto antes!