10 remedios para dormir mejor y con más facilidad

Si puedes, trabaja solo hasta que caiga el sol y relájate después. De este modo tu cuerpo relacionará la noche con el descanso y dejará de estar alerta

Para una buena salud y calidad de vida es fundamental descansar cada noche lo suficiente. No obstante, muchas personas tienen la necesidad de recurrir a soluciones para dormir mejor y con más facilidad por sus dificultades para conciliar el sueño.

Descubre en este artículo 10 remedios infalibles para lograrlo de manera natural. De este modo no nos arriesgaremos a sufrir los efectos adversos de algunos medicamentos para el insomnio.

Tips para dormir mejor

Un tercio de nuestra vida la pasamos durmiendo. Puede parecer demasiado, pero es necesario para recuperar las energías. Si no dormimos lo suficiente, no tenemos la capacidad de trabajar, estudiar, tener buen humor, estar saludables, etc.

Si tienes problemas para conciliar el sueño seguro que conoces de primera mano lo que conlleva en tu calidad de vida. La productividad quedará en segundo plano, así como también tu juicio, tu memoria y tu concentración. Y, además, esto trae como consecuencia la aparición de enfermedades como la diabetes, la obesidad o una mala actitud crónica a largo plazo.

Una noche de insomnio puede causarnos mal humor e irritabilidad al día siguiente. No obstante, cuando esta situación se repite, puede empezar a afectar a nuestra salud. Para evitarlo, trata de seguir algunos consejos para dormir mejor y con más facilidad.

Tips para dormir mejor

1. Establece una rutina para dormir

Si establecer una rutina fija para acostarte, el cuerpo sabrá en qué momento debe dormir y cuando estar despierto. Conocerá cuando es tiempo de relajarse y de eliminar el estrés.

  • Trata de irte a la cama siempre a la misma hora y de despertarte a igual horario (o lo más aproximado durante los fines de semana). Así el organismo no se desequilibrará y conseguirás dormir mejor.

2. Escribe un diario

Adquirir el hábito de escribir un diario te ayudará a liberar las hormonas del estrés y quitar el estado de alerta o tristeza. No es necesario que sigas un orden de tus pensamientos.

Puedes ir escribiendo aquello que te aqueja o que te preocupa. De esta manera evitarás quedarte toda la noche pensando una solución a un problema, por ejemplo, y dormir con más tranquilidad.

3. Consume más magnesio

Se ha demostrado que el magnesio es necesario para dormir bien y con facilidad. Es, por lo tanto, un remedio natural para combatir el insomnio sin implicar riesgos para la salud.

  • Trata de consumir alimentos como semillas de calabaza, acelga y espinacas. También puedes recurrir a tomar un suplemento si lo consideras necesario, siempre bajo la supervisión de un profesional.

4. Bebe un té de manzanilla

La manzanilla una bebida tranquilizante y relajante que reduce la ansiedad. Una taza antes de dormir es suficiente para dormir bien y con más facilidad.

Si no nos gusta la manzanilla podemos optar por otras plantas medicinales con propiedades relajantes. Por ejemplo, la pasiflora, la valeriana, la tila o la melisa. También podemos combinarlas o alternarlas.

Manzanilla para dormir mejor

5. Haz más ejercicio

Si realizas deporte o alguna actividad física, tu cuerpo se cansará y, al mismo tiempo, conseguirás despejar la mente. Estas son dos claves fundamentales para dormir mejor. No habrá excusas para no quedarte dormido.

Además, hacer ejercicio tiene otras ventajas para la salud. Por ejemplo, bajar de peso, reducir el estrés, liberar tensiones, tonificar los músculos, mejorar la capacidad pulmonar y cardíaca, reducir el colesterol, etc.

6. Deja de trabajar cuando cae el sol

En lo posible, trabaja hasta el atardecer. Así el cuerpo sabrá que al caer la noche es momento de descansar y de dormir, no de seguir alerta. Aprovecha esas horas para hacer deporte, para leer, para jugar con tus niños, etc.

Además, si saliste hasta tarde el sábado o si te quedaste hasta las dos de la mañana estudiando, al siguiente día recupera esas horas que no has dormido. Así la cuenta te quedará en positivo y no alterarás tanto la rutina de tu cuerpo.

7. Toma una siesta breve

Al contrario de lo que la gente piensa, descansar durante el día hasta 20 o 30 minutos (después de almorzar) asegura un mejor sueño durante la noche. Este hábito nos ayuda a reponer fuerzas para poder ser más productivos durante la tarde.

No obstante, no duermas más que media hora, porque después de ese periodo correrás el riesgo de caer en las etapas más profundas del sueño. Además, podrías sentirte mareado al despertar y querer regresar a dormir.

8. Duerme siete horas seguidas cada noche

No podemos afirmar con rotundidad cuántas son las horas que una persona necesita dormir por día. Entre 6 y 8 es el tiempo recomendado, pero todo depende de tus actividades y necesidades.

Si no duermes lo suficiente, el cuerpo aumentará la producción de cortisol, por lo cual podrías padecer un mayor estrés. También podrías sufrir resistencia a la insulina, lo cual aumenta el riesgo de sufrir diabetes.

Dormir bien

9. La habitación debe ser la estancia adecuada

El dormitorio debería ser solo la estancia destinada a la pareja y al descanso. Cualquier otra actividad debería realizarse en otras zonas del hogar para que la habitación pudiera cumplir esa única función.

Además, debemos procurar buscar el máximo bienestar en el espacio:

  • Elección del colchón adecuado.
  • Oscuridad total con persianas o cortinas y sin el uso de aparatos luminosos durante la noche.
  • Color de las paredes de tonalidades suaves y relajantes.
  • Silencio absoluto en la medida de lo posible.
  • Evitar el uso de aparatos electromagnéticos.
  • Vestuario cómodo para dormir bien.
  • Temperatura adecuada.

Debes tener en cuenta que, si estás demasiado abrigado o con la calefacción al máximo, no sólo te será más difícil levantarte por la mañana, sino que las temperaturas elevadas inducirán al sueño intermitente. El cuerpo transpirará más de lo habitual y se empezará a deshidratar.

El dormitorio adecuado para dormir bien

10. Evita ciertos alimentos antes de dormir

Todo aquello que te mantenga alerta, como la cafeína, las bebidas cola y las grasas, no es aconsejable antes de ir a la cama. En realidad, se aconseja no beber café después de las 18 horas.

Tampoco debes cenar demasiado porque será contraproducente. Lo mejor es cenar lo suficiente como para no quedar hambriento y que no te despiertes con dolor estomacal o con ansiedad de comer cualquier cosa.