Remedios para dormir mejor y con más facilidad

Yamila Papa Pintor · 22 noviembre, 2014 · Última actualización: 10 febrero, 2019 10 febrero, 2019
Si puedes, trabaja solo hasta que caiga el sol y relájate después. De este modo tu cuerpo relacionará la noche con el descanso y dejará de estar alerta

Para una buena salud y calidad de vida es fundamental descansar cada noche lo suficiente. No obstante, muchas personas, debido a diversos motivos, presentan problemas para conciliar el sueño. A este padecimiento se le denomina insomnio.

El insomnio es un trastorno del sueño común. Este puede ser agudo, es decir, de corta duración, o crónico, de larga duración. Por lo general, es más frecuente el insomnio agudo.

Entre las causas más frecuentes por las que surge este problema están incluidas el estrés en el trabajo, presiones familiares o un evento que haya resultado traumático. De forma genérica, este dura días o semanas. Lo más recomendable es acudir a un especialista para tratar el problema de forma adecuada, en concreto cuando los síntomas se alargan o resultan de gravedad.

De forma adicional, es posible tratarlo a través de remedios caseros. No se trata de productos milagrosos, pero pueden ayudar a combatir el insomnio. A continuación, desarrollamos varias de las opciones posibles.

Insomnio

Consejos para dormir mejor

Un tercio de nuestra vida la pasamos durmiendo. Descansar resulta fundamental para la correcta recuperación energética, física y psicológica, de la persona.

La calidad de vida de una persona puede verse gravemente mermada sin un correcto descanso. Además, esto puede traer como consecuencia la aparición de enfermedades como la diabetes o problemas más graves a largo plazo.

Por ello, es importante darle una solución eficaz y rápida al problema.

 

1. Establece una rutina para dormir

Mantener una rutina firme puede ser de ayuda. El cuerpo puede tender a acostumbrarse al horario, de forma que cuando se aproxime la hora de dormir empiece a tener sueño.

Trata de irte a la cama siempre a la misma hora y de despertarte a igual horario. También es importante tratar de hacer lo mismo durante los fines de semana. Así, el organismo no se desequilibrará y conseguirás dormir mejor.

2. Consume más magnesio y bebe té de manzanilla

Se ha demostrado que el magnesio es un producto que puede ayudar mucho a conciliar el sueño. Es, por lo tanto, un remedio natural para combatir el insomnio. De este modo, es bueno tratar de consumir alimentos como las semillas de calabaza, acelga y espinacas. También puedes recurrir a tomar un suplemento si lo consideras necesario, siempre bajo la supervisión de un profesional.

Por otro lado, la manzanilla una bebida tranquilizante y relajante que reduce la ansiedad. Una taza antes de dormir es suficiente para dormir bien y con más facilidad.

Si no nos gusta la manzanilla podemos optar por otras plantas medicinales con propiedades relajantes. Por ejemplo, la pasiflora, la valeriana, la tila o la melisa. También podemos combinarlas o alternarlas.

Manzanilla para dormir mejor

3. Haz más ejercicio

Si realizas deporte o alguna actividad física, tu cuerpo se cansará y, al mismo tiempo, conseguirás despejar la mente. Estas son dos claves fundamentales para dormir mejor. No habrá excusas para no quedarte dormido.

Además, hacer ejercicio tiene otras ventajas para la salud. Por ejemplo, bajar de peso, reducir el estrés, liberar tensiones, tonificar los músculos, mejorar la capacidad pulmonar y cardíaca, reducir el colesterol, etc.

4. Deja de trabajar cuando cae el sol

En lo posible, trabaja hasta el atardecer. Así el cuerpo sabrá que al caer la noche es momento de descansar y de dormir, no de seguir alerta. Aprovecha esas horas para hacer deporte, para leer, para jugar con tus niños, etc.

Además, si saliste hasta tarde el sábado o si te quedaste hasta las dos de la mañana estudiando, al siguiente día recupera esas horas que no has dormido. Así la cuenta te quedará en positivo y no alterarás tanto la rutina de tu cuerpo.

5. Toma una siesta breve

Al contrario de lo que la gente piensa, descansar durante el día hasta 20 o 30 minutos (después de almorzar) asegura un mejor sueño durante la noche. Este hábito nos ayuda a reponer fuerzas para poder ser más productivos durante la tarde.

No obstante, no duermas más que media hora, porque después de ese periodo correrás el riesgo de caer en las etapas más profundas del sueño. Además, podrías sentirte mareado al despertar y querer regresar a dormir.

6. Duerme siete horas seguidas cada noche

No podemos afirmar con rotundidad cuántas son las horas que una persona necesita dormir por día. Entre 6 y 8 es el tiempo recomendado, pero todo depende de tus actividades y necesidades.

Si no duermes lo suficiente, el cuerpo aumentará la producción de cortisol, por lo cual podrías padecer un mayor estrés. También podrías sufrir resistencia a la insulina, lo cual aumenta el riesgo de sufrir diabetes.

7. La habitación debe ser la estancia adecuada

El dormitorio debería ser solo la estancia destinada a la pareja y al descanso. Cualquier otra actividad debería realizarse en otras zonas del hogar para que la habitación pudiera cumplir esa única función.

Además, debemos procurar buscar el máximo bienestar en el espacio:

  • Elección del colchón adecuado.
  • Oscuridad total con persianas o cortinas y sin el uso de aparatos luminosos durante la noche.
  • Color de las paredes de tonalidades suaves y relajantes.
  • Silencio absoluto en la medida de lo posible.
  • Evitar el uso de aparatos electromagnéticos.
  • Vestuario cómodo para dormir bien.
  • Temperatura adecuada.

Debes tener en cuenta que, si estás demasiado abrigado o con la calefacción al máximo, no sólo te será más difícil levantarte por la mañana, sino que las temperaturas elevadas inducirán al sueño intermitente. El cuerpo transpirará más de lo habitual y se empezará a deshidratar.

El dormitorio adecuado para dormir bien

8. Evita ciertos alimentos antes de dormir

Todo aquello que te mantenga alerta, como la cafeína, las bebidas cola y las grasas, no es aconsejable antes de ir a la cama. En realidad, se aconseja no beber café después de las 18 horas.

Tampoco debes cenar demasiado porque será contraproducente. Lo mejor es cenar lo suficiente como para no quedar hambriento y que no te despiertes con dolor estomacal o con ansiedad de comer cualquier cosa.