Remedios para la garganta reseca

Aunque nos pueda parecer que no guardan relación, el tono de voz que mantenemos a lo largo del día también puede influir en la resequedad, por lo que debemos procurar moderarlo

Una tos seca, una molestia incómoda en la garganta que nos impide hablar con normalidad. Tragamos saliva pero no encontramos alivio ¿qué podemos hacer? La garganta reseca es algo muy común, y que puedes remediar con tips sencillos en casa, sin recurrir a los medicamentos. ¡Te lo explicamos!

Tengo la garganta reseca ¿Qué puedo hacer?

Lo primero que debemos saber es que no solo hemos de acordarnos de nuestra garganta cuando nos duele, cuidar de su salud diariamente es esencial para prevenir cualquier enfermedad. De ahí que sea básico que siempre la mantengas hidratada, que cuides de las diferencias de temperatura que siempre resecan nuestras mucosas, que cuides tu voz sin levantarla excesivamente… son cosas sencillas que nos ayudan a prevenir ya sean carrasperas, como resequedad o inflamaciones.  Pero veamos primero qué puede ocasionar esa sequedad:

  • Falta de humedad en la faringe en esas épocas del año en las que hace más calor.
  • Infecciones en la garganta.
  • Haber gritado mucho o levantado mucho la voz durante unas horas, así como el hablar durante largas horas.
  • Una faringitis
  • El tabaco.
  • Uso de calefacción, la cual reseca la garganta.
  • Tensión en nuestra garganta: algo que está asociado al estrés y la ansiedad, esos momentos en que deseamos decir algo, pero nos callamos, nos reservamos porque la situación no nos permite ser sinceros.

Remedios sencillos para la resequedad de garganta

1. Agua tibia con limón y miel

Remedios caseros de limon

Pequeños traguitos a lo largo de todo el día. Algo muy fácil, no tienes más que calentar un poco de agua, añadir unas gotas de limón y un poco de miel. Cuando esté tibia, bebe pequeños sorbos, te mantendrá hidratada y aliviará la resequedad, es muy efectivo.

2. Infusión de eucalipto

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Recuerda no beber muy calientes estas infusiones, ya que la intensidad de la temperatura también puede hacernos daño. El eucalipto, por su parte, es un remedio esencial para todas las afecciones de la garganta. Alivia, baja la inflamación y resuelve la resequedad. ¿Qué debemos hacer? Muy fácil, basta con poner cinco hojitas de esta planta en una taza de agua caliente. Deja reposar, y, cuando esté tibia, bebe poco a poco. Ideal para todo el día.

3. Orégano y propóleo

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¿Lo habías oído alguna vez? Este remedio a base de orégano y propóleo es uno de los mejores modos de aliviar la carraspera y la resequedad, algo que utilizan los oradores e incluso los actores de teatro. ¿Y cómo lo preparamos? Se hierve un vaso de agua y se le agrega un puño de orégano. Lo colamos y ponemos un poco de propoleo, que es ideal si por ejemplo, tenemos un poco de infección. Bebe a pequeños sorbos durante el día, dejando pasar suavemente por la garganta.

4. Los indispensables cítricos

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Es necesario que elevemos el consumo de vitamina C: naranjas, limones, guayabas, toronjas… y no solo eso, no olvides a todos esos vegetales que también lo contienen: brécol, germinados, ensaladas frescas, zanahoria, etc. Todo esto eleva las defensas y alivia esa resequedad. Sirven tanto para curar como para prevenir, ya que elevan nuestras defensas, depuran toxinas, limpian los pulmones… son maravillosos.

5. El remedio de tomar un ajo al día

ajo

Lo sabemos, deja mal aliento. Pero no hay nada más efectivo y saludable, que tomar un ajo en ayunas junto a un vaso de agua. Es un antibiótico natural maravilloso, que hará mucho por nuestra salud: cura, desinfecta, protege, desinflama, alivia… nada tan económico y útil. No dudes pues en incluirlo en tu dieta.

6. Gárgaras con agua y sal

Gargara

Nos limpia, desinfecta y desinflama. Nunca la tragues, pero preparar medio litro de agua a temperatura ambiente junto a una cucharada de sal bien mezclada, es algo perfecto para ir haciendo gárgaras y curar así nuestra garganta. Hazlo y verás los resultados.

7. Cuida el tono de tu voz

voz

Durante unos días, intenta hablar en un tono bajo. Y más aún, descansa, duerme ocho horas, pasea… intenta relajarte y dejar tensiones a un lado para que tu garganta poco a poco pueda curarse. Ten en cuenta que muchas veces los dolores de garganta y la resequedad, están asociadas al estrés, de ahí que sea igual de importante la prevención. Cuida tu ansiedad, gestiona adecuadamente tu estrés y tus emociones y no solo estarás cuidando de tu garganta, sino de tu salud en general.

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