Resistencia a la insulina, descubre por qué es tan común

¿Sabías que el sedentarismo es uno de los factores más relacionados con la resistencia a la insulina? Para evitarlo deberíamos intentar practicar alguna actividad física a diario

Los avances en la medicina actual están dando solución a muchas enfermedades que hace unas décadas eran causa de muerte.

No obstante, hoy en día están surgiendo nuevos trastornos de cuya gravedad no somos conscientes, como es el caso de la resistencia a la insulina.

Descubre en este artículo por qué es tan común esta enfermedad, cuáles son sus causas y riesgos y la manera de prevenirla a tiempo.

¿Qué es la resistencia a la insulina?

La resistencia a la insulina es un trastorno cada vez más frecuente que se produce cuando nuestro organismo deja de reaccionar a la acción de la insulina.

El páncreas es el encargado de segregar esta hormona con el fin de distribuir la glucosa y mantener unos niveles de azúcar en sangre estables.

Al fallar este mecanismo, aumenta la glicemia (glucosa en sangre) y, a la vez, la necesidad de más insulina, lo cual nos lleva a una situación viciosa que puede tener graves consecuencias para la salud.

Gracias a la insulina podemos estabilizar de nuevo la glucosa, pero el aumento de esta hormona tiene otras consecuencias en nuestro organismo.

Este trastorno no es lo mismo que la diabetes. No obstante, podría ser un estado previo o bien sufrirse sin tener ninguna relación con esta patología. De hecho, los niveles de azúcar en sangre suelen estar normales.

Lee también: Las bacterias: potentes fábricas de insulina

¿Por qué es tan común?

A continuación repasamos los 5 factores principales que hacen que la resistencia a la insulina sea una de las patologías más frecuentes hoy en día.

1. Obesidad

Descubre cuáles son los 10 tipos de obesidad

Las células grasas están relacionadas con la resistencia a la insulina, por lo que la obesidad parece ser un factor muy importante. En especial, cuando la acumulación de grasa se centra en la zona de la cintura.

Si, además, sufrimos hipertensión arterial, colesterol alto, hígado graso, ovarios poliquísticos o pigmentación de la piel más oscura en el cuello y las axilas, el diagnóstico es casi seguro.

2. Alimentación

La obesidad está relacionada con este trastorno y, por lo tanto, la alimentación influye de manera decisiva en su aparición. No obstante, también pueden ser personas delgadas quienes la sufran.

¿Qué alimentos nos predisponen a la resistencia a la insulina?

  • Azúcar
  • Golosinas
  • Carbohidratos refinados: galletas, bollería, etc.
  • Frutas dulces

3. Sedentarismo

Sedentarismo

El estilo de vida cada vez más sedentario es otro de los factores que han aumentado los casos de resistencia a esta hormona.

Los trabajos en oficinas y el abuso de las horas que pasamos frente a todo tipo de aparatos electrónicos nos llevan a acumular grasa en la cintura y a un deterioro de la circulación, factores que agravan la predisposición a sufrir esta enfermedad.

Hacer deporte y movernos durante el día ayuda al cuerpo a utilizar la insulina y nos permite quemar grasa y estar en un peso equilibrado.

4. Estrés

Como podemos observar, estos factores son frecuentes hoy en día y están muy relacionados.

En este caso, el estrés es otro de los grandes males de este siglo, una enfermedad muy compleja que altera por completo las funciones de nuestro organismo.

El estrés continuado altera también la respuesta a la insulina y aumenta los niveles de azúcar en sangre.

Visita este artículo: Estrés e hipertiroidismo: una relación que debes conocer

5. Medicamentos

Al interactuar con otros medicamentos

  • Como la medicina actual ha avanzado mucho, hoy en día nos encontramos hipermedicalizados.
  • Lo habitual es que las personas sanas también tomen medicamentos, como por ejemplo la píldora anticonceptiva, pastillas para las alergias o para dormir, etc.
  • Este es otro factor que aumenta el riesgo de sufrir resistencia a la insulina, en especial si se combina con los anteriores.

Síntomas frecuentes

Como hemos dicho, los análisis de glucosa en sangre no son el método diagnóstico adecuado para descubrir si sufrimos resistencia a la insulina.

Estos síntomas habituales sí pueden ser una clave importante para decidirnos a llevar una vida más saludable y prevenir así algunas enfermedades crónicas en el futuro.

  • Cansancio frecuente sin motivo
  • Trastornos en el estado de ánimo, con tendencia a la depresión o irritabilidad
  • Caída de cabello y exceso de sebo (sobre todo en mujeres)
  • Acné
  • Infertilidad y abortos en el primer trimestre de embarazo
  • Ronquera
  • Niveles altos de colesterol y triglicéridos
  • Pequeñas verrugas en el cuello y las axilas
  • Hipertensión arterial
  • Ansia de comer dulces en el horario de la tarde

 

Te puede gustar