Resistencia bacteriana: lo que puedes hacer para combatirla

Edith Sánchez · 2 febrero, 2020
Este artículo ha sido verificado y aprobado por el médico Leonardo Biolatto el 29 enero, 2020
La resistencia bacteriana se está incrementando a un ritmo muy acelerado. Esto se debe, principalmente, a una ineficaz prevención de las infecciones y al uso inadecuado de los antibióticos.

La resistencia bacteriana es uno de los problemas más preocupantes en el mundo actual. Lo que se ha detectado en los últimos años es que las infecciones se vuelven rápidamente resistentes a los tratamientos con antibióticos. Esto ocurre cada vez a mayor velocidad.

Se estima que la resistencia bacteriana está aumentando en forma exponencial. Esto se debe, en gran medida, al mal uso de los antibióticos, que a veces se emplean en exceso y otras veces de forma poco pertinente. Hemos llegado a un punto en el que parte de los tratamientos contra las bacterias se están volviendo ineficaces.

Esta situación es muy peligrosa, ya que cada vez estamos más indefensos frente a diversas enfermedades infecciosas. Se requiere de acciones individuales, colectivas y gubernamentales para evitar que el problema siga empeorando.

¿Qué es la resistencia bacteriana?

La resistencia bacteriana es el mecanismo por el cual las bacterias logran reducir la acción de los agentes que las atacan. Se trata de un proceso de selección natural y de adaptación genética, por el cual estos microorganismos logran sobreponerse a los medicamentos.

La resistencia bacteriana se produce cuando la concentración del antibacteriano es cuatro veces menor a la Concentración Inhibitoria Mínima (CIM). En otras palabras, cuando la bacteria tiene multiplicada por cuatro la posibilidad de neutralizar a su atacante.

Actualmente, la velocidad con la que surgen nuevos organismos resistentes es mayor a la velocidad con la que se diseñan nuevos antibióticos. Tenemos, por tanto, un déficit que sigue creciendo y que nos deja en una situación comprometedora frente a las enfermedades infecciosas.

Bacterias multirresistentes por mal uso de los antibióticos
A través del cultivo en laboratorio es posible evaluar la resistencia antibiótica de las bacterias

Tipos y mecanismos de resistencia

Básicamente, existen dos tipos de resistencia bacteriana. Una es la natural, es decir que forma parte de la naturaleza misma de la bacteria. La otra es adquirida y se presenta cuando se producen mutaciones genéticas para repeler las sustancias antibióticas. Tales mutaciones se transmiten a las demás bacterias, incluso de otras especies.

Hay varios mecanismos de resistencia bacteriana:

  • El primero es la expulsión activa del antimicrobiano, que funciona como una especie de bomba expulsora.
  • El segundo mecanismo es la reducción de la permeabilidad de la pared bacteriana, es decir, el incremento de las barreras de acceso para el antimicrobiano.
  • El tercer mecanismo es la producción de enzimas que vuelven inactivo al antibiótico. Esto quiere decir que inhiben la acción normal del fármaco, volviéndolo ineficaz.

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Estrategias para prevenir la resistencia bacteriana

La primera estrategia para evitar la resistencia bacteriana es prevenir las infecciones. Esto se logra, en gran medida, con acciones básicas como lavarse las manos frecuentemente, cocinar los alimentos higiénicamente, evitar el contacto con personas infectadas, tener relaciones sexuales seguras y mantener las vacunaciones al día.

En este punto es importante señalar la importancia de una cocina higiénica. La Organización Mundial de la Salud (OMS) señala cinco claves:

1) Mantener limpios los espacios y elementos de cocina

2) Separar los alimentos crudos de los cocinados

3) Cocinar completamente

4) Preservar los alimentos a la temperatura adecuada

5) Usar agua limpia y materia prima no contaminada

Así mismo, es muy importante que las personas tomen antibióticos solamente cuando el médico los recete, evitando automedicarse. Se deben seguir rigurosamente las instrucciones del profesional en cuanto a horarios y dosis.

No es conveniente interrumpir el tratamiento aunque se sienta mejor. Si no se toma la cantidad de fármacos prescrita, se corre el riesgo de que se produzca el desarrollo de bacterias más resistentes.

lavado manos prevenir infecciones
El lavado de manos es una estrategia simple y muy efectiva para prevenir la resistencia bacteriana

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Otras medidas de control

Lo indicado es que los trabajadores del sector agrícola empleen los antibióticos con los animales únicamente bajo supervisión estricta del veterinario. El uso inapropiado de estos fármacos en agricultura o ganadería es una de las principales causas de la resistencia bacteriana. Esta se propaga al medio ambiente y al ser humano debido a la cadena alimentaria.

El personal de salud también debe extremar las medidas de control frente a este tema. Se ha detectado que el 50% de los antibióticos se recetan para enfermedades virales, a pesar de que esto no es lo indicado. Solo se deben prescribir antibióticos si hay certeza de que son absolutamente necesarios.

Las autoridades gubernamentales y las instituciones independientes deben permanecer vigilantes a cualquier brote de infección y determinar cuanto antes si esta es resistente a los antibióticos. También es fundamental que informen y eduquen a los ciudadanos para prevenir las enfermedades infecciosas.

Es necesario que los investigadores y la industria farmacéutica sumen esfuerzos para intensificar los estudios frente a este tema. El mundo entero debería apoyar la investigación al respecto, ya que de ello depende buena parte de nuestro bienestar y de nuestro futuro.

Alós, J. I. (2015). Resistencia bacteriana a los antibióticos: una crisis global. Enfermedades infecciosas y microbiología clínica, 33(10), 692-699.