Riesgos en el embarazo a los cuarenta

Un embarazo es siempre una bendición, y más si se tiene cuarenta años o más. Sin embargo, existe un serie de riesgos, tanto para la madre como para el bebé, que es fundamental conocer.

Existen mujeres de cuarenta años que son primerizas en este proceso de gestación. Aunque las posibilidades de embarazarse son bajas, es importante que conozcan los riesgos de un embarazo a los cuarenta.

Las mujeres tienden a planear sus embarazos en un rango de edad que oscila entre la etapa de los veinte y los treinta años; sin embargo, por motivos laborales, económicos o personales, el retraso de la maternidad se convierte en un tema que da mucho de qué hablar.

Principales riesgos de un embarazo a los cuarenta

Incremento en la aparición de anomalías genéticas

Incremento en la aparición de anomalías genéticas

Cuando las mujeres envejecen, sus óvulos ya no tienen la capacidad de dividirse fácilmente. En este punto, los problemas genéticos suelen ser más recurrentes en los bebés. El más común es el síndrome de Down.

Este padecimiento es causado por un error en la división celular que comienza en la formación del óvulo o del espermatozoide. Como resultado, el embrión adquiere un tercer cromosoma veintiuno adicional. Este síndrome causa retraso mental y cardiopatías graves.

Cuando las futuras madres son menores de cuarenta años, el porcentaje de incidencia en estos padecimientos es inferior a una entre mil mujeres. Para quienes son mayores a los cuarenta, el riesgo se eleva a una entre ciento cinco.

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Preeclampsia

Es una complicación médica asociada a la hipertensión arterial y a los elevados índices de proteína en la orina. El riesgo aumenta a partir de la semana veinte de gestación. La mujer presenta inflamación de rostro y de manos, por lo que daña su sistema nervioso y provoca convulsiones, accidentes cerebrovasculares, entre otras.

Hipertensión arterial

La tensión arterial elevada afecta al bebé. La mayoría de las veces, este problema se presenta a finales del segundo trimestre del embarazo. Si la sintomatología es recurrente, puede derivar en un parto inducido.

Riesgos en el proceso

Infertilidad

Infertilidad

En algunas ocasiones la infertilidad es consecuencia de problemas físicos, hormonales (de ovulación), cambios repentinos y drásticos en el estilo de vida, y por factores ambientales.

No obstante, el problema más recurrente es la insuficiencia ovárica prematura donde la función de los ovarios se erradica antes del inicio natural de la menopausia. Otra razón es el síndrome de ovario poliquístico que dificulta la liberación de los óvulos maduros.

Otro tipo de afecciones que contribuyen a la infertilidad son: tumores en el útero, endometriosis y bloqueo de las trompas de Falopio.

Diabetes gestacional

Se define como una alteración metabólica durante el embarazo. Las consecuencias más graves son las infecciones de orina, el aumento de peso y el parto prematuro.

Problemas durante el embarazo

Como se ha mencionado anteriormente, las mujeres mayores de cuarenta años son más propensas al desarrollo de diabetes gestacional y al aumento de su presión arterial. Aunado a ello, existe un mayor porcentaje en el daño de la placenta o son más propensas a manifestar sangrado anormal durante el parto (o inclusive antes).

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Riesgos durante el parto

Parto prematuro

Parto prematuro

El principal riesgo es la muerte del bebé, pero no hay que descartar o dejar de lado las secuelas que esto podría dejar si el recién nacido sobrevive, por ejemplo, la sordera, la ceguera o la parálisis cerebral.

Cesárea o parto instrumentado

En el caso de la maternidad tardía, la segunda etapa del embarazo se prolonga, por tanto, los partos vaginales requieren instrumental agresivo (ventosas o fórceps) que derivan en una cesárea.

Aborto

Este riesgo se caracteriza por la muerte y la expulsión espontánea del feto antes de los cinco meses. Según un estudio de la Clínica Tambre, de los 20 a los 24 años, el riego es del 11%; de los 25 a los 29 años, el riesgo aumenta a 12%; y de los 30 a los 34 años, el riesgo se eleva al 15%.

No obstante, al pasar la franja de los treinta y cinco años el riesgo aumenta considerablemente hacia un 25%, y en una edad mayor a los cuarenta ya alcanza casi el 95%. En general, las complicaciones que pueden desarrollarse durante un embarazo a los cuarenta años no siempre se cumplen.

Nunca se sabe a ciencia cierta cuál será el mayor riesgo que correrá tu bebé. Ser madre nunca ha sido fácil, pero vale la pena intentarlo cuando la mujer está lista y ofrece estabilidad hacia un nuevo ser.

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