Rinitis alérgica

Este artículo ha sido verificado y aprobado por el médico José Gerardo Rosciano Paganelli el 19 enero, 2019
Lucía Ramírez · 21 octubre, 2017
La rinitis alérgica es la primera causa de consulta en Alergología en distintos países. Este padecimiento crónico ha incrementado entre un 10 y 25 por ciento en las últimas décadas. Sin embargo, aún existe confusión en el diagnóstico pues sus síntomas son similares a las de otras enfermedades.

La rinitis alérgica es una enfermedad crónica que se da a partir del conjunto de reacciones que tiene la membrana mucosa nasal al exponerse a ciertos agentes externos lo que ocasiona hiperactividad nasal que afecta tanto a los ojos como a la nariz.

Dichas reacciones son mecanismo de defensa del organismo principalmente contra los anticuerpos IgE que estimulan la liberación de mediadores químicos de células con predisposición a cierto antígeno para equilibrar infecciones. 

A su vez, los antígenos o inmunoglobulinas (Ig) son sustancias tóxicas que producen anticuerpos, lo que da lugar a una respuesta defensiva ante los mismos. Debido a estos procesos químicos, el organismo entra en un estado de hipersensibilidad inmediata que cursa con respuestas inflamatorias retardadas.

Síntomas de la rinitis alérgica

Mujer que padece sinusitis aguda

Los síntomas pueden variar de acuerdo a cada persona. A continuación se presentan algunos de los más comunes:

  • Fatiga diurna. 
  • Dolor de cabeza.
  • Obstrucción nasal. 
  • Orofaringe granular. 
  • Alteraciones del sueño. 
  • Prurito nasal y faríngeo. 
  • Rinorrea (flujo nasal abundante). 
  • Irregularidades en la alineación nasal. 
  • Estornudos continuos. 
  • Estigmas alérgicos (ojeras, líneas de Dennie, surco nasal). 
  • Síntomas conjuntivales (enrojecimiento ocular, prurito, lagrimeo). 
  • Facies adenoidea (expresión de desinterés, mirada ausente, boca entreabierta, respiración oral).
  • Mucosa nasal pálida o congestiva con moco hialino (transparente y acuoso).

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Factores relacionados 

Alergias

Existen distintos factores relacionados al desarrollo de la rinitis alérgica, entre los cuales se encuentran:

  • Predisposición genética. 
  • Nacimiento en zonas de riesgo. 
  • Exposición temprana a alérgenos. 
  • Uso indiscriminado de antibióticos en la infancia. 
  • Antecedentes de atopia familiar (trastornos alérgicos). 
  • Exposición a ambientes adversos (tabaquismo, ácaros del polvo, epitelios de animales). 

Tipos de Rinitis Alérgica 

Rinitis alérgica estacional 

Rinitis alérgica estacional

También es conocida como polinosis. Constituye cerca del 75% de los casos de rinitis alérgica. Suele aparecer entre el invierno y la primavera (en el hemisferio norte) debido a la polinización de las plantas.

Los síntomas característicos de este tipo de rinitis alérgica incluyen: prurito agudo en los oídos, ojos y orofaringe. Estos pueden intensificarse con la exposición al aire libre de manera prolongada, especialmente en horas de polinización (5 a 10 horas y 19 a 22 horas) y disminuir en días húmedos y lluviosos. 

Rinitis alérgica perenne

Este tipo de rinitis, se desencadena principalmente por factores como el polvo, esporas de hongos (Alternaria y Cladosporium) y escamas dérmicas de animales como perros, gatos y roedores.

Los síntomas son parecidos a los de la rinitis estacional; sin embargo, el prurito ocular es leve y la obstrucción nasal es más aguda. Como resultado, el paciente presenta una respiración bucal, voz nasal, pérdida del olfato y gusto, entre otros síntomas fáciles de evidenciar.

Alérgenos frecuentes 

Existe gran variedad de alérgenos, aunque los más comunes suelen ser los siguientes a mencionar:

  • Pólenes.
  • Enzimas.
  • Alimentos.
  • Medicamentos.
  • Materiales (matera, látex, guantes, sondas) 
  • Epitelio de animales (pelo, orina, saliva)
  • Esporas de mohos (penicilium, cladosporium, alternaria y aspergillus). 
  • Ácaros (dermatophagoides pteronysinus, dermatophagoides farinae, dermatophagoides microceras) 

¿Eres alérgico y no lo sabes? En el siguiente artículo conocerás 8 cosas comunes que pueden desencadenar alergias.

Tratamiento  

Tratamiento ambiental 

El tratamiento ambiental consta de una serie de medidas que suelen tomarse antes de iniciar el tratamiento farmacológico, de esta forma, el paciente puede crear un entorno en el cual pueda recuperarse con mayor facilidad.

Las medidas que incluye el tratamiento ambiental son las siguientes:

  • Evitar cambios bruscos de temperatura. 
  • Mantener las ventanas cerradas durante la noche. 
  • Realizar lavados nasales con solución salina estéril. 
  • Mantener una dieta equilibrada evitando los alérgenos alimenticios y beber agua.
  • Disminuir las salidas al aire libre (en horarios de mayor actividad de polinización, clima ventoso, así como en períodos álgidos)
  • Utilizar aire acondicionado con filtro al interior de la casa y en automóvil. 
  • Evitar contacto con químicos irritantes que van desde el humo del tabaco hasta el cloro.
  • Ejercitarse puesto que favorece el estrechamiento de los vasos sanguíneos por la contracción de las fibras musculares (vasoconstricción). 
  • Pueden emplearse herramientas como mascarillas para limitar el contacto con alérgenos y tiras nasales para reducir la congestión nasal. 

Tratamiento farmacológico 

Actualmente se dispone de una amplia gama de medicamentos que contribuyen al manejo de la rinitis alérgica. Entre ellos se encuentran los siguientes.

Antihistamínicos 

Antihistamínicos

Se recomienda su uso para la reducción efectiva de prurito, estornudos y rinorrea. No obstante, su capacidad para mejorar la congestión nasal es limitada. Los medicamentos orales más recomendados de este tipo son: cetirizina y loratadina.

Cabe destacar que, entre los antihistamínicos de primera generación pueden presentarse efectos secundarios como la sedación y disminución de la capacidad. En el caso de los antihistamínicos de segunda generación, no existen efectos secundarios, proveen alivio casi al instante pero este es de corta duración. 

Descongestivos 

Son medicamentos de acción prolongada, no producen irritación local, ni congestión de rebote o rinitis medicamentosa. No obstante, producen efectos secundarios como somnolencia, mareo, ansiedad, retención urinaria. Además, elevan la presión sanguínea.  

En el caso del empleo regular de los descongestivos nasales tópicos durante más de dos o tres días disminuye la efectividad, produce rebote y agrava la rinitis crónica. Por lo tanto, es preferible utilizar descongestivos orales.

Corticoides intranasales 

Estos medicamentos son efectivos para el alivio sintomático de la rinitis: congestión nasal, rinorrea, prurito y estornudos, especialmente en la rinitis alérgica de ambos tipos y la rinitis no alérgica.  

Los corticoides intranasales se metabolizan muy rápido y son de larga duración. No obstante, deben manejarse con cautela ya que presentan efectos colaterales de importancia debido al uso prolongado como: retardo del crecimiento, disturbios del comportamiento, supresión del eje hipotálamo, etc.  

Entre los corticoides intranasales más recomendados se encuentran: 

  • Flunisolida.
  • Furoato de mometasona.
  • Propionato de fluticasona.
  • Dipriopionato de beclometasona.

Inmunoterapia  

La inmunoterapia consiste en la administración progresiva de concentraciones graduales de determinados extractos alergénicos de acuerdo a la condición del paciente para producir la tolerancia inmunológica. 

Este es el pilar del tratamiento de la rinitis alérgica por su gran eficacia, no obstante, la única vía de aplicación en muchos países es la subcutánea. Por esta razón, los pacientes deben considerar factores como la frecuencia de inyecciones, la duración del tratamiento, riesgos, y la disposición del paciente a seguir la terapia. 

¿Has sido diagnosticado con rinitis alérgica? ¿Qué tratamiento te ha recomendado tu médico?