¿Sabemos cómo y cuándo beber agua?

Es importante beber 2 litros de agua al día, pero fuera de las comidas, para que no interfiera con los jugos gástricosas

A menudo oímos que es importante beber agua, ya que nos aporta muchos beneficios para la salud, ¿pero sabemos cómo y cuándo hacerlo correctamente?

Es importante conocer esta información, ya que la manera de hacerlo determina que sea beneficiosa o perjudicial para el organismo.

En ayunas, imprescindible

Beber uno o dos vasos de agua en ayunas nos ayudan a limpiar toxinas que han quedado en nuetro tracto digestivo y a la vez activa suavemente nuestros órganos para que empiecen a funcionar. Basta con hacerlo al menos 20 minutos antes del desayuno, y es mucho más saludable que empezar el día bebiendo un café, por ejemplo.

Además, si la bebemos tibia o caliente, inluso añadiéndole el jugo de medio limón, activará nuestro intestino, por lo que es un excelente y sencillo remedio para combatir el estreñimiento.

También es muy recomendable hacerlo si por la mañana nos levantamos con retención de líquidos, con la cara o los párpados hinchados, para hacer que los riñones empiecen a funcionar también.

agua con limon DorteF

¿Hambre o sed?

¿Sabías que muchas veces pensamos que tenemos hambre y en realidad es sed? A veces no sabemos interpretar las señales de nuestro cuerpo, y ésta es especialmente importante si estamos controlando nuestro peso. Por eso recomendamos una cosa muy sencilla: cada vez que tengamos hambre beberemos un vaso de agua. Si al cabo de unos minutos seguimos teniendo hambre, entonces comeremos. Pero nos puede sorprender que muchas veces el hambre sencillamente desaparecerá.

Media hora antes de las comidas para comer menos

Si media hora antes de comer bebemos un vaso de agua, además de evitar que tengamos tanta sed en la comida, también actuará como un ligero saciante, lo cual evitará que comamos en exceso.

No beber mucho en la comida

Del mismo modo que es importante beber a lo largo del día, deberíamos evitar totalmente beber durante la comida, ya que el agua interfiere en los jugos gástricos y puede empeorar la digestión. Además, en el caso de los niños les puede quitar el apetito.

Si la comida es salada o sabrosa podemos beber un poco, y por eso nos puede ayudar incluir alimentos frescos como ensaladas o gazpachos en cada comida, reducir el consumo de sal, terminar la comida con una infusión digestiva y beber antes de comer.

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Un vaso antes de acostarnos

Hemos empezado el día bebiendo y también lo terminaremos así, con un vaso de agua tibia, para preparar al cuerpo para el descanso. De hecho también puede servir una infusión de plantas medicinales.

Evitaremos este consejo si por las noches tenemos mucha necesidad de orinar, si sufrimos incontinencia o en el caso de niños pequeños.

No beber grandes cantidades de golpe

Cuando recomendamos beber a lo largo del día nos referimos a pequeños sorbos cada poco tiempo, y no a grandes cantidades de golpe. Esto es especialmente recomendable cuando hace mucho calor, cuando practicamos deporte, etc.

El agua…¿fría, caliente o tibia?

Incluso en el desierto, los bereberes beben el té caliente porque eso les hace sudar y por lo tanto refrescarse. Por lo que deberíamos beber siempre el agua tibia o caliente. En todo caso, nunca recomendaremos el agua fría, ya que puede afectar a nuestro sistema digestivo, el cual verá alterada su natural temperatura caliente necesaria para la digestión.

¿Cuánta debemos beber?

¿Un litro y medio? ¿Dos litros? No debemos dar ninguna información por definitiva hasta que aprendamos a escuchar a nuestro cuerpo. No es lo mismo el verano que el invierno, un niño que un adulto, una persona que suda con facilidad a otra que no suda, una persona vegetariana que una que come mucha proteína animal, etc. Al principio cuesta acostumbrarnos a beber agua continuamente, pero cuando empecemos nos daremos cuenta que el cuerpo nos pedirá la cantidad de líquido que necesita.

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Si nos cuesta…

A muchas personas nos cuesta beber agua. Un truco muy fácil es añadirle un chorrito de jugo natural de limón y unas gotas de estevia purificada. Con este simple detalle le daremos al agua un delicioso sabor de limonada sin añadirle calorías ni otras sustancias.

Otra opción es añadirle una gota de aceite esencial cítrico (naranja, limón, pomelo, mandarina…) apto para el consumo.

Las infusiones también son una buena alternativa para ir alternando con el agua natural.

Imágenes por cortesía de DorteF, n_sapiens y zsoltika

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