Cómo saber si estamos preparados para ser padres

Tener un bebé es una de las mayores decisiones que podemos hacer a lo largo de nuestra vida. Para descubrir si se trata del momento adecuado o no, no basta con sentir que queremos un hijo; hay que investigar para saber si estamos preparados para ser padres o no.

Pero, ¿cuáles son las señales de que estamos listos para tener un bebé? En el artículo de hoy te contamos todo lo que debes saber antes de empezar a plantearte si traer un niño al mundo.

1- ¿Quieres un bebé por las razones correctas?

Traer un niño al mundo es una gran responsabilidad. Por lo tanto, una de las primeras preguntas que deberíais haceros para saber si estáis preparados para ser padres es la de por qué queréis serlo.

En realidad, tan solo hay una razón válida que vaya a garantizaros el hecho de ser buenos padres: tener un bebé para compartir vuestro amor con otra persona.

La importancia de ser padres.

Todas las demás razones para tener un hijo pueden causar gran cantidad de problemas. Estamos hablando de cosas como:

  • Quieres tener un hijo porque te sientes solo, y crees que es la mejor manera de que alguien te haga compañía.
  • Crees que es tu obligación tener un bebé, ya sea por tu cultura, por la presión de tu familia o de tu pareja.
  • Piensas que tener un hijo va a solucionar tus problemas de pareja, o que va a evitar que los haya en el futuro.

Todas estas razones harán más complicado criar a tu futuro bebé, además de llenar tu vida de estrés y dificultar enormemente la relación con tu pareja.

2- ¿Tienes una buena relación?

Si vas a tener un hijo con tu pareja, lo primero que debes tener en cuenta es el tipo de relación que tienes con ella. Si tienes constantes problemas con tu pareja, no dejáis de pelearos y sentís que tenéis que esforzaros muchísimo para estar felices juntos, tener un bebé tan solo os pondrá las cosas más difíciles.

La realidad es que numerosos estudios muestran que tener un hijo dentro de una relación llena de problemas le causará daño tanto a los padres como al bebé:

  • Vosotros os sentiréis agobiados debido a la carga extra de trabajo que supone tener que cuidar de un niño. Si antes ya os peleabais de forma habitual, una vez que llegue el bebé a vuestras vidas lo más probable es que esto pase al siguiente nivel.
  • El niño crecerá en un ambiente poco saludable, contrario a lo que necesitaría. Los bebés necesitan un ambiente lleno de amor y cariño, en el que los problemas sean la excepción y no la regla.

Por el contrario, si tu relación con tu pareja está llena de amor, tener un hijo juntos sólo os hará fortalecer vuestros vínculos, y sabréis que estáis preparados para ser padres.

Conoce: 5 ejercicios que mejorarán tu relación de pareja

3- ¿Tienes la suficiente estabilidad económica?

Otro de los factores que no mucha gente tiene en cuenta a la hora de tener un hijo y que sin embargo es uno de los más importantes es el económico.

Aunque puede parecer que tener un bebé es una decisión que tiene que estar basada tan sólo en el amor y las emociones, la realidad es que sin una buena estabilidad financiera tener un hijo puede convertirse rápidamente en un infierno.

Algunos estudios muestran que tener un hijo puede costar hasta 10 000 euros tan sólo en el primer año. Es posible que estas cifras sean algo exageradas, pero lo cierto es que traer un niño al mundo es algo que te va a suponer un gran desembolso económico a largo plazo.

Cómo elegir el momento de ser padres.

Porque el problema no viene tan sólo de los primeros años: ten en cuenta que si tienes un bebé, tendrás que cuidarle durante al menos 18 años. Y teniendo en cuenta que cada vez se retrasa más la edad a la que los hijos se marchan de casa, lo más probable es que tengas que hacerlo durante bastante más tiempo.

Por eso, ¿crees que puedes mantener a tu futuro hijo durante más de 20 años sin que ésto te suponga una gran carga económica? ¿podrás pagar por su universidad, para permitirle tener una buena educación? ¿puedes crear el mejor entorno para tus hijos con los medios de los que dispones?

Si la respuesta es que no, lo mejor es que os centréis en mejorar vuestras condiciones económicas durante un tiempo. Una vez que hayaís conseguido una mayor estabilidad financiera, entonces sí, sabréis que estáis preparados para ser padres.