¿Cómo saber si la flora intestinal está dañada?

07 Julio, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por el biólogo Samuel Antonio Sánchez Amador
Hinchazón abdominal, gases y digestiones lentas pueden ser síntomas de un desequilibrio en la flora intestinal. Aquí te contamos qué hacer para recuperarla y cómo identificar los desajustes microbianos.
 

Síntomas como la hinchazón abdominal sin causa aparente, periodos prolongados de diarreas, estreñimiento y las heces con un olor desagradable pueden ser indicativos de una flora intestinal dañada.

Esta comunidad de microorganismos es esencial en el correcto funcionamiento del cuerpo humano, pues como diversos estudios han subrayado, promueve la digestión de sustancias alimenticias y la especialización del sistema inmune, entre otras funciones.

¿Sabes por qué puede suceder un desequilibrio de la microbiota intestinal? ¿Te has preguntado qué hacer si la flora intestinal está dañada? Resolver todo esto es esencial para un correcto funcionamiento del tracto intestinal y para el bienestar general. Por eso, aquí te comentamos todo lo que debes saber acerca del tema.

Sobre la disbiosis

El desajuste de la flora intestinal responde a un término específico, la disbiosis. Como han recogido estudios microbiológicos, esta palabra hace referencia al desequilibrio de la microbiota normal, debido a cambios cualitativos o cuantitativos de su composición, en su funcionamiento, distribución o actividades metabólicas.

 

Existen tres tipos de disbiosis:

  1. Pérdida de bacterias beneficiosas para el funcionamiento del tracto gastrointestinal.
  2. Sobrecrecimiento de bacterias patógenas para el ser humano.
  3. Pérdida de una biodiversidad bacteriana general.

La microbiota normal es el conjunto de microorganismos bacterianos que pueblan diversas zonas del cuerpo humano y, sin duda, la más relevante es la presente en el tracto gastrointestinal.

Según el estudio citado con antelación, existen más de 1014 células bacterianas en el intestino, con más de 1000 especies diferentes. Los grupos de Bacterioidetes Firmicutes son los dominantes.

En un individuo sano, existe un equilibrio entre colonias bacterianas intestinales, pues estas se autorregulan entre ellas, y también el sistema inmune del hospedador mantiene la normalidad.

Cuando este equilibrio homeostático se rompe, ya sea por factores externos o internos, sucede la disbiosis ya nombrada. Esto acarrea una serie de complicaciones que veremos a continuación.

 
Sobre la disbiosis
El desajuste de las bacterias que componen la flora intestinal se conoce como disbiosis.

Para saber más: ¿Qué es una bacteriemia?

¿Cómo saber si la flora intestinal está dañada?

Como ya lo adelantamos, estudios microbiológicos recogen que la microbiota intestinal estimula al sistema inmune, sintetiza vitaminas, inhibe patógenos y digiere compuestos provenientes de las plantas, entre otras funciones.

Estos microorganismos son esenciales en el correcto funcionamiento del tracto gastrointestinal, y por ello mantenerlos en balance es esencial.

Causas de una disbiosis intestinal

Existen diversas causas que pueden generar un desequilibrio en la microbiota normal. A continuación, te ponemos algunos ejemplos:

  • El uso de antibióticos para combatir infecciones bacterianas puede generar desequilibrios en la microbioma. Se ha demostrado que la ampicilina o la amoxicilina, entre otros, tienen efectos negativos sobre la composición de la flora intestinal.
 
  • Estudios realizados en animales han determinado que el estrés y ansiedad causan variaciones en la microbiota intestinal por varios días. Los estados estresantes disminuyen la producción de mucina intestinal (capa protectora del tejido), lo que promueve la adherencia de agentes patógenos.
  • Otras fuentes subrayan que la dieta desempeña un papel esencial en la microbiota. Los alimentos con sulfatos, por ejemplo, promueven el crecimiento de bacterias patógenas en el tracto intestinal. También se cree que las dietas abundantes en proteínas pueden tener efectos negativos.

Todos estos factores son importantes en personas con una salud normal. Individuos inmunocomprometidos o con patologías asociadas también están en grupos de riesgo, pues su sistema inmune puede no regular de manera adecuada el crecimiento de especies bacterianas patógenas.

Por último, como lo detalla un artículo publicado en Psychopharmacology, el consumo de drogas, alcohol y tabaco también parece tener efectos negativos sobre el microbioma.

Síntomas de una disbiosis intestinal

 

Saber si la flora intestinal está dañada no es tarea sencilla, pues muchos de los síntomas aparentes son similares a los producidos por otras patologías gastrointestinales. Entre ellos se encuentran los siguientes:

  • Hinchazón abdominal y presencia de gases sin causa aparente.
  • Cólicos intestinales, pinchazos ventrales y sensación de opresión.
  • Heces y gases de especial mal olor.
  • Periodos alternos de estreñimiento o diarrea.
  • Una mayor vulnerabilidad ante infecciones víricas y bacterianas.

Además, los estudios comentados sugieren que existen enfermedades más graves que pueden estar vinculadas a una disbiosis intestinal. Cepas patógenas como Escherichia coli, Mycobacterium avium paratuberculosis o Clostridium difficile parecen estar relacionadas con estos desequilibrios.

Síntomas de una disbiosis intestinal
Los periodos de diarrea o estreñimiento prolongados pueden ser señal de una flora intestinal alterada o dañada.
 

¿Qué hacer ante una disbiosis intestinal?

Si la persona que la sufre no está tomando antibióticos o tiene patologías asociadas, realizar un cambio en la dieta es esencial para recuperar una flora sana. Los probióticos, por ejemplo, son un método confirmado para impulsar el bienestar gastrointestinal.

Estos suelen estar compuestos por cepas de las bacterias Bifidobacterium y Lactobacillus, habitantes naturales del tracto intestinal. Algunos ejemplos de probióticos son el kéfir, la kombucha y otros alimentos lacto-fermentados. También se pueden administrar en pastillas.

Alimentos prebióticos, es decir, comidas normales que favorecen el crecimiento bacteriano, también ayudarán a repoblar una flora dañada. Comidas con fibra y almidón son ejemplos de ello. Eso sí, consultar con el médico de cabecera o un especialista dietético antes de adoptar cambios drásticos en la alimentación siempre será una buena idea.

Quizás te pueda interesar: Cómo puedes prevenir la disbiosis intestinal llevando una dieta equilibrada

 

¿Qué recordar sobre la flora intestinal dañada?

Hábitos insalubres como fumar, beber y hacer uso de drogas pueden modificar la microbiota gastrointestinal, entre otras muchas patologías asociadas. Además, un estrés continuado puede provocar un desequilibrio de este grupo de bacterias presentes en el intestino.

También se ha observado que el uso de antibióticos puede generar disbiosis, pero, por desgracia, este tipo de efectos secundarios no pueden ser controlados por el paciente. En cualquier caso, un estilo de vida saludable y el uso de probióticos y prebióticos puede ayudar a mantener y recuperar el bienestar gastrointestinal.

 
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