¿Cómo saber si tienes mercurio en el organismo y qué debes hacer?

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Gerardo Paganeli el 4 diciembre, 2018
El problemas con el mercurio es que muchos productos de uso cotidiano lo incluyen, también algunos alimentos, por lo que debemos reducir al máximo su uso y consumo

El mercurio es un metal que aparece naturalmente en pequeñas cantidades en el medio ambiente.

La exposición a este metal, incluso en pequeñas cantidades, puede provocar graves problemas de salud. Esta afecta, sobre todo, al cerebro, los riñones y los pulmones.

Según la OMS, el mercurio es uno de los diez productos o grupos de productos químicos que plantean serios problemas de salud pública.

El mercurio se encuentra en una variedad de utensilios como, por ejemplo, pilas, termómetros, baterías, lámparas. Afortunadamente, ya se están adoptando medidas para reducir los niveles de mercurio en ciertos productos o retirar otros que lo contienen.

Descubre en este artículo los síntomas más frecuentes de intoxicación, así como las pautas para prevenirlo y eliminarlo del organismo.

¿Cómo saber si tienes mercurio?

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La intensidad y el tipo de síntomas que causa el mercurio en las personas dependerá de la dosis, la edad, del tipo de exposición y del propio organismo del afectado.

Los síntomas son los siguientes:

  • Discapacidad sensorial que afecta a la visión, a la audición y al habla
  • Falta de coordinación
  • Sensación alterada
  • Decoloración de la piel en los dedos de las manos y los pies y mejillas de color rosa
  • Inflamación y descamación de la piel
  • Abundante sudoración
  • Taquicardia
  • Aumento de la salivación
  • Hipertensión arterial
  • Disfunción renal
  • Problemas de memoria
  • Insomnio

Entre las enfermedades asociadas a un exceso de mercurio en el organismo encontramos:

  • Párkinson
  • Alzhéimer
  • Acrodinia
  • Síndrome de Hunter-Russel
  • Enfermedad de Minamata

Ver también: Hipertensión arterial

¿Cómo prevenirlo?

Cuidado con el pescado azul

Pescado azul

El consumo habitual de pescado azul de tamaño grande es una de las causas más frecuentes de intoxicación por mercurio. Los más afectados por el mercurio son:

  • Salmón
  • Atún
  • Caballa grande
  • Pez espada

Sin embargo, el consumo de estos pescados aporta grandes cantidades de ácidos grasos omega-3, por lo que se recomienda su consumo de forma moderada, especialmente en mujeres embarazadas y niños. Sobre esta población, la AECOSAN (Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición) recomendaba la reducción de su consumo, tomando una porción de estos a la semana (100-50 g).

En su lugar, ya que contienen grasas muy saludables y ácidos grasos esenciales omega 3, podemos optar por los de tamaño pequeño: sardina, anchoa, boquerón, caballa.

Por otro lado, el pescado blanco es también una opción libre del metal pesado.

Alimentos ecológicos y lugares menos contaminados

Por desgracia, el mercurio está presente en los suelos, el agua y la atmósfera. En este sentido, es difícil evitar que ciertas cantidades de mercurio penetren en nuestro organismo.

No obstante, lo que sí está en nuestras manos es la posibilidad de elegir alimentos lo más naturales posibles, de calidad orgánica, tanto carnes como vegetales. 

Si vivimos en la ciudad, siempre que sea posible haremos excursiones o viajes a entornos más naturales en los que podamos darnos un respiro y evitar la contaminación.

Otras fuentes de intoxicación

Otras fuentes de intoxicación

Debemos tener en cuenta otras de las fuentes de intoxicación más habituales:

  • Termómetros de mercurio: Hoy en día se usan cada vez más los digitales. No obstante, todavía existen estos termómetros antiguos, con el gran riesgo de que se rompan y entremos en contacto con el metal pesado.
  • Bombillas de bajo consumo: A pesar de que el mercurio se está eliminando cada vez más de todo lo que nos rodea, las bombillas de bajo consumo contienen vapor de este metal pesado. Esto supone que podríamos inhalarlo si se nos rompe cerca.
  • Amalgamas dentales: Hace años, y todavía hoy en algunos países, los empastes dentales se realizan con amalgamas de mercurio. Al llevarlos en la boca los vamos ingiriendo de manera progresiva, sobre todo al consumir alimentos ácidos o muy calientes. No obstante, si decidimos quitárnoslos deberemos hacerlo con un odontólogo especializado en este tipo de extracción. De lo contrario, el riesgo por intoxicación es mucho mayor.
  • Vacunas: Algunas vacunas incluyen mercurio entre sus ingredientes a modo de conservante.

Te recomendamos leer: Cómo eliminar el mercurio y el aluminio del cuerpo

¿Cómo eliminarlo?

curcuma

El problema del mercurio es que se acumula en nuestro organismo y su eliminación es lenta y difícil. Su tratamiento natural requiere la supervisión de un profesional y bastante paciencia, ya que los resultados se podrán comprobar al cabo de unos meses.

Los productos que se suelen usar son los siguientes:

  • Clorela (Chlorella pyrenoidosa): Alga con un alto poder desintoxicante. La clorela debe ser orgánica para asegurarnos de que no nos pueda perjudicar más.
  • Cilantro
  • Cúrcuma
  • Ajo
  • Glutatión

Asimismo, también hay algunos minerales que contribuyen a la eliminación del mercurio:

  • Magnesio
  • Manganeso
  • Cobre
  • Molibdeno
  • Zinc: Ayuda a proteger la función renal del daño de los metales pesados durante el tratamiento.
  • Selenio: Aumenta los niveles de glutatión.

También hay médicos especializados que realizan la limpieza de metales pesados mediante la inoculación de algunas de estas sustancias vía intravenosa.

Aunque el tratamiento es largo y más molesto, suele ofrecer buenos resultados.

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