¿Sabías que nuestras emociones se reflejan en el Colon?

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Nelton Ramos el 16 noviembre, 2018
Para favorecer la salud de nuestro colon, además de llevar una dieta saludable, es muy importante que nuestra mente esté ordenada y libre de pensamientos negativos así como de emociones perjudiciales.

¿Cuántos hemos experimentado problemas intestinales después de algún  impacto emocional? La relación entre nuestras emociones y el colon es más estrecha de lo que seguramente creías.

Las emociones son reacciones que se viven como una fuerte conmoción del estado de ánimo. Debido a ello, el cuerpo experimenta cambios y reacciones de tipo fisiológico. A estas reacciones se las denomina psicosomáticas.

¿Cómo funciona nuestro sistema digestivo?

Si el intestino está sano, vital y  limpio, funcionará como un reloj. Además, el intestino es donde se ubica uno de los principales centros energéticos del organismo humano. Este se denomina el sistema nervioso entérico.

El funcionamiento del sistema digestivo y el colon está estrechamente relacionado con las emociones.

El intestino grueso se divide en: ciego, colon y recto. El colon es la parte más larga del intestino grueso. En él se almacena la materia fecal antes de ser eliminada. Se puede decir que es como un almacén donde hay deshechos corporales. Es también el medio donde se desarrollan bacterias que ayudan a la absorción de nutrientes. A estas se las conoce como flora intestinal.

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Tenemos un “segundo cerebro”

El conocimiento sobre las relaciones que existen entre las emociones y el organismo es muy reciente. La presencia de neuronas en el aparato intestinal hace que se comporte como un “segundo cerebro”La ciencia que lo estudia se llama neurogastroenterología. Es una disciplina relativamente nueva.

El sistema digestivo y el colon funcionan como un "segundo cerebro".

Los problemas psicosomáticos

Las emociones combinan tanto aspectos fisiológicos como psicológicos. Repercuten en nuestro organismo y se manifiestan de una manera particular en cada uno.

Un gran porcentaje de los padecimientos tienen un origen psicosomático. Por eso, cuando una persona manifiesta decaimiento, disminución de la vitalidad, depresión, insomnio e incluso mal humor, es probable que en su entorno emocional algo lo esté alterando. Como respuesta a esa alteración el individuo somatiza.

De vital importancia: Descubre qué son los trastornos psicosomáticos

Cuando los problemas afectan al colon y al sistema digestivo

Si el individuo somatiza hacia el intestino grueso, es posible que se manifiesten diferentes trastornos. Estos incluyen:

  • Estreñimiento
  • Diarrea
  • Heces fecales más delgadas y secas de lo normal
  • Incomodidad y dolor abdominal
  • Gases
  • Apetito excesivo o ansioso
  • Falta de apetito
  • Calambres en la zona abdominal
  • Acidez estomacal o ardor
  • Náuseas o vómito
  • Alteración de la mucosa intestinal
  • Complicaciones más serias que pueden poner incluso la vida en peligro

Para concluir, es en el intestino donde se conectan las realidades interna y externa. Nuestra salud mental afecta a nuestra salud digestiva.

La buena alimentación, ejercicio, meditación, etc., nos ayudarán a mantener limpio nuestro organismo y nuestra mente. De este modo estaremos poniendo todo de nuestra parte para conservar un estado de salud óptimo.

Imagen cortesía de Daniela Vladimirova

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