¿Por qué salen y qué significan las manchas blancas en las uñas?

Las manchas blancas en las uñas no suelen ser indicativas de un problema grave de salud, pero si su presencia es constante es conveniente consultar con un especialista para descartar complicaciones

Las manchas blancas que aparecen de forma repentina en las uñas son una condición médica conocida como leuconiquia punctata.

Si bien no afectan de forma directa la salud, quienes las padecen consideran que son un problema estético que requiere solución.

Sobre su verdadero origen son muy pocos los que saben la verdad, ya que durante años predominaron algunas leyendas urbanas que trataron de darle explicación.

Las abuelas lo relacionaron con la falta de calcio y muchos fantasiosos aseguraron que aparecían cada vez que se decían mentiras.

Lo cierto es que ninguno de estos tiene que ver, ya que sus causas habituales son los traumatismos, los hongos y los procesos inflamatorios que provocan anomalías en el proceso de queratinización.

De hecho, en casos reducidos son una manifestación temprana de enfermedades sistemáticas que impiden su correcta nutrición.

Dado que son más habituales de lo que lo que algunos piensan, es bueno saber por qué aparecen y en qué casos se les debe dar importancia.

¿Por qué aparecen las manchas blancas en las uñas?

mujer mordiéndose las uñas

La leuconiquia es el resultado de la disposición de la queratina debido a pequeñas rupturas en la base de la uña que favorecen la formación de bolsas de aire.

Este proceso puede darse como consecuencia de las lesiones en las cutículas, ya sea por un golpe, una rozadura o una manicura mal realizada.

También son habituales en aquellas que realizan manualidades o que acostumbran a dar pequeños golpecitos contra la mesa.

Otras posibles causas son la manipulación de productos químicos de limpieza sin protección, el contacto directo con agua caliente y el usarlas como palanca para destapar frascos.

Dado que la uña crece un milímetro cada diez días, la mayoría de las manchas suelen notarse unos dos o tres meses después de haber sufrido el traumatismo.

Solo en un reducido número de casos las manchas pueden alertar de trastornos como la anemia, la diabetes o enfermedades en los riñones.

¿Pueden producirse a causa de la manicura?

Uñas

A pesar de que la manicura se ha convertido en uno los de hábitos de cuidado personal, su práctica en exceso está relacionada con las alteraciones en la uña, sobre todo cuando compromete el estado de las cutículas.

No realizar los procedimientos de forma correcta o hacerlo en exceso aumenta las probabilidades de desarrollarlo en días posteriores.

Cabe destacar que algunos de los químicos que contiene el quitaesmalte también ocasionan daños directos en las capas protectoras de la uña.

Los esmaltes de mala calidad, nacarados o fabricados con pigmentos industriales pueden provocar quiebres en las uñas, debilidad y otras alteraciones peores que las manchas.

Por su parte, los que padecen onicofagia (comerse las uñas) tienen continuas lesiones y difícilmente logran eliminar las marcas blancas.

¿Tienen tratamiento o solución?

Por desgracia, la leuconiquia no tiene solución inmediata y solo desaparece a medida que la uña crece.

Como las “nubecitas” son antiestéticas, en caso de emergencia se pueden cubrir con varias capas de esmalte de color.

Sin embargo, lo más conveniente es mantener las uñas al natural para que se oxigenen de forma adecuada y no presenten más dificultades.

Las manchas son inofensivas y solo en pocos casos requieren atención especial. Por ejemplo, si en lugar de aparecer en forma de punto, se dan como líneas blancas a lo largo de la uña, es probable que se deba a algo anómalo.

En estos casos lo mejor es consultar al dermatólogo para descartar enfermedades subyacentes.

Los cuidados son la clave principal

cuidado-uñas

Para mantener unas uñas fuertes, sanas y libres de imperfecciones lo idóneo es mantener una correcta higiene e hidratación en la zona.

Su limpieza diaria y la aplicación de cremas para las cutículas ayudan a protegerlas frente a las agresiones que las afectan en el ambiente.

Se debe evitar por completo el uso de cepillos,  jabones y limados agresivos.

Para fortalecerlas es conveniente utilizar un bálsamo protector antes de proceder a aplicarles el esmalte.

La cutícula no se debe cortar ni se debe presionar (cuando se pliega con el palito de naranjo durante la manicura). Este tipo de acciones causan rupturas en la matriz de la uña y las deteriora.

Otra acción para cuidarlas consiste en evitar los golpes y los roces con objetos duros, ya que estos les causan microtraumatismos.

¿Tus uñas siguen alteradas? ¿Presentan marcas diferentes a las manchas blancas? Consulta de inmediato al médico para evaluar profesionalmente el problema.

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