4 salsas saludables para acompañar tus comidas

Katherine Flórez · 28 enero, 2018
Este artículo ha sido verificado y aprobado por la pedagoga en educación física y nutricionista Elisa Morales Lupayante el 21 diciembre, 2018
Cuando su preparación es casera y con productos naturales, las salsas pueden aportar vitaminas y minerales al organismo, ya que durante la cocción de los alimentos se pierden muchos nutrientes.

¿A quién no le gusta acompañar un buen pescado, las pastas e incluso las verduras con una deliciosa salsa? Sin embargo la mayoría de las dietas para perder peso las prohíben debido a su alto contenido en grasa. Pero no tienes que limitarte así, en esta ocasión te propondremos 4 salsas saludables para acompañar tus comidas.

Las salsas

Las salsas son preparaciones de mayor o menor densidad, según se prefiera, cuyos ingredientes les permiten potenciar el sabor de los alimentos. Por lo general, las salsas industriales tienen un alto contenido calórico, además de presentar aditivos químicos que resultan perjudiciales para la salud. Especialmente en el caso de las salsas elaboradas a partir de huevo, como la mayonesa y el alioli.

Cuando su preparación es casera y con productos naturales, las salsas pueden aportar vitaminas y minerales al organismo, ya que durante la cocción de los alimentos se pierden muchos nutrientes. ¡Anímate a probar algunas de las siguientes recetas! No te arrepentirás de incluirlas en tu dieta.

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4 salsas saludables para acompañar tus comidas

Salsa vegana

Crema vegana

 

A pesar de su nombre, no tiene por qué reservarse para personas cuya alimentación incluye solo productos que no tengan origen animal. Esta salsa también resulta deliciosa para acompañar el arroz, las papas y otros platos de vegetales y carnes. Es muy fácil de preparar y tiene pocos ingredientes. ¡No hay excusas para no probarla!

Ingredientes

  • 1 vaso de agua caliente
  • ½ vaso de mostaza
  • 1 taza de avena

Preparación

Mezcla el vaso de avena con el agua. Déjala reposar durante 15 minutos aproximadamente. Pasado el tiempo, añade la mostaza y revuelve con un tenedor o una cuchara pequeña. ¡Y ya está lista!

Si deseas una salsa más espesa puedes añadir más avena. Si, por el contrario, la quieres más líquida, aumenta la cantidad de agua.

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Salsa de albahaca y rúcula

Ricas en vitamina C y hierro, la rúcula y la albahaca son ideales para acompañar platillos pesados y de digestión lenta.

Ingredientes

  • 1 puñado de hojas de rúcula
  • ½ vaso de aceite oliva
  • 1 puñado de hojas de albahaca
  • 100 gramos de nueces
  • Sal al gusto

Preparación

Remoja las nueces durante 2 horas. Luego, colócalas en licuadora con el resto de los ingredientes hasta lograr una mezcla homogénea. Consúmela inmediatamente.

Salsa tradicional de tomate

Salsa de tomate casera antioxidante y anticancerígena

Nada más saludable que una salsa de tomate casera. Aprovecha su poder antioxidante y su riqueza en licopenos, vitaminas A, B y C.

Ingredientes

  • 1 taza de aceite de oliva (150 gramos)
  • 1 kilógramo de tomate maduro
  • Cebolla al gusto

Preparación

Trocea el tomate en cubitos y resérvalo. Calienta la taza de aceite en una cacerola añade el tomate y cocínalo a fuego lento. Añade la cebolla y revuelve constantemente hasta que tenga consistencia de salsa. Puedes conservarla durante unos 3 días en un recipiente de cristal cerrado herméticamente. Disfrútala con tus pastas, carnes y vegetales.

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Salsa de verduras

Salsa de verduras

Esta salsa es el complemento ideal para una comida rica en proteínas.

Ingredientes

  • 1 puerro
  • 2 cebollas
  • 1 berenjena
  • 1/2 calabacín
  • 500 gramos de tomate maduro
  • pimienta negra, azúcar, sal, orégano y albahaca

Preparación

Pica las verduras bien finas, mézclalas con el resto de los ingredientes a gusto. Pon a calentar todo en una cacerola durante 5 minutos, hasta que tenga consistencia de salsa. ¡Disfrútala!

Si nunca has probado salsas caseras, ésta es tu oportunidad. ¿Te atreves? ¿Cuál elegirás?