Sarampión

En países poco desarrollados, el sarampión supone una gran causa de mortalidad infantil.

El sarampión es una enfermedad infecto contagiosa de carácter muy contagioso, que se disemina por vía respiratoria, cuyo principal reservorio son los seres humanos. Su característica principal son las erupciones cutáneas de color rosado (exantemas) que aparecen en la epidermis del paciente. Se trata de una de las enfermedades exantemáticas de la infancia; esto quiere decir que, generalmente, aparece en niños.

Causas

El origen de esta infección es vírico. En concreto, se trata de un virus del género Morbillivirus conocido como Paramyxovirus. Este virus es capaz de romper las membranas celulares y fusionar unas células con otras, resultando unas células gigantes que alteran el organismo hasta su destrucción si no se trata adecuadamente.

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Síntomas

Síntomas (2)

En función del período de la enfermedad en que aparezcan, los síntomas variarán. Por lo tanto, se tiene:

  • Período de incubación. Comprende la etapa desde el momento de la infección por el virus hasta la presencia de fiebre en el paciente. Su duración varía desde diez días hasta las dos semanas.
  • Período invasivo. La fiebre alcanza su máximo, estas cifras tan altas son unos de los rasgos más característicos del sarampión.
    • Esta fase se acompaña de malestar general, rinitis, laringitis y conjuntivitis. En la mayoría de los casos, suelen aparecer unas pápulas blanquecinas en la mucosa bucal (manchas de Koplik) rodeadas de un halo eritematoso. Este hallazgo sirve para saber en qué fase está la enfermedad, pues las manchas de Koplik siempre aparecen 1 ó 2 días antes que el exantema.
  • Período exantemático. Aparece a partir de dos semanas desde el momento del contagio. Se evidencian erupciones cutáneas de color rosáceo (numerosas y pequeñas) en torno a la cabeza, y se extiende por todo el cuerpo. A diferencia de otras enfermedades exantemáticas, no aparecen erupciones en las palmas de las manos ni en los pies. A medida que el exantema desaparece (suele durar cinco días), la piel se seca y se descama.

El sarampión es una enfermedad que suele debutar en niños. No obstante, los pocos adultos que lo padecen sufren manifestaciones más severas. Incluso puede acompañarse de otitis o neumonía. Además, en el caso de las embarazadas es muy peligroso, ya que presenta riesgo elevado de aborto y de tener un parto prematuro.

En pacientes inmunodeprimidos, los síntomas duran más y son más intensos. En los casos más raros, provoca panencefalitis esclerosante subaguda. Se trata de una infección que aparece años después del contagio de sarampión y puede suponer la muerte si no se trata de manera temprana.

Diagnóstico del sarampión

Diagnóstico del sarampión

Normalmente basta una exploración rutinaria para diagnosticar la enfermedad. Los rasgos patognomónicos son la fiebre alta, las manchas de Koplik y los exantemas. En casos especiales, puede realizarse un estudio inmunológico. Este consiste en hacer un recuento de los anticuerpos presentes en el organismo específicos contra el sarampión. De esta forma, se tiene:

  • Demostración de inmunoglobulinas específicas.
  • Demostración de inmunogloblulina M específica.
  • Aislamiento del virus.
  • Detección de antígenos del virus.

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Tratamiento

El tratamiento fundamentalmente es sintomático. No existe una cura como tal, pero sí se puede aliviar el gran malestar que producen los síntomas. Los medicamentos más utilizados son los analgésicos para el dolor generalizado, antitusígenos y fármacos para contrarrestar la fiebre. Si el período exantemático es intenso, pueden aplicarse pomadas con el objetivo de aliviar el prurito.

Prevención

Qué importancia tiene la vacuna

La prevención consiste en administrar la vacuna. La vacuna del sarampión aparece en combinación a la de la rubéola y las paperas (se conoce comúnmente como la vacuna triple vírica). Esta vacuna aparece en todos los calendarios de vacunación de la infancia, no suele dar efectos secundarios y son tres enfermedades típicas de la infancia que pueden dejar secuelas graves en el desarrollo del niño.

Con todo ello, el sarampión es una enfermedad que se puede erradicar sin ningún problema. Simplemente es necesario administrar la vacuna en los primeros años de vida. Conviene recordar que es una enfermedad que se relaciona con trastornos neurológicos (coma, deterioro psiconeurológico, ataxia, mioclonos, etcétera). Es decir, sus secuelas pueden incapacitar a la persona de por vida o incluso determinar su fallecimiento.

Esta vacuna está presente en todos los calendarios de vacunación, pero hoy en día no todos los padres están de acuerdo en inmunizar a sus hijos. Esa es la principal razón por la que sigue apareciendo en los países desarrollados mientras que, en los países menos desarrollados es una causa de muerte infantil por la falta de acceso a la vacuna.