Por qué se fracasa a la hora de realizar una dieta

18 mayo, 2018
En muchas ocasiones el fracaso en la dieta se debe a unas metas poco realistas, ya que la persona adopta la dieta como algo temporal y no es constante.

¿A qué se debe el fracaso en la dieta? No se trata de una pregunta retórica. Los motivos pueden ser variados. No obstante, cada vez son más las personas que empiezan una dieta y terminan abandonándola.

No es descabellado afirmar que una característica general del mundo en que vivimos es la inconformidad física. A pesar de la adecuada autoestima que podamos tener, casi siempre hay algo que nos gustaría cambiar de nuestra apariencia. Uno de los aspectos fisonómicos que más inconformidades genera es el peso.

Bien sea que, verdaderamente, tengamos una condición de sobrepeso o que contemos solo con unos pocos kilos de más, pareciera que lo normal es que tengamos el deseo de adelgazar. De aquí que las dietas se hayan convertido en parte de nuestra cotidianidad.

Ahora bien, es importante comprender todo lo que engloba este proceso y a qué se debe el fracaso en la dieta. De esa manera estarás alerta ante cualquier inconsistencia en tu régimen alimentario.

¿Qué es una dieta?

La palabra dieta hace referencia al consumo de alimentos diarios, independientemente de sus características. Sin embargo, normalmente usamos esa expresión para indicar un régimen alimentario temporal que consiste en la reducción e, incluso, eliminación de ciertos alimentos con el objetivo perder peso.

¿Por qué se hace una dieta?

Mantener una dieta diversificada.

La razón aparente para iniciar una dieta adelgazante tiene que ver con la necesidad, justificada o no, de perder peso. Asimismo, detrás de esto tienden a hallarse motivaciones más profundas. No se trata de perder peso por el propio hecho de perderlo, sino para lograr algún objetivo psicológico o social.

Según encuestas realizadas por la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad (SEEDO), para las personas la principal motivación para perder peso es sentirse bien, porque el 82,8% quieren estar sanos y en forma”. No obstante, también están las siguientes:

  • Cambiar la forma de vestir (el 85%)
  • El equilibrio emocional (78%)
  • La vida sexual (58%)
  • Búsqueda de trabajo (65,4%)

Eso significa que la necesidad o el deseo de bajar de peso se debe a razones tanto estéticas, como de salud física y psicológica (autoestima), pero también a requerimientos de aprobación en entornos sociales.

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¿A qué se debe el fracaso en la dieta?

Las causas más comunes de fracaso en la dieta pueden sintetizarse en las siguientes:

1. Someterse a dieta sin asesoría nutricional

Muchas personas cometen el error de aplicar dietas que les recomendaron o que leyeron en revistas o en internet, sin ningún tipo de asesoría profesional.

Lo correcto en una dieta adelgazante es que un especialista considere oportunamente ciertos factores del paciente como los kilos que se quieran perder, las posibles afecciones de salud existentes, la edad, la actividad física diaria, etc.

Además, ante posibles problemas de salud, el nutricionista debe solicitar la intervención de otros especialistas que pudieran requerirse, como médicos endocrinos o psicólogos.

Reducir porciones para adelgazar

2. Una dieta inadecuada según los requerimientos personales

Cada persona es única, tanto por las particularidades de su organismo, como por sus actividades diarias, sus relaciones, y cualquier otra cantidad de razones.

Siendo así, cada individuo tiene requerimientos alimentarios concretos que deben considerarse a la hora de definir el tipo de dieta más conveniente. Esto refuerza la importancia de acudir al nutricionista.

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3. Una dieta sin combinar con ejercicio

Generalmente, cuando las personas inician dietas sin asesoría nutricional omiten los ejercicios físicos que resultan indispensables.

Primero, para alejar el sedentarismo (una de las causas del aumento de peso) y, segundo, para ayudar a acelerar los procesos metabólicos que favorecerán en la pérdida de peso.

4. Metas poco realistas

El peso acumulado en nuestro cuerpo durante años no puede desaparecer de repente. Esta es una de las inconsistencias más comunes que conllevan al fracaso en la dieta: el esperar resultados rápidos, casi mágicos y con el menor esfuerzo posible.

Aunado a todo lo anterior, ello tiene como consecuencia la frustración, por lo que se abandona la dieta.

No podemos olvidar que las dietas demasiado estrictas puede ocasionar cambios en el estado anímico, fatiga y dificultad de concentración. También son comunes los dolores de cabeza, el cansancio y problemas digestivos. Por ello, muchas personas acaban por tirar la toalla.

Adoptar una dieta sana.

La dieta ideal

Según lo que asevera la experta en nutrición Ángeles Carbajal Azcona en su manual de Nutrición y Dietética, una dieta adelgazante óptima es aquella que logra la perdida de grasa y el mantenimiento de la masa muscular.  Para obtener los resultados deseados, la nutricionista recomienda:

  • El consumo de una dieta hipocalórica.
  •  Hacer ejercicios, dado que de esa forma se “facilita el gasto de energía” con una consecuente ayuda para la reducción de grasa, sin perjuicio de la masa muscular.
  • Modificar definitivamente los hábitos alimentarios y de actividad física.

Los especialistas coinciden en su rechazo por las dietas adelgazantes estandarizadas. Aseguran que deben tenerse en cuenta las individualidades inherentes al paciente. Así, deben considerarse los siguientes elementos:

  • Si el paciente tiene algún tipo de afección o condición metabólica.
  • Sus hábitos alimentarios.
  • La cantidad de peso que se pretende perder.
  • Sus actividades personales y profesionales.
  • Sus capacidades físicas y psicológicas.

De lo contrario, el individuo estará condenado al fracaso de la dieta. Como hemos  podido ver, es un proceso complejo que debe ser llevado con mucho control y constancia. De esa manera, los resultados serán los esperados.

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