¿Se puede evitar el alzhéimer con ejercicios?

Yamila Papa 5 octubre, 2016
Para prevenir el alzhéimer debemos intentar mantener nuestro cerebro alerta y sorprenderlo con actividades nuevas cada día, por ejemplo, al cambiar de ruta para ir al trabajo o a la compra

La enfermedad de Alzheimer es del tipo neurodegenerativo y está caracterizada por la pérdida de la memoria inmediata y de varias capacidades cognitivas más como el habla o la concentración.

Después del diagnóstico esta patología suele tener una duración de hasta 10 años. En la actualidad, es la forma más común de demencia y aparece con más frecuencia en los mayores de 65 años.

En este artículo te daremos algunos ejercicios para que pongas en acción a tu cerebro, quizás una manera de retrasar o incluso evitar el alzhéimer.

Medidas de prevención contra el alzhéimer

Medidas de prevención contra el Alzheimer

Si bien desde el descubrimiento de la enfermedad por parte de Emil Kraepelin y Alois Alzheimer en 1906 ha habido muchos avances, aún hay aspectos de la patología que se desconocen.

Por ejemplo las causas exactas de la aparición. Lo que sí debemos tener en cuenta es que a partir de la edad madura podemos trabajar para prevenir esta condición.

No es seguro que hacer ciertos ejercicios o comer algunos alimentos nos eviten el riesgo de sufrir alzhéimer en la vejez, pero al menos podremos decir que lo hemos intentado.

Se estima que unos 25 millones de personas en todo el mundo sufren esta enfermedad que afecta no solo la memoria, sino también la conducta y el pensamiento.

Entre los factores que influyen en la aparición de este desgaste ocasionado por una oxidación cerebral están el estrés, la arteriosclerosis y la diabetes. Todos estos incrementan el envejecimiento del cerebro.

También el hecho de ser mujer y haber atravesado la menopausia, ya que el cuerpo deja de producir estrógenos (una hormona que contribuye a la salud cerebral).

Ver también: 10 signos de diabetes que no debes ignorar

Ejercicios para entrenar el cerebro

La mente es un músculo y, al igual que los demás, debe ser ejercitado con asiduidad para evitar que se atrofie. Algunos de los hábitos que puedes añadir a tu rutina cotidiana y que te ayudarán a mejorar la capacidad cerebral son:

Bañarse con los ojos cerrados

Una vez a la semana trata de ducharte sin ver. Localiza dónde está el grifo, el jabón o el champú. No abras los ojos en ningún momento. Así desarrollarás otros sentidos, como el tacto, y harás que tu cerebro tenga más trabajo que de costumbre.

Usar la mano menos hábil

Usa tu mano menos hábil

Si eres diestro, emplea la mano izquierda (o viceversa) para hacer las cosas más comunes, como cepillarte los dientes y el cabello, escribir, abrir los cajones, manejar el ratón del ordenador, cortar la comida, alcanzar un vaso, etc.

Cambiar la ubicación de las cosas

El cerebro se acostumbra a que ciertos objetos estén en lugares puntuales. Sabe, por ejemplo, que en el primer cajón está la ropa interior, o que en la nevera se guarda la leche. De esta manera se vuelve algo “perezoso” y hace todo de memoria.

¡Desafíalo a encontrar ciertos objetos en sitios impensados! ¿Qué tal si cambias la ropa de lugar en la habitación? Tal vez hasta sea bueno cambiar los muebles de ubicación en casa o el escritorio en la oficina.

Tomar una ruta diferente cada día

Toma una ruta diferente cada día

Lo mismo que sucede con los objetos en el hogar ocurre con los caminos que nos llevan a nuestro trabajo, universidad, gimnasio, mercado…

Si sueles usar el mismo medio de transporte, ¡cámbialo! Si vas en coche o en bicicleta, toma caminos alternativos. El cerebro necesita sorprenderse de vez en cuando con algunas modificaciones.

Además, así la vida dejará de ser rutinaria y aburrida.

Memorizar teléfonos o fechas

Con las agendas y los móviles inteligentes ya no usamos el cerebro para almacenar cierta información. Por ello es frecuente que no sepamos siquiera el número de nuestra pareja o padres (e incluso nos cueste dar nuestro propio teléfono a los demás).

Trata de no apoyarte en estos aparatos tecnológicos o en el papel. Recuerda datos importantes sin tenerlos anotados en ningún lado.

Lo mismo sucede con el GPS y la calculadora. Estos objetos que parecen habernos solucionado la vida han convertido a nuestro cerebro en un gran perezoso.

Ya no nos acordamos del camino a casa de nuestro mejor amigo ni de cuánto es 2 × 5. ¡Piensa el recorrido antes de salir de casa y haz cuentas de memoria!

Leer más

alzheimer

Los libros nos ayudan a incentivar nuestra imaginación y potencia el cerebro. Cuando disfrutas de la lectura la mente debe hacer un esfuerzo por “pensar” lo que sucede y conectar información y datos que el autor va soltando en las páginas.

No leas cosas por obligación únicamente (de la universidad o del trabajo). Déjate sorprender también con novelas y ciencia ficción. Otra buena idea es leer en voz alta para estimular el sentido del oído.

Te recomendamos leer: 5 grandes beneficios de leer libros para tu cerebro

Más ejercicios para mejorar tu función cerebral

Además de lo dicho anteriormente, tienes cientos de actividades que puedes poner en práctica para ejercitar tu mente y prevenir la aparición del alzhéimer:

  • Camina de espaldas sin voltear la cabeza.
  • Haz crucigramas, sudokus y rompecabezas.
  • Usa el reloj en la muñeca contraria.
  • Vístete con los ojos cerrados.
  • Mira revistas de atrás hacia adelante.
  • Practica ejercicio regularmente.
  • Sé curioso y busca datos interesantes sobre cualquier cosa.
  • Piensa en positivo.
  • Come de manera saludable.
  • Bebe mucha agua.
  • Descansa entre 7 y 8 horas al día.
  • Medita.
  • Aprende palabras nuevas y usa sinónimos y antónimos para decir lo mismo.

 

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