¿Se puede mejorar la inmunidad de nuestro hígado?

Valeria Sabater · 20 noviembre, 2019
El sistema inmune es un conjunto de células y otras moléculas que se encargan de defendernos de las sustancias extrañas que provienen del exterior. Estas sustancias se las conocen como antígenos.

El hígado es imprescindible para la vida. Es el órgano de mayor tamaño dentro del cuerpo y sus funciones son ayudar al organismo a digerir los alimentos, almacenar energía y eliminar toxinas. Por ello, es importante cuidar de nuestra salud para mejorar la inmunidad de este órgano.

¿Cuidas como es debido este órgano tan importante? En el siguiente artículo te damos unas sencillas pautas para que mejores su salud y prevengas complicaciones.

Recuerda que no se trata de tratamientos para prevenir enfermedades, y de ninguna manera pueden actuar como sustitutos del tratamiento recetado por un médico. Ante la presencia de síntomas relacionados con enfermedades del hígado, es fundamental acudir al médico para que realice su diagnóstico.

El hígado y la importancia de su inmunidad

hígado atresia biliar

El sistema inmune es un conjunto de células y otras moléculas que se encargan de defendernos de las sustancias extrañas que provienen del exterior. Estas sustancias se las conocen como antígenos. Además de protegernos frente a resfriados, la gripe u otras infecciones en general, también es importante tener una buena inmunidad para proteger al hígado de enfermedades.

Además de adoptar unos buenos hábitos alimenticios, es importante que evites el sedentarismo, el tabaco y el consumo excesivo de alcohol. Todo ello puede contribuir de manera positiva a que el hígado siga cumpliendo sus funciones habituales, entre las que podemos mencionar:

  • Convertir el azúcar glucosa en glucógeno, con el fin de almacenarlo (junto con vitaminas, hierro y minerales) y tener una reserva de energía.
  • Las células hepáticas se encargan de sintetizar proteínas y sustancias como el colesterol.
  • Producir la bilis que favorece la digestión de la grasa de los alimentos.
  • Depurar la sangre, eliminar químicos, toxinas y elementos dañinos.

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Claves para tratar de fortalecer la inmunidad

1. Evita las grasas saturadas

Una dieta rica en alimentos procesados con grasas saturadas predispone al hígado a sufrir algunas enfermedades. Muchas de nuestra repostería, salsas, dulces, panes u otros alimentos procesados contienen un alto contenido en este tipo de grasa que tal mal las procesa el hígado.

Según algunas investigaciones, la ingesta de grasas saturadas tiene efectos inmediatos sobre la función metabólica.

2. Evita el estreñimiento

El acumular en nuestro intestino elementos de desecho, tiende a colapsar el organismo y a afectar a nuestro hígado además de a otros órganos. Intenta consumir fibra, vegetales frescos, fruta, y aquellos alimentos que contengan de bacterias lactobacillus, como el yogur.

3. Elige bien el pan que comes

Un alimento que consumimos a diario y que suele tener muchos elementos artificiales, es el pan. Sería ideal que probaras el pan de centeno, de avena o de cebada, o cualquier opción integral. Otra opción saludable son los crackers de arroz, centeno o pan de pita, siempre sin levadura. Evita mezclarlos con mantequilla o margarina.

4. Obtén proteínas de los  vegetales antes que de las animales

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Las proteínas vegetales son más fáciles de procesar por lo que podrían ser mejor utilizadas por el organismo. En ocasiones, la carne que comemos está tratada, a los animales se les suelen dar sustancias para que crezcan más rápido y esos elementos siguen presentes en la carne que consumimos.

No obstante, en un estudio realizado en pacientes con diabetes tipo 2, encontraron que las dietas altas en proteínas (ya sean animales o vegetales) redujeron significativamente la grasa hepática independientemente del peso corporal, y redujeron los marcadores de resistencia a la insulina y la inflamación hepática.

Mantén entonces una dieta balanceada tratando de consumir  más las proteínas vegetales que nos ofrecen las legumbres, como por ejemplo la alubia, habas, guisantes,  garbanzos o las lentejas. También las semillas son muy adecuadas. Son fuentes de fibra, proteínas y ácidos grasos esenciales.

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5. Beber abundante agua

Aunque se suele recomendar beber entre 1,5 l y 2 l de agua al día, la verdad es que esta cantidad depende de otros factores, como el estilo de vida de la persona. En general, es fundamental mantenerse bien hidratado, y beber agua es una de las mejores formas de conseguirlo. Las células se se hidratan y mejoran sus funciones, depuramos el organismo, por lo que estar bien hidratado es vital.

6. Ayúdate de infusiones

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El diente de león

El diente del león es un gran aliado del hígado. Los resultados de algunos estudios proporcionan pruebas para corroborar el uso tradicional de la raíz de diente de león como complemento en los trastornos hepáticos.

El cardo mariano

El cardo mariano ha sido utilizado como suplemento para mejorar la salud del hígado potenciando su inmunidad. El cardo mariano actúa como protector. Según algunos datos, el uso de esta planta en pacientes con cirrosis alcohólica puede atenuar el daño. Sin embargo, son necesarios más estudios.

Como hemos comentado antes, en caso de presentar algún problema relacionado con el hígado es fundamental acudir al médico para que recomiende el tratamiento oportuno.

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