¿Se puede prevenir el cáncer de páncreas?

El cáncer de páncreas suele cursar sin síntomas, por lo que es muy importante que nos hagamos revisiones periódicas, que desterremos los malos hábitos y que hagamos algo de ejercicio

A día de hoy la incidencia del cáncer pancréatico sigue siendo una enfermedad complicada dado que suele cursar sin demasiados síntomas en las primeras fases. A pesar de ello, existen una serie de marcadores y características que merece la pena tener en cuenta, y que deseamos explicarte en este artículo para que dispongas de una información lo más objetiva posible.

Cabe decir que el cáncer de páncreas es la quinta causa de muerte en todo el mundo, y que la medicina, sigue avanzando de un modo muy destacado en este tipo de enfermedades para frenar su curso y obtener así una mejor calidad de vida.

No obstante, como siempre solemos indicar en estos casos, a pesar de no poder controlar al 100% su incidencia, el simple hecho de mantener unos buenos hábitos alimenticios y de salud, y someterse a revisiones médicas periódicas, suele ser vital tanto para prevenir como para diagnosticar tempranamente cualquier tipo de enfermedad.

¿Se puede detectar el páncreas en sus primeras etapas?

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En primer lugar hemos de comprender que el páncreas se sitúa en una región muy profunda de nuestro organismo. No se puede palpar en ningún examen físico,  y a día de hoy, todavía no se han pautado pruebas médicas periódicas (como ocurre por ejemplo con el cáncer de mama) que nos puedan permitir detectar un tumor relacionado con este órgano en las primeras fases.

Así pues, es habitual que el cáncer de páncreas suela cursar de modo silencioso sin dar demasiadas pistas, hasta que ocasiona algún problema a otros órganos cercanos, como puede ser el hígado o la vesícula. Todo ello hace que el momento en que se diagnostique esta enfermedad, el paciente esté ya en una fase relativamente avanzada en la que va a necesitar un tratamiento mucho más intenso para intentar detener el avance del cáncer.

Cabe decir que todas aquellas personas sometidas a  una intervención quirúrgica en la cual se puede extraer parte del tumor, suelen tener mejor pronóstico. No obstante, es importante señalar que cada persona es única en este tipo de enfermedades, y según su edad o estado de salud previo, tendrá un avance mejor o peor, de ahí que sea complicado ofrecer un pronóstico estándar.

Veamos ahora cuáles suelen ser los síntomas más comunes asociados a un cáncer de páncreas:

  • Cansancio
  • Pérdida de peso acusada
  • Ictericia (color amarillento en la piel y ojos)
  • Malas digestiones
  • Vómitos
  • Dolor en el vientre
  • Ganglios linfáticos inflamados

¿Existe algún origen hereditario?

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Según varios estudios existe un pequeño componente hereditario a tener en cuenta, en especial si son los padres quienes han padecido cáncer de páncreas. No obstante, esta incidencia es muy baja, sólo un 15% de los pacientes que sufren esta enfermedad tenían antecedentes familiares. A pesar de ello, es un aspecto a tener en cuenta y que siempre podremos hablarlo con nuestro médico para que nos sometan a los análisis pertinentes.

Otro dato a tener en cuenta es que todos esos pacientes que han sufrido pancreatitis hereditaria, tienen unas probabilidades muy elevadas de sufrir cáncer de páncreas a partir de los 70 años de edad. Vale la pena recordarlo.

Factores ambientales sobre el cáncer de páncreas a tener en cuenta

(Foto: La Extra - Grupo Diario/ Flickr.com)

A día de hoy no se conocen las causas que originan el cáncer de páncreas, existen una serie de factores de riesgo que lo podrían determinar en un pequeño porcentaje, como son los relacionados con la genética anteriormente señalados, y los factores ambientales que ahora pasamos a describirte.

No obstante, a pesar de no conocer al 100% las causas que generan esta enfermedad, siempre será adecuado controlar cualquier aspecto que esté dentro de nuestras posibilidades.

Así que ten en cuenta estos interesantes dimensiones:

La obesidad

Las personas con un índice de masa corporal muy elevado, que llevan una vida sedentaria y que mantienen una alimentación alta en grasas, tienen una probabilidad más elevada que el resto de sufrir un cáncer pancreático. Este riesgo se hace aún más acusado entre los 45 y los 55 años de edad.

¿Qué tal si empezamos a mejorar nuestra dieta y reducimos en especial esa grasa localizada en el abdomen? Vale la pena intentarlo.

El tabaco

Según diversos estudios llevados a cabo por la “Clínica Mayo” de Rochester, en Estados Unidos, el 30% de los pacientes diagnosticados con cáncer de páncreas, tienen el origen de su enfermedad en el siempre dañino hábito del tabaco.

Si es tu caso, si eres fumadora, merece la pena tenerlo en cuenta y empezar a dejarlo desde hoy mismo.

Exposición ambiental

Las personas que trabajan en escenarios donde hayan químicos, tienen más probabilidades de desarrollar esta enfermedad. Mucho cuidado entonces si tienes una ocupación relacionada con industrias de pintura, de combustibles o de cualquier otro químico que puedas inhalar.

Diabetes

Según varios estudios, las personas que padecen diabetes tienen el doble de probabilidades de padecer un cáncer de páncreas que quien no tienen esta enfermedad. Así mismo, también se ha descubierto que pacientes que presentan alguna anomalía en el metabolismo de la glucosa, también pueden desarrollarlo entre los 60 y los 70 años.

No obstante, insistimos, si es tu caso y padeces diabetes, ya cuentas con un seguimiento médico que va a controlar en todo momento cualquier alteración en el funcionamiento de tu páncreas.

Cómo prevenir “en la medida de lo posible” un cáncer de páncreas

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  • Evita fumar
  • Cuida tu peso
  • Elige siempre alimentos orgánicos, evita la carne roja o los pescados criados en piscifactorías, así como los alimentos altos en grasa o azúcares
  • Consume vegetales y frutas siempre frescas con un alto contenido en vitamina C
  • Consume avena y cereales de fácil digestión
  • Come cantidades reducidas muchas veces al día. Lo ideal son 6 comidas diarias
  • Consume alimentos ricos en ácido fólico, como los vegetales de hojas verdes, los aguacates, fresas o mantequilla de cacahuete
  • No bebas alcohol
  • No consumas lácteos
  • Anda todos los días media hora
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