¿Se puede tener relaciones con candidiasis?

11 junio, 2020
Este artículo fue redactado y avalado por el médico Nelton Abdon Ramos Rojas
La candidiasis es una de las infecciones más comunes en la vida de una mujer. Al contraerla, a menudo surge la duda de si es posible tener relaciones sexuales durante su tratamiento.

Después de recibir el diagnóstico, hay quienes se preguntan si es posible tener relaciones con candidiasis. Está claro que es indispensable cumplir con un tratamiento, pero ¿qué pasa si de pronto la tensión sexual aumenta y surgen las ganas de intimar? ¿Hay que privarse del todo o no es necesario?

Acerca de la candidiasis

El aumento significativo del hongo Candida albicans en la vagina es lo que provoca la candidiasis. Aunque no se considera propiamente una infección de transmisión sexual —ITS—, se trata de una enfermedad que puede contraerse por tener sexo con una persona infectada.

De acuerdo con una publicación de MedlinePlus, dentro de los síntomas más destacados se encuentran los siguientes:

  • Molestia al orinar.
  • Irritación vaginal.
  • Dolor durante las relaciones sexuales.
  • Picazón en la vagina y alrededores.
  • Flujo espeso de un color más blanco que el normal.

Es posible que, en ocasiones, el cuerpo contraiga la enfermedad y no se perciba ninguna alerta de ello.

¿Cómo se trata?

El tratamiento de la candidiasis consiste en medicamentos antifúngicos en forma de comprimidos, cremas, ungüentos o supositorios. Según sea el grado de infección, puede tener una duración de unos siete días o más. Además, es posible que la pareja también necesite tratamiento.

En todo caso, una vez finalizado el tratamiento, lo ideal sería volver a consulta, repetir los análisis y, según los resultados, evaluar si es necesario continuarlo durante un poco más de tiempo o no.

¿Es posible tener relaciones con candidiasis?

Quienes padecen de candidiasis aseguran que los síntomas son tan molestos que son capaces de frenar todo deseo sexual. Sin embargo, puede haber personas que los padezcan en menor medida y encuentren difícil resistirse a la intimidad.

En este sentido, si bien no está prohibido tener relaciones con candidiasis, se aconseja abstenerse hasta haber superado por completo la infección. Según un estudio de 2011 publicado por American Family Physician, de esta manera no solo se evitan recurrencias, sino también infectar a la pareja en caso de que esto no haya ocurrido aún.

Más allá del riesgo de contagio, la fricción que se produce durante el coito puede causar más dolor e irritación en la zona afectada y, por ende, la sanación tomará más tiempo del esperado.

En pocas palabras, es muy probable que hacer caso omiso de esta recomendación alargue el proceso de recuperación. Por ello, lo más conveniente es el descanso y la puesta en práctica de las medidas recomendadas por el médico. Aunque no es una enfermedad grave, la candidiasis sí causa muchas molestias que pueden aumentar aún más durante el sexo.

Tener relaciones sexuales con candidiasis.

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Medidas preventivas para la candidiasis

El uso de métodos de barrera –preservativos– es crucial para evitar este tipo de enfermedades y muchas otras más. Una vez que ha ocurrido la infección, lo único que se puede hacer es seguir las indicaciones del médico y, en el futuro, procurar ser más cuidadosos con la salud sexual.

Hablar con la pareja abiertamente sobre lo que sucede y empezar a tomar juntos los cuidados necesarios y a corregir hábitos resultará muy beneficioso para ambos, tanto a corto como a largo plazo.

¿Quiénes pueden padecer la candidiasis?

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Cualquier mujer puede sufrir de candidiasis en algún momento de su vida. De hecho, hasta es posible padecerla en más de un par de ocasiones, como indica una publicación especializada de Mayo Clinic.

Esta infección suele darse especialmente después de la pubertad y antes de la menopausia; no obstante, un estudio publicado por Current Infectious Disease Reports indica que también es frecuente en el embarazo. Por otra parte, los hombres también pueden infectarse cuando tienen encuentros sexuales con mujeres infectadas.

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La infección en el embarazo

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De acuerdo con la investigación citada en el párrafo anterior, los altos niveles de glucógeno vaginal y estrógeno durante el embarazo podrían facilitar el crecimiento de este hongo y su adhesión a las paredes vaginales.

En estas circunstancias, los síntomas de la infección vienen a ser igual de molestos e incómodos que en otros casos, solo que a estos se le sumarán los síntomas propios del embarazo. Según el estudio citado, también puede transcurrir de manera asintomática.

Si bien la infección por este hongo no trae complicaciones a la futura madre ni al feto, es fundamental que reciban un tratamiento. De lo contrario, el bebé podría contagiarse al momento del parto.

Como describe una publicación de Revista de Diagnóstico Biológico, sería entonces un caso de candidiasis bucal, perceptible a través de las manchas blancas en la boca, el paladar y la lengua.

Al igual que otros casos, se recomienda a la embarazada no tener relaciones con candidiasis, principalmente para no extender más de la cuenta el proceso de recuperación. Además, la sensibilidad que tienen las mujeres encintas podría exponerlas a irritaciones y dolores aún más intensos.

Relaciones con candidiasis: consulta con el médico

Para finalizar, recuerda que toda esta información no sustituye a una consulta médica. Por ello, te recomendamos que acudas a tu médico de confianza para que valore tu caso y te detalle las precauciones que deberías tomar antes de retomar tu vida sexual normal.

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