¿Se puede sufrir acoso sexual por parte de tu propia pareja?

28 junio, 2018
Este artículo fue redactado y avalado por la filósofa y sexóloga Isbelia Esther Farías López
El acoso sexual constituye un conjunto de conductas como manoseos, lenguaje humillante, degradante e intimidante, así como manipulador.

No quieres estar con él, así que te obliga. Te intimida y te toquetea mientras solo sientes asco, pero todo parece normal porque tú lo elegiste como acompañante. Piensas que puedes estar siendo acosada, pero a la vez dudas. ¿Se puede sufrir acoso sexual por parte de tu propia pareja?

Si el sexo dejó de ser deseado para convertirse en una obligación o imposición y te hace sentir mal, no cabe duda de que estás siendo víctima de abuso sexual y violencia.

Pero ¿cómo va a ser? Se trata de tu pareja, la persona con quien decidiste establecer una relación. Sí, podrá ser tu pareja, pero lo cierto es que eso no la exime de comportarse de una forma que te perjudica. Ten en cuenta que, en la mayoría de los casos, los abusadores son personas cercanas a su víctima.

Es cierto que no resulta fácil armarse de valor y tomar la decisión de denunciar a tu pareja por abuso, pero es necesario.

Abuso sexual y violación

Cuando el acoso sexual comparte tu cama

Aunque fuera de la casa todo parezca normal, nadie se imagina el infierno que una persona puede estar sufriendo en su propio hogar y en su propia piel cuando es víctima de acoso sexual por parte de su propia pareja.

Cuando los deseos de estar con tu pareja no te acompañan y esa persona insiste en intimar (al punto de obligarte) y llevar a cabo determinados actos, se trata de un abusador.

Pero es difícil calificar a alguien como «abusador» si con el resto de las personas (la familia, por ejemplo) actúa de una forma afable y normal. Además, puede que pienses que es tu obligación «complacer» a esa persona, porque has establecido un compromiso con ella.

Es posible que cuando esa pareja exija intimidad, en ocasiones cedas con la esperanza de conseguir quitarte de encima ese pensamiento de que no estás cómoda ni feliz con la relación. Sin embargo, al final te sigues sintiendo igual de sucia que si fueras abusada por un extraño. No es fácil despejar del todo la mente de esos pensamientos ni mucho menos autoengañarse.

Por ello, en esta situación la duda, el miedo y la culpabilidad se hacen presentes en la mente de la víctima, pudiendo llegar a confundirla y a hacerla dudar acerca de si en realidad está siendo perjudicada.

No es fácil salir de una situación así. Generalmente, la resistencia genera violencia física y verbal, y la víctima termina sintiendo tanto miedo que no se anima a abandonar a su pareja ni mucho menos denunciarla.

No eres propiedad de nadie

A pesar de que hayas establecido en el pasado un compromiso con esa persona, eso no te convierte en su «propiedad» de ninguna manera. Tampoco estás obligada a estar a su lado para siempre si no estás cómoda ni te sientes feliz. Y en el sexo, tu cuerpo siempre, siempre será tuyo y solo tú puedes decidir en él.

Acerca de las parejas estables

Cuando una persona es víctima de abuso por parte de su pareja por un periodo de tiempo prolongado, es posible que termine naturalizando conductas violentas que, en realidad, no son más que agresiones sexuales.

Según cifras de la Organización Mundial de la Salud (OMS), una de cada cinco mujeres ha sufrido violación o abuso sexual por parte de una pareja estable. Del total de abusos sexuales y violaciones, las afectadas son mayoritariamente mujeres.

Por su parte, de acuerdo a la Organización de las Naciones Unidas (ONU), se estima que el 35 % de las mujeres ha sufrido o sufrirá violencia física o sexual por parte de su compañero sentimental. El vínculo de pareja sana se caracteriza por el amor. Nunca va de la mano con las agresiones.

Te en cuenta que el amor no maltrata, no humilla y no obliga a hacer nada que la otra persona no quiera. Además, la satisfacción íntima siempre debe ser compartida y consensuada. Nunca debe ser impuesta ni forzada. 

Violación

Síntomas de violación o acoso sexual

  • Te realizan toqueteos que no te gustan.
  • Hubo penetración, aun cuando dijiste que no querías.
  • Se negaron a utilizar condón porque “no se siente igual”.
  • Recriminan por no querer tener relaciones sexuales.
  • Hay manipulación para tener relaciones sexuales.
  • Te embargan sentimientos de vergüenza, rechazo, confusión, miedo o denigración después del acto sexual.

Muchas mujeres permiten conductas violentas o las callan para no tener conflictos peores. Como te explicamos, eres dueña de tu cuerpo. Habla con alguien de confianza y ten en cuenta que, ante la pregunta: ¿se puede sufrir acoso sexual por parte de tu propia pareja? La respuesta es un tajante “¡Sí!”.

Anímate a comentar tu situación con alguien de confianza. Busca ayuda y denuncia.

  • Garrosa, E., Díaz, L., & Del Barrio, E. (2013). Acoso sexual. In Salud laboral. Riesgos laborales psicosociales y bienestar laboral2.
  • Frías, S. M. (2011). Acoso Sexual Y Discriminación. Revista Mexicana de Sociología.
  • García-Moreno, C., Guedes, A., & Knerr, W. (2013). Comprender y abordar la violencia contra las mujeres Violencia infligida por la pareja. https://doi.org/WHO/RHR/12.365
  • Frías, S. M. (2014). Ámbitos y formas de violencia contra mujeres y niñas: Evidencias a partir de las encuestas. Acta Sociológica. https://doi.org/10.1016/s0186-6028(14)70235-x