¿Se puede usar el protector solar en los bebés?

Este artículo ha sido verificado y aprobado por la médico Maricela Jiménez López el 18 enero, 2019
Raquel Lemos Rodríguez · 7 febrero, 2019
Aunque el protector solar en los bebés no está contraindicado, es mejor no utilizarlo durante los 6 primeros meses y procurar que el contacto con el sol no sea prolongado.

Todos somos conscientes de la gran importancia que tiene utilizar siempre que salgamos a la calle, no solo cuando vayamos a la playa, una crema protectora del sol. No obstante, ¿qué sucede con los recién nacidos? ¿Es correcto poner protector solar en los bebés? Antes de contestar a esta pregunta, deberíamos tener en cuenta algunos aspectos fundamentales.

Para empezar, si estamos en verano y hace un calor abrasador, puede que tengamos muchas ganas de pasarnos un día entero en la playa. Sin embargo, si tenemos bebés, ellos no deben exponerse. Su piel es muy frágil, mucho más que la de una persona blanca que se quema con facilidad.

Por lo tanto, siempre que le preguntes a un pediatra si es bueno que tu bebé tome el sol o se exponga al sol abrasador su respuesta será alta y clara: «no». Eso sí, esto no quiere decir que debas encerrarlo en casa. El bebé puede salir y le puede dar el sol, siempre y cuando no sea peligroso.

Por ejemplo, en las primeras horas de la mañana o últimas de la noche el sol no suele ser tan agresivo. Asimismo, en otras épocas del año como el invierno o el otoño, el sol tampoco «quema» tanto como puede ocurrir en verano.

Sin embargo, siempre hay que ser precavidos. Así no será necesario utilizar un protector solar en los bebés.

¿Es correcto utilizar protector solar en los bebés?

Protector solar en los bebés

Es cierto que en las farmacias podemos encontrarnos con ofertas y publicidad para poner protector solar en los bebés. Sin embargo, solo se recomienda su uso a partir de los 6 meses de nacido.

El motivo es que estos suele contener sustancias químicas que podrían dañar la piel del bebé. Además, estos tienen la piel muy frágil y cualquier lesión puede generarle muchos problemas no solo en la actualidad, sino también en el futuro.

A partir de los 6 meses podemos empezar a utilizar un protector solar en los bebés porque ya se pueden exponer un poco más al sol.

Sin embargo, tenemos que continuar extremando las precauciones para evitar que los rayos ultravioletas dañen su piel. A continuación, vamos a ver qué podemos hacer.

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Las sombras serán nuestras grandes aliadas

Si vamos a algún lugar en el que el sol le pueda dar de lleno a nuestro bebé, busquemos una sombra. Estas se convertirán en nuestras mejores aliadas para proteger a nuestro bebé de los rayos ultravioletas.

Asimismo, es importante que utilicemos gorras o sombrillas. Estas a veces vienen incorporadas en las sillas de paseo para evitar toda exposición posible al sol.

Utilizaremos ropa con filtro de protección

¿Para qué utilizar un protector solar en los bebés si tenemos ropa con filtros de protección? Siempre tenemos que buscar sombras y evitar la exposición de los bebés al sol. No obstante, además de esto, podemos hacernos con ropa que tenga estas características.

bebé en la playa

Esto nos permitirá proteger aún más a nuestro bebé de los rayos ultravioleta. Porque, aunque estemos pendientes en todo momento del sol que le puede estar dando, todos nos podemos despistar.

Para encontrar la mejor ropa con factor de protección esta tiene que tener una etiqueta en la prenda donde no solo indique que protege de los rayos solares, sino el factor de protección que tiene. Por ejemplo, debe incluir 30 FPS o 50 FPS. En caso de que esto no aparezca, debemos sospechar que la prenda no está cumpliendo con lo que promete.

¿Qué ocurre con la vitamina D?

Tras todos estos consejos y llamadas de atención sobre la no exposición de los bebés al sol, uno podría pensar que no les estamos haciendo un bien, ya que si no se exponen al sol no pueden recibir vitamina D.

La vitamina D es fundamental ya que favorece la absorción de calcio. Así, esta nos puede ayudar a prevenir enfermedades como el raquitismo, las caries y problemas en el desarrollo, entre otras cuestiones.

Sin embargo, el sol no es la única vía por la que se puede suministrar. Por ejemplo, existen unas gotas que se utilizan como suplemento y que se le dan al bebé para que no tenga ningún déficit de vitamina D. Siempre debemos hacerlo con receta médica, por supuesto.

Además, también puede ingerirla a través de la dieta. De hecho, la propia leche materna contiene vitamina D. Como podemos ver, no es necesario exponerlo al sol.

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La exposición al sol indebida puede favorecer la aparición de cáncer de piel. Por eso, es indispensable extremar las precauciones, sobre todo en los bebés.

Un recordatorio final: hasta los 6 meses no deberíamos ponerles protector solar y, a partir de ahí, uno orientado a niños de su edad. Lo mejor es consultar al pediatra para que nos recomiende la mejor opción.