¿Se pueden quemar calorías tomando agua helada?

David Sanchez · 16 julio, 2018
Analizamos si es posible quemar calorías tomando agua helada. Este es un mito que puede ser verdad, aunque también puede dar lugar a ciertas consecuencias negativas.

Puede que hayas escuchado, al hablar con amigos o charlar con algún compañero de gimnasio, que se pueden quemar calorías tomando agua helada. Hay opiniones que apoyan esta versión y hay otras que la rechazan, así como un infinito número de razones “científicas” que podemos escuchar, pero que no tienen fundamento o que suenan muy irreales.

La quema de calorías al beber agua helada

Agua mineral embotellada.

Al beber un vaso con agua fría se estaría quemando aproximadamente un total de 4 a 7 calorías por vaso, lo que sería un equivalente a una pieza de chocolate M&M´s. Esto no es casi nada, pero muchos lo utilizan como argumento válido para justifica la teoría de que el agua fría ayuda a quemar calorías.

Beber suficiente agua es necesario para el cuerpo, para su correcto funcionamiento, pero si lo que quieres es bajar de peso, la hidratación será más que importante. Al beber agua estará garantizando que tu metabolismo está en movimiento y en su mayor desempeño. Otro factor a considerar es que el agua fría resulta más agradable al paladar, por eso se prefiere más que el agua a temperatura ambiente.

Además, beber agua fría dará un pequeño aumento de energía, por eso es recomendable tener a la mano durante las sesiones de ejercicio en el gimnasio. En aquellas personas que se ejercitan, cuando beben agua fría, el impacto del metabolismo es muy positivo porque permite quemar más calorías durante el entrenamiento, además de prevenir la deshidratación.

La causa de esto tiene una fácil explicación, y es que el organismo necesita llevar a cabo un pequeño consumo de energía para calentar el agua fría hasta un nivel de temperatura ambiente. Aquí es donde se da el gasto calórico que, sin embargo, es bastante reducido.

Ver también: 9 alimentos ricos en agua para combatir la deshidratación

Beber agua helada como método para controlar las ingestas de comida

Junto a todo esto, hay otro comentario a tener en cuenta sobre que, si bebes agua antes de comer, sin importar la temperatura en la que se encuentre, te sentirás satisfecho más rápido y no comerás grandes cantidades. Así que evita beber refrescos con gas u otras bebidas azucaradas.

Un gran vaso de agua te ayuda a no picotear a cualquier hora del día: desayuno, almuerzo o cena. De hecho, las personas que toman un vaso de agua grande media hora antes de cualquier comida pueden llegar a perder hasta dos kilos más que los individuos que no lo hacen.

Los problemas de beber agua helada después de hacer ejercicio

Tomar más agua.

Todo coincidimos en que es importante mantenerse bien hidratado durante el ejercicio bebiendo mucha agua antes, durante y después del entrenamiento. Las opiniones varían, sin embargo, sobre la temperatura a la que debe estar el agua, particularmente en relación con algunas teorías referidas al agua enfriada con hielo.

Como hemos visto, algunas teorías dicen se pueden quemar calorías tomando agua helada después del ejercicio, lo que ayuda en la pérdida de peso. Por otro lado, otras sostienen que no se debe beber agua con hielo inmediatamente después de hacer ejercicio, ya que la frialdad de hielo es una sacudida para tus órganos internos.

Los posibles daños en el sistema nervioso

Lo que es evidente es que la deshidratación puede llevarnos a una disminución del nivel de rendimiento y un aumento de la sensación de esfuerz. Además, también puede comprometer la integridad de la barrera sangre-cerebro, una barrera de difusión que impide la entrada de la mayoría de los compuestos que se encuentran en la sangre al cerebro.

Te puede interesar: ¿El agua ayuda a bajar de peso? Mitos y verdades

Estas teorías pueden suponer que, aunque se puedan quemar calorías tomando agua helada, los efectos negativos de beber agua demasiado fría pueden superar a la ventaja de esa pequeña quema de calorías.

Un problema en la integridad de la barrera hematoencefálica puede tener consecuencias bastante más graves que la acumulación de esas apenas 10 o 15 calorías que quemaríamos por tomar uno o dos vasos de agua helada tras un entrenamiento físico.

En definitiva, la mejor solución puede ser limitarse a beber agua tibia o fresca, que pueda ayudarnos a mantener una correcta hidratación antes, durante y después del ejercicio físico. Evitar el consumo de agua helada con demasiada frecuencia podría brindarnos más ventajas que esa pequeña contribución a la pérdida de peso que supone beber agua a baja temperatura.