Señales de alarma que indican la presencia de cáncer de piel

Daniela Echeverri Castro·
29 Julio, 2020
Para ayudar a prevenir el cáncer de piel es fundamental ser responsables y protegerse de los rayos UV. Además, se debe estar alerta a cualquier cambio que puedan experimentar los lunares.

El cáncer de piel es uno de los tumores más comunes, siendo el melanoma el más mortal entre ellos, según indican los expertos de la Asociación Española Contra el Cáncer.

La incidencia de esta grave afección ha aumentado considerablemente (llegándose incluso a duplicar en los últimos tiempos, según datos del Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades).

La principal razón de este aumento es la falta de sentido común al momento de exponerse a los rayos ultravioleta (ya sean solares o artificiales, mediante cámaras de bronceado).

El nuevo paradigma de belleza identificado como bronceado perfecto, además de cierto nivel de histeria colectiva en tratar de conseguirlo, también ha conspirado en el maltrato generalizado de la piel.

¿Cómo actuar para ayudar a prevenir el cáncer de piel?

La mayoría de los especialistas están de acuerdo al afirmar que no se trata de ocultarse completamente del sol, sino de exponerse a él con la mayor precaución posible. Lo que se pide a las personas es sensatez, cordura y responsabilidad con su propio bienestar.

Por este motivo, el uso de protectores solares debe formar parte de la rutina de todos aquellos que realizan actividades a pleno día, fuera de espacios cerrados.

Es el melanoma el único tipo de cáncer grave de piel

Para utilizar estos productos, no es necesario ir a la playa. La acción dañina de los rayos ultravioleta es tan letal en las ciudades o en las montañas como a la orilla del mar.

Por otra parte, todos los deportistas que realicen sus prácticas al aire libre y con sol también deben tomar medidas para resguardar la salud de la dermis y ayudar a prevenir el cáncer de piel.

Te recomendamos leer: Cómo curar quemaduras con proteínas

La hora de la playa

En la playa los cuidados deben extremarse. Los expertos indican que los protectores deben aplicarse, al menos, 30 minutos antes de exponerse al sol y tienen que tener un SPF de 15 o más. Además, deben aplicarse con regularidad cada dos horas, tras salir del agua o después de practicar alguna actividad física que genere abundante transpiración.

Las prendas de vestir y algunos accesorios –como los sombreros– son igualmente útiles para resguardar al cuerpo de la acción directa y sin filtros de los rayos ultravioleta.

Por otra parte, las cámaras bronceadoras no deben formar parte de una rutina establecida. Su uso desmedido puede generar la aparición de cáncer de piel. Así lo señala un artículo publicado por la Revista Costarricense de Salud Pública.

Las cámaras de bronceado que emiten radiación UV fueron clasificadas por un grupo de investigadores, International Agency for Research on Cancer (IARC) como Grupo 1 “cancerígeno para humanos”. El riesgo de melanoma aumenta en un 75 % cuando las cámaras de bronceado son utilizadas en edades tempranas.

Los lunares y los melanomas

La American Cancer Society afirmaría que la mayoría de las personas poseen lunares, y casi todos son inofensivos. Sin embargo, es importante reconocer los cambios en un lunar (como su tamaño, forma, color, o textura), que pueden sugerir que un melanoma se está desarrollando. Mantener bajo constante observación todos los lunares de la piel es una de las maneras más eficientes para detectar la posible aparición de esta enfermedad.

Al menor indicio de un cambio perceptible a simple vista, ya se deben disparar todas las señales de alarma. Asimismo, se requiere la atención de un médico especialista sin demoras. No podemos olvidar que algunos melanomas aparecen después de la evolución indebida de una peca.

Algunos de los cambios indeseados que pueden presentar los lunares son:

  • Aumento de tamaño.
  • Formas asimétricas.
  • Bordes no uniformes.

Asimismo, también pueden empezar a producir picazón y a sangrar. En algunos casos, puntos que eran unicolores (negros o marrones), empiezan a adquirir tonalidades rojas, azules o blancas.

Otras señales de alarma del cáncer de piel

Los lunares no son los únicos elementos que requieren vigilancia. También debe atenderse la aparición de nuevas manchas, de protuberancias, llagas o cambios en la textura (ásperas o sumamente lisas al tacto).

Las zonas que sangran al menor contacto, así como heridas que no cicatrizan, también deben ser revisadas por un especialista para minimizar riesgos.

Ver también: Tratamiento del cáncer de piel

Factores de riesgo más allá de los rayos UV

La exposición irresponsable a los rayos solares o el uso frecuente de cabinas y lámparas bronceadoras son, como hemos observado, los principales responsables del desarrollo de cáncer de piel. No obstante, no son los únicos factores de riesgo.

Factores de riesgo más allá de los rayos UV

La Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) recoge otras causas que no se pueden pasar por alto.

  • Predisposición genética.
  • Tratamientos de radioterapia.
  • Una alimentación no equilibrada también afecta negativamente la salud de la piel, así como su capacidad de defenderse y de regenerarse.
  • Fumar es otro factor de alto riesgo. Hacerlo en la playa, desprotegido ante el sol y a pleno mediodía aumenta todavía más el peligro.
  • El contacto directo con algunas sustancias químicas sumamente agresivas, como arsénico, brea, parafina y algunos aceites industriales.
  • Lesiones en la piel, inflamaciones o quemaduras, principalmente si no son bien atendidas.
  • Las insolaciones, comunes del verano, pueden pasar de inofensivas a ser un factor de riesgo de cáncer de piel.

La detección temprana es clave para ayudar a combatir la enfermedad. Por ello, siempre se deben atender sin dilaciones las señales de alarma que puedan alertarnos de algún problema en la piel y acudir al médico para una revisión más profunda de la zona.

  • Ana Patricia Saucedo Rangel,Rosa María Gutiérrez Vidrio,Armando Medina Bojórquez. Cáncer de piel en el Centro Dermatológico Pascua. Dermatología Rev Mex Volumen 49, Núm. 6, noviembre-diciembre, 2005. https://pdfs.semanticscholar.org/7d6d/dfa3e8778a28c94f227d6a859989cffb78c7.pdf
  • https://www.cdc.gov/spanish/mediosdecomunicacion/comunicados/p_vs_melanoma_060215.html
  • https://salud.nih.gov/articulo/el-sol-y-la-piel/
  • MedlinePlus, en línea: https://medlineplus.gov/spanish/sunexposure.html
  • Garzona Navas, Laura, & Garzona Navas, Gloriana. (2017). Uso de cámaras de bronceado y cáncer de piel. Revista Costarricense de Salud Pública26(1), 22-29. Retrieved March 18, 2020, from http://www.scielo.sa.cr/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1409-14292017000100022&lng=en&tlng=es.
  • Factores de riesgo y causas del cáncer de piel. (Dakota del Norte). Recuperado de https://www.aecc.es/es/todo-sobre-cancer/tipos-cancer/cancer-piel/factores-de-riesgo.