7 señales de que eres una persona de personalidad fuerte

Lucía Ramírez 3 diciembre, 2017
Hay quienes pueden adaptarse y superar las adversidades fácilmente ¿Eres una de esas personas? Aquí te explicamos las actitudes que definen a un individuo resiliente o de personalidad fuerte

Suele existir cierta confusión con respecto a la personalidad, el carácter y el temperamento. Esto se debe a que estos términos son muy próximos, pero no idénticos.

Por esta razón será importante señalar lo que es la personalidad.

De acuerdo a Hall & Lindzey en su libro Teorías de la Personalidad (1957, p. 262) la personalidad es “la organización dinámica en el individuo de aquellos sistemas que determinan su conducta y pensamiento característicos”. En otras palabras, es la configuración de los sistemas responsables de la conducta que se forjan por medio de la historia del individuo.

¿Qué es tener una personalidad fuerte?

Algunas personas, fuera de la teoría de la psicología, dirían que es tener carácter.

Si bien, entre los teóricos suele existir un caluroso debate para definir “carácter”, en el contexto de la personalidad se puede decir que es una persona con resiliencia.

La resiliencia es la capacidad que tiene una persona para adaptarse positivamente a situaciones difíciles y superar la adversidad.

Asimismo, dentro de la cultura japonesa existe el kintsugi, el arte tradicional que repara cerámica rota con un adhesivo fuerte y polvo de oro. Al final del proceso, la cerámica restaurada es más fuerte y valiosa que al principio.

¿Acaso el Kintsugi no es un gran caso que ejemplifica la belleza de la resiliencia?

Señales de la personalidad fuerte

¿Cómo se puede saber si se es resiliente o no? A continuación te compartimos algunas características claves.

1. Optimismo

Optimismo

Ser optimista es la tendencia a enfrentar las dificultades con buen ánimo, perseverancia y esperanza. Es un enfoque que nos permite encontrar soluciones, ventajas o posibilidades cuando se atraviesa por dificultades.

Si somos positivos y optimistas es más sencillo que aceptemos las responsabilidades de nuestras acciones, y aprovechemos el tiempo para mejorar y superarnos.

Te invitamos a leer el siguiente artículo: El optimismo evita problemas cardíacos.

2. Tolerancia a la frustración

Desarrollar tolerancia a la frustración permite mejorar la estabilidad emocional.

Es importante ser tolerante cuando alguien o uno mismo comete algún error. Recordar que nadie en el mundo es perfecto, y que todos cometemos equivocaciones  nos ayudará a ser más flexibles con los demás y con uno mismo.

No obstante, existen programas de intervención que destacan la importancia de plantear estrategias de conductas alternativas, con el fin de improvisar nuevas acciones en lugar de repetir las fallas.

3. Inteligencia emocional

Inteligencia emocional

Es un signo de madurez e inteligencia que permite aprender a regular las respuestas emocionales. Puede traducirse como la capacidad reconocer y manejar los sentimientos propios y ajenos, facilitando el comportamiento interpersonal.

De acuerdo a una cantidad considerable de investigaciones sobre el tema, la inteligencia emocional se relaciona con el éxito.

Se reveló que ésta capacidad proporciona la base de competencias sociales y emocionales que son importantes para el éxito en casi cualquier trabajo.

Por lo tanto, la inteligencia emocional puede usarse a nuestro favor para mejorar la productividad y el bienestar psicológico.

4. Pasión

Alfredo Culebro, emprendedor y empresario especializado en potenciar a personas y empresas para alcanzar el éxito, en su libro ¡Esto tiene que cambiar! , define a la pasión como la energía inagotable que impulsa a las personas a seguir sin importar límites o dificultades.

La pasión resulta de gran ayuda pues permite sentirse realizado y disfrutar del trabajo, aún ante la falta de reconocimiento.

Por otra parte, investigaciones han descubierto que la pasión positiva (armoniosa) tiene una influencia positiva al experimentar niveles más altos de emociones positivas, de concentración y el deseo de realizar bien la tarea.

Esto favorece el empoderamiento de la persona y su capacidad de afrontar los retos que surjan, independientemente de la ayuda externa. Aunque no es una habilidad innata del ser humano, sí puede buscarse y desarrollarse. 

5. Compromiso y motivación

Compromiso y motivación

Comprometerse es una obligación que requiere de pleno conocimiento para hacerlo.

Ocurre cuando la persona cree en lo que hace y es un asunto importante para ella, impulsando y manteniendo firme su conducta. Como resultado, el individuo no se detiene hasta cumplir con todos los objetivos planteados.

Por su parte, la motivación es un sentimiento que surge a partir de un alto grado de implicación para alcanzar alguna meta; no solo para la satisfacción de necesidades básicas, sino aquellas relacionadas con la autorrealización (como obtener éxito en distintos ámbitos de la vida). En este rango también se incluye el deseo de alcanzar eficiencia y calidad.

Isaac Garrido Gutiérrez afirma que “la investigación en psicología confirma […] que el sujeto actúa tras un ejercicio de libre voluntad, estructurando un fuerte sentido de responsabilidad personal“.

En otras palabras, la motivación puede ser autodeterminada, iniciada y regulada por elección propia, lo que origina la consecución de metas previamente anticipadas.

Es así como la motivación se convierte en el motor interno que conecta la mente, voluntad e interés para realizar objetivos de manera positiva, alegre y esperanzadora.

Puedes conocer más sobre la motivación en el siguiente artículo: 5 fuentes motivacionales más importantes.

6. Flexibilidad

Cuando pasamos por dificultades es difícil permanecer en nuestro centro, incluso cuando somos demasiado críticos con nosotros mismos.

Sin embargo, la aceptación de las circunstancias y ser flexibles permitirá enfocarnos en aquello que sí podemos cambiar y ver los cambios como nuevas oportunidades de crecimiento.

De acuerdo a la Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT), la aceptación y flexibilidad psicológica ayuda a las personas a soltar y moverse con las experiencias negativas previas para encontrar una manera de vivir plenamente y enfocarse en lo que de verdad importa.

En el siguiente artículo podrás conocer las claves para adaptarse a cualquier cambio.

7. Aprendizaje

Aprendizaje

La resiliencia no es una capacidad sino un proceso de aprendizaje.

Generalmente, el ser humano aprende a través de prueba y error. Por lo tanto, no podemos hacer lo que no aprendimos.

Sin embargo, las experiencias son una gran fuente de conocimiento personal que servirán para crear estrategias a la hora de enfrentar eventos difíciles en la vida y superarlos con alegría.

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