Ser cuidador, las claves para asistir a otras personas

Es muy importante que, como cuidadores, estemos al 100%, por lo que, si estás cansado, debes descansar. Si necesitas ayuda, no debes dudar en pedirla

Ser capaz de prestarse atención a uno mismo es requisito previo para tener la capacidad de prestar atención a los demás; sentirse a gusto con uno mismo es la condición necesaria para relacionarse con otros.

(Erich Fromm)


Las actividades diarias de un cuidador a menudo se limitan o cambian de forma importante. El ser cuidador conlleva un afrontamiento continuo del estrés causado por el agotamiento físico y/o psicológico, además de momentos difíciles de incomprensión, soledad o falta de apoyo por parte de los demás. Pero también puede ser una experiencia muy positiva y gratificante por otro lado, porque se cuida a una persona querida, evolucionando como personas tanto emocional como físicamente.

Cuidar a una persona enferma es muy importante, pero no podemos olvidarnos de la salud física y emocional del cuidador. Mantener un hábito de vida saludable es esencial para el cuidador, así cuanto más se cuide, mejor podrá ayudar.

¿Qué debe de tener en cuenta si es un cuidador?

Pedir ayuda

A menudo el cuidador puede creer que la tarea de cuidar es responsabilidad suya, no queriendo implicar a nadie más, o incluso puede llegar a pensar que pedir ayuda sería molestar. Es importante saber, que pedir ayuda no es una muestra de debilidad, y que la forma de pedirla influirá en la respuesta que se obtenga.

Si no pide ayuda, lo más probable es que no la consigas.

Informarse sobre la enfermedad

El conocer la evolución de la enfermedad de la persona a la que se cuida, contribuirá a una mejor adaptación para futuros cambios.

Compartir

Compartir preocupaciones con los demás miembros de la familia puede ayudar a evitar una decisión precipitada, además de sentirse más acompañado y tranquilo.

Dormir y descansar

El cuidador suele tener alterado el horario del sueño adaptándose a las necesidades de la persona enferma, así como presentar falta del mismo. Esta falta de sueño puede provocar una serie de problemas como irritabilidad, falta de atención, cansancio, etc…

Por ello, es necesario, en la medida de lo posible que haga siestas cortas durante el día, aproveche cuando el enfermo descanse, y pida ayuda para hacer turnos si es necesario.

Organizar el tiempo

A menudo el cuidador tiene la sensación de que al día le faltan horas, ya que tienen que compaginar y realizar multitud de actividades, una buena planificación del tiempo y las actividades le será de gran ayuda.

Para ello puede hacer uso de una agenda, la realización de listas, priorizando aquello más necesario, etc.

Intentar hacer ejercicio físico

Realizar ejercicio físico ayuda a minimizar las tensiones diarias y a encontrarse con más fuerzas, sintiéndose mejor. Dar un paseo, puede beneficiar tanto al cuidador como a la persona enferma si puede permitírselo.

Mantener la mente activa y buscar un espacio

Al estar al cuidado de una persona, el cuidador puede olvidarse de sus aficiones y actividades, por ello es muy importante planificar el día, de forma que el cuidador pueda tener su propio espacio, compaginándolo con el cuidado del enfermo.

No siempre es fácil encontrar a alguien para que sustituya al cuidador por unas horas, pero puede pedirse ayuda a la familia o amigos para que lo hagan durante un rato, y si no fuera posible, se podría recurrir a instituciones, asociaciones y centros de recursos sociales que le pueden ayudar.

Aprender a relajarse

Los ejercicios de relajación son un buen método para ayudar al cuidador a conseguir un equilibrio psicológico y físico, eliminando la sensación de estrés o tensión. Otras técnicas útiles también pueden ser la meditación o el yoga.

Tener una buena comunicación con la persona enferma

Dar al enfermo la oportunidad de iniciar su conversación, respetar sus silencios, saber escuchar, evitar dar consejos, son algunas de las herramientas de la comunicación que el cuidador puede utilizar para tener una buena relación con el enfermo.

Recuerde, cuanto más se cuide, mejor ayudará.

cuidador

Imagen cortesía de Ed Yourdon y Monica Blatton

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