Ser madre a los 40: ¿Es posible? - Mejor con Salud

Ser madre a los 40: ¿Es posible?

Ser madre después de los 40 años es una decisión que entraña algunos riesgos. No obstante, también tiene su parte positiva y es algo muy común en nuestros días

Cada vez son las mujeres que deciden ser madre a los 40, e incluso después.

A diferencia de lo que ocurría en las generaciones anteriores, no está “tan mal visto” que prefiera su carrera o su trabajo antes que la maternidad.

En este artículo te contamos cuáles son las ventajas y los riesgos de un embarazo tardío.

Ser madre a los 40: esperar a cumplir otras metas

Embarazo

Antiguamente el objetivo de una mujer era casarse y tener hijos. Ya desde hace algunas décadas esto ha cambiado bastante.

La idea principal no es formar una familia sino triunfar en el mundo de los negocios o en el ámbito laboral que haya elegido. También muchas parejas prefieren viajar a varias partes del planeta antes de concebir un bebé.

Por este motivo no es tan descabellado ver por la calle “madres añosas”, sobre todo en Europa.

El estilo de vida actual, la situación socioeconómica y los avances tecnológicos en cuanto a reproducción asistida han llevado a las mujeres y a los matrimonios a una espera más prolongada hasta ser padres.

Y eso no solo sucede en las personas “de a pie”, sino que también es una tendencia entre las celebridades como, por ejemplo, Madonna, Susan Sarandon y Kim Basinger, quienes han dado a luz cuando ya habían pasado las cuatro décadas de vida.

Si bien la edad más adecuada para tener hijos se sitúa entre los 20 y los 30 años muchas mujeres optan por esperar a los 35 o más para concebir.

Lo cierto es que después de esa etapa la fertilidad se reduce a la mitad y las posibilidades de ser madre descienden de manera considerable.

Cuando cumplen 40 el porcentaje de éxito para lograr un embarazo es de tan solo el 5%.

Ver también: ¿Pueden los hombres tener síntomas de embarazo?

Beneficios de ser madre a los 40

Beneficios de ser madre a los 40

Los avances en la medicina han permitido a muchas mujeres lograr su sueño de ser madres incluso si no tenían pareja.

Esto, sumado a un cambio en la mentalidad y estilo de vida general, induce a un aumento de embarazos tardíos.

Una de las ventajas en relación a las madres jóvenes es que una mujer de 40 años posee una mayor madurez tanto a nivel emocional como económico y profesional.

  • Estas mujeres tienen hijos cuando y porque lo desean y así lo han decidido.
  • También cuentan con un mayor nivel de formación, se cuidan más en las comidas, tienen empleos seguros y están más preparadas para amamantar.
  • Una madre “grande” puede tener ciertos ahorros o inversiones que le aseguren al niño una infancia sin problemas y, además, mejorar e incluso alargar su vida.

Y eso atañe también a la madre, ya que, si ha tenido un embarazo pasado los 40, es más probable que pueda vivir hasta los 80 o más.

Esto es una buena noticia ya que muchas creen que no podrán ver a sus hijos crecer ni conocer a sus nietos.

Desventajas de ser madre a los 40

Desventajas de ser madre a los 40

Por supuesto no todo es color de rosa y hay algunas cuestiones que merece la pena tener en cuenta si se desea ser madre a los 40 años.

Como ya hemos indicado, las posibilidades de quedar embarazada se reducen drásticamente y la cantidad y calidad de los óvulos descienden unos 15 años antes de comenzar la menopausia.

La infertilidad es más habitual y también más probable tener que recurrir a tratamientos médicos para quedar encinta. Si la pareja es de la misma edad que la mujer o mayor quizás sea aún más difícil concebir.

También hay que saber que los porcentajes de sufrir un aborto o de que el parto se lleve a cabo por cesárea son mayores.

La diabetes y la hipertensión durante el embarazo son un problema muy común en las madres añosas y deben ser controladas de manera exhaustiva (los doctores las consideran pacientes de riesgo).

Te recomendamos leer: 7 claves para afrontar y superar la infertilidad

Ser madre a los 40: ¿qué sucede con el hijo?

qué sucede con el hijo

Hasta ahora nos hemos referido a los beneficios y desventajas para las madres que deciden quedar embarazadas después de los 40 años, pero debemos enfocarnos en lo que sucede con el bebé.

Uno de los principales miedos es la aparición de anomalías cromosómicas como, por ejemplo, el Síndrome de Down (afecta a 1 de cada 100 embarazos tardíos).

Los partos prematuros, los bebés con bajo peso y el fallecimiento del feto también son problemas que se hacen más comunes a medida que la madre es mayor.

Por supuesto que entre las ventajas podemos destacar el hecho de que los hijos se crían en un ambiente más maduro y más académico, se les da mayor importancia a sus estudios, comen más sano, son más activos…

En definitiva, tienen un mejor estilo de vida que aquellos nacidos de madres veinteañeras.

Finalmente, podemos decir que estos niños suelen ser hijos únicos o tener hermanos mucho más grandes que ellos (en casos en los que el embarazo se produjo en plena menopausia o por un descuido).

Es posible que estos pequeños sean los primeros y los únicos descendientes para muchas mujeres.

Crecer sin hermanos o en familias donde los primos o amigos son mayores reduce el contacto con niños de su edad, pero también aumenta la madurez del pequeño.