Sexo kinky: descubre este tipo de relación atrevida

Alejandro Puertas · 18 mayo, 2018

Todos sabemos que la sexualidad humana es muy complicada. Cada uno de nosotros tiene sus propios fetiches, fantasías y formas de disfrutar de este aspecto tan crucial de la vida. Sin embargo, un paso más allá de lo que la mayoría de las personas hace para disfrutar en la cama, nos encontramos con un tipo de relaciones más atrevidas y ‘sucias’: el sexo kinky.

Este término hace referencia a todos aquellos comportamientos sexuales que se salen de lo normal. Prácticas como el BDSM, el ‘spanking’, las posturas sexuales innovadoras o las fantasías, pueden entrar dentro de la categoría de sexo kinky.

Lo que antiguamente se consideraban prácticas reservadas solo a los más aventureros en la cama, poco a poco se van introduciendo en la vida de la mayoría de las personas.

Sexo kinky.

Gracias a las novelas eróticas como ‘50 sombras de Grey‘ y a una mayor apertura a nivel cultural, cada vez más gente se está atreviendo a probar nuevas experiencias en sus relaciones. Si tú formas parte de este grupo, en este artículo aprenderás todo lo que debes saber sobre el sexo kinky y cuál es la mejor manera de practicarlo.

Sexo kinky: por qué deberías probarlo

Una de las mayores causas de insatisfacción en las parejas es el aburrimiento con la rutina. Pasada la fase inicial de enamoramiento, en la que todo es nuevo y excitante, la clave para mantener la pasión en la pareja es mantener el interés probando cosas nuevas. Y para ello, el sexo kinky puede ser uno de tus mejores aliados.

¿Estás harto de la postura del misionero? ¿Sientes que tu libido ya no está tan alta como antes y no sientes tanto deseo por tu pareja? En estos casos, introducir algunas prácticas atrevidas en vuestra vida sexual puede ayudaros a recuperar la pasión (e incluso a llevarla a niveles más altos que nunca).

Sexo con una ex pareja.

Pero además de volver a incrementar el deseo sexual, probar esta nueva manera de enfocar la sexualidad logrará que sientas una mayor conexión con tu pareja. Esto es así porque superar las inhibiciones con otra persona hace que los dos os sintáis más cercanos, algo fundamental para el desarrollo de una relación.

Por dónde empezar

Puede que ya estéis convencidos para empezar a introducir algunos elementos picantes en vuestra vida sexual, pero, ¿qué es lo primero que debéis probar? Aunque el único límite es vuestra imaginación, lo mejor para adentraros en el mundo del sexo kinky es que probéis algunas de las prácticas más populares, para que podáis ir descubriendo qué es lo que os apetece hacer a ambos.

Algunas de las prácticas sexuales atrevidas que podéis introducir en vuestra relación son las siguientes:

  • Bondage
  • Sexo en público
  • Dirty talk

Veamos cada una de ellas:

1- Bondage

Una de las fantasías más comunes de muchas personas, tanto de hombres como de mujeres, es la de ser atados durante el sexo. Esta práctica, que se ha popularizado mucho recientemente debido sobre todo al auge de las novelas eróticas, añadirá un componente picante a vuestra relación.

Sexo sadomasoquista.

¿Cuál es el atractivo del bondage? Para muchos, lo más excitante de ser atado es la sensación de dominación, de perder el control frente a otra persona. Esto no solo aumentará la excitación en vuestros encuentros sexuales, sino que también ayudará a que sintáis más confianza el uno con el otro.

2- Sexo en público

¿Quién dijo que el buen sexo solo se podía practicar en la cama? Uno de los fetiches que más gente quiere realizar en secreto es tener sexo en algún lugar donde puedan ser descubiertos. El baño de un restaurante, un parque, o la arena de la playa pueden convertirse en buenos sitios donde tener un encuentro íntimo.

¿La recompensa? Sobre todo tiene que ver con la subida de adrenalina al practicar sexo en un lugar ‘peligroso’. Esta respuesta del cuerpo puede aumentar la libido de forma espectacular, además de ser una buena forma de combatir la rutina.

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3- Dirty talk

Por último, una de las prácticas favoritas de los amantes del sexo kinky es el dirty talk, o el arte de hablar sucio en la cama. Para muchos, dejarse llevar durante el sexo y decirle a sus parejas todo lo que se les pasa por la cabeza puede ser tremendamente excitante.

Eso sí: tenéis que tener en cuenta que muchas de las cosas que se dicen durante el sexo no son más que fantasías. Por lo tanto, no deben ser tomadas en serio una vez que ambos os hayáis vuelto a poner la ropa.