Sexo sensitivo: ¿Qué es? ¿Cómo se practica?

Yamila Papa Pintor · 5 mayo, 2018
Gracias al sexo sensitivo podemos conocer más a nuestra pareja y a nosotros mismos. A diferencia del sexo rápido, se priman los silencios, las emociones fuertes y todo el erotismo que puedas imaginar.

Antes que nada, sería bueno que expliquemos un poco este término bastante moderno, pero que toma preceptos del sexo tántrico, por ejemplo. El llamado sexo sensitivo está pensado para disfrutar más plenamente del encuentro con la pareja.

Las modas van cambiando y también incluyen las prácticas sexuales. Por ello, si hasta hace poco la tendencia era disfrutar de un encuentro rápido en lugares prohibidos o cargados de adrenalina… ¡El sexo sensitivo es lo último! Conoce más sobre este en el presente artículo.

¿Qué es el sexo sensitivo?

Sexo sensitivo.

Tiene varios objetivos adicionales como, por ejemplo, reencontrarse espiritual y sexualmente con quien compartimos habitación, además de garantizar la pasión y el placer en la cama. Al parecer, es la moda sexual para los tiempos venideros, en contraposición a lo que se venía practicando últimamente: el ‘quickly’ o famoso ‘rapidín’.

Para algunas parejas era divertido por aumentar la adrenalina, sobre todo cuando se practicaba en lugares poco habituales. Lo cierto es que también podría ocasionar aburrimiento, distanciamiento e incluso, peleas.

Por lo tanto, el sexo sensitivo busca solucionar las consecuencias negativas de las relaciones de menos de 15 minutos de duración. La idea es poder mirarse a los ojos, acariciarse, conocerse más (recomendado incluso para parejas que llevan muchos años de casados).

La idea es reencontrarse con el otro y planificar el encuentro. ¡No siempre es bueno improvisar!

Gracias a esta práctica, tanto hombres como mujeres disfrutan de los juegos previos, se retrasa la eyaculación al prolongar la erección y se mantiene el nivel de excitación bastante alto a lo largo del encuentro sexual.

Sin dudas, el sexo sensitivo es más que erótico y nos permite experimentar nuevas sensaciones. Si el deseo ha quedado en el olvido y resulta difícil llegar al orgasmo, esta práctica puede servir como ese aire que se necesita para avivar una fogata.

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¿Cómo practicar el sexo sensitivo?

Cómo practicar sexo sensitivo.

Las dos claves del sexo sensitivo son: conocer y aprender. Esto quiere decir que durante la práctica estarás prestando atención a lo que quiere el otro y al mismo tiempo, a aquello que te gusta a ti. Enfócate en las sensaciones, deja de lado los prejuicios, el pudor o la vergüenza.

Si te da risa, no la inhibas. Podéis utilizar algún tipo de ropa íntima diferente (o un disfraz) para aportarle algo más a la sesión. Según quienes practican el sexo sensitivo, ¡pueden estar hasta tres días disfrutándolo! Por supuesto, que el descanso, la hidratación y la alimentación son necesarios, pero nada más importará.

Uno de los principales ‘problemas’ de este tipo de sexo es el impulso por regresar a las técnicas antiguas. Esto quiere decir que, por ejemplo, desearás reducir los juegos de exploración para pasar al coito. O bien una vez que se produzca la penetración, querrás conseguir rápidamente un orgasmo.

Sin embargo, por una vez, debes tratar de dejar de lado lo conocido y sumergirte en algo completamente diferente, pero al mismo tiempo emocionante, erótico y placentero. De lo contrario, ¡los prejuicios no te permitirán disfrutar!

Es necesario que ambos estéis de acuerdo en todo momento y, de vez en cuando, constatéis que los dos lo estáis pasando de maravilla.

Pasos del sexo sensitivo

1. Colocaos de frente a frente

Estaréis primero con ropa, pero de a poco os iréis despojando de cada prenda. Una buena idea es que tú desvistas a tu pareja y él o ella haga lo mismo contigo. Una vez que estéis desnudos, comenzad a tocaros, de a uno.

No se trata de acariciar, sino de tocar para conocerse mejor. Prestad atención a las sensaciones que experimenta cada uno.

2. Hablad de lo que más os gusta del otro

El pensamiento tiene que estar en todo momento en ‘el aquí y el ahora’. Incluso, las relaciones de muchos años tienen algo nuevo por descubrir y aprender del otro. Dile a tu pareja lo que más te gusta de su cuerpo y de su personalidad.

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3. Esperad para ‘dirigiros’ a las áreas genitales

Caricias preliminares.

El objetivo con el sexo sensitivo es que os toquéis en áreas que no exploráis normalmente, por ejemplo, los brazos, las manos, las caderas, la espalda. Por el momento, esperad un poco para continuar con las caricias en los genitales o los pechos. Tampoco se permiten los besos y mucho menos, la penetración.

4. Haceos halagos ‘subidos de tono’

De a poco, comenzad a deciros cosas más sensuales en relación a qué partes del cuerpo o actitudes os gustan del otro. Podéis aprovechar para contar algunas fantasías, de qué manera preferiríais hacer el amor la próxima vez, si queréis disfrazaros, ir a otro sitio, hacer algo ‘prohibido’, etc.

5. Disfrutad del sexo sin preocupaciones

Llegados a este punto, se permite el sexo con todas las letras. Sin embargo, será diferente a lo que hayáis experimentado hasta ahora. Habréis aprendido mucho de vuestras parejas y de vosotros mismos. ¡Disfrutaréis de la intimidad como nunca antes! Bien merecen la pena este tipo de juegos previos.

¿Te animas a practicar sexo sensitivo? No lo dudes y ponlo en práctica. Estamos seguros de que tanto tú como tu pareja disfrutaréis de nuevas sensaciones… ¡y repetiréis!

  • Kontula, Osmo. (2016). Determinants of female sexual orgasms. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC5087699/
  • Kinsey, Alfred C. Pomeroy, Wardell R. Martin, Clyde E. Sexual Behavior in the Human Male. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC1447861/
  • Muller, Frederick. Men: The Sensitive Sex. (1977)