Shock hipovolémico

El shock hipovolémico es una condición que requiere atención médica de emergencia, ya que, si no se controla a tiempo, la persona afectada tiene pocas probabilidades de sobrevivir.

El shock hipovolémico, también conocido como shock hemorrágico, es una afección compleja que se desarrolla por la pérdida excesiva de sangre o líquido. Puede llevar a ser tan grave que el corazón no llegue a tener sangre que bombear.

Se origina cuando se pierde más del  20% de sangre o líquidos del organismo, lo que interfiere en el aporte de oxígeno y nutrientes hacia los células, y causa disfunción de varios órganos vitales.

Causas del shock hipovolémico

El shock hipovolémico se origina como consecuencia de la pérdida de líquidos internos o por la disminución de la masa de hematíes y plasma sanguíneo por hemorragia o por la reducción del volumen plasmático. Entre sus causas principales cabe mencionar:

  • Sangrado interno o de heridas externas.
  • Rotura de un aneurisma aórtico abdominal.
  • Vómitos prolongados y cuantiosos.
  • Lesiones de órganos sólidos.
  • Obstrucción intestinal.
  • Quemaduras extensas.
  • Sudoración excesiva.
  • Gastroenteritis.

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Síntomas de shock hipovolémico

shock hipovolémico

Los síntomas del shock hipovolémico varían en función del volumen de sangre o líquidos perdidos.  Es decir que, cuanto más disminuyan, más severas las consecuencias. En cualquier caso, debe ser un motivo de atención médica inmediata, puesto que, independientemente de su nivel de gravedad, constituye una amenaza de muerte. Algunos síntomas que se pueden experimentar incluyen:

  • Estado mental alterado, con ansiedad y agitación.
  • Disminución o ausencia de gasto urinario.
  • Coloración azul en los labios y las uñas.
  • Piel fría, especialmente extremidades.
  • Hipotensión (presión arterial baja).

Cuando la hemorragia es externa su signo principal es un sangrado profuso en la zona de la herida. En el caso de las hemorragias internas, el paciente también puede sentir:

  • Hemorragia vaginal.
  • Inflamación abdominal.
  • Dolores abdominales.
  • Sangrado en las heces.
  • Sangrado en la orina.

Diagnóstico

Extracción de sangre.

El médico iniciará el diagnóstico con una evaluación física del paciente que puede mostrar algunos de los síntomas que hemos visto en el apartado anterior.

Posteriormente, se realizan pruebas complementarias en el laboratorio que incluyen:

  • Análisis bioquímico de la sangre: incluye pruebas de la función renal y exámenes que buscan evidencia de daño al miocardio.
  • Tomografía computarizada, ecografía o radiografía de las zonas bajo sospecha.
  • Endoscopia: para examinar el esófago y los demás órganos del tracto gastrointestinal.
  • Sondaje vesical: sonda puesta dentro de la vejiga para medir la diuresis.
  • Hemograma o conteo sanguíneo completo (CSC).
  • Ecocardiografía: para medir el ritmo cardíaco.
  • Cateterismo cardíaco derecho (Swan-Ganz).
  • Análisis de orina.
  • Gasometría.

Tratamiento

Lograr un tratamiento oportuno del shock hipovolémico es fundamental para mejorar el pronóstico del paciente y evitar desenlaces fatales.

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Medidas extrahospitalarias

Se debe mantener al paciente caliente y cómodo para evitar la hipotermia. Lo ideal es que la persona se acueste horizontalmente, con los pies levantados a unos 30 cm, para facilitar la circulación hacia la parte superior del cuerpo. No se deben suministrar líquidos vía oral.

Medidas hospitalarias

El tratamiento hospitalario está basado en el aporte de sangre y líquidos que el paciente ha perdido. También es posible que se administren medicamentos para incrementar la función de bombeo del corazón. 

El profesional también hará un tratamiento específico sobre la causa del shock. Algunas veces, dependiendo de la gravedad de la lesión, se requieren intervenciones quirúrgicas.

Medidas de soporte

Las medidas de soporte están dirigidas a mantener las constantes vitales del paciente. Estas incluyen:

  • Administración de oxígeno.
  • Chequeo de la presión arterial.
  • Control de la frecuencia cardíaca y respiratoria.
  • Control de la diuresis.

Pronóstico

tu doctor

Las personas que sufren un shock leve tienen un mejor pronóstico que aquellos que lo padecen de forma severa. Sin embargo, en general, ambas formas pueden conllevar a la muerte. Los adultos mayores tienen más probabilidades de sufrir desenlaces fatales debido al shock.

Complicaciones

  • Gangrena de brazos o piernas, que algunas veces lleva a la amputación.
  • Daño a otros órganos.
  • Ataque cardíaco.
  • Daño cerebral.
  • Daño renal.
  • Muerte.

Cualquier signo de hemorragia o shock hemorrágico debe ser motivo de consulta médica inmediata. Llame al número local de emergencias (como el 911 en los Estados Unidos) o pídale a otra persona que lo lleve hasta el hospital.