Si te caes siete veces, levántate ocho

Raquel Lemos Rodríguez·
07 Abril, 2020
Este artículo ha sido verificado y aprobado por el psicólogo Bernardo Peña al
07 Abril, 2020
Tras una situación dolorosa, lo mejor es que te des tiempo para atravesar el duelo. Es normal que te encuentres mal. No obstante, es necesario no anclarte en la tristeza, volver a levantarte y seguir adelante.

Si te caes, levántate. Todos conocemos la teoría pero, ¡qué difícil es llevarla a cabo cuando estamos pasando por un mal momento! A lo largo de la vida, hay muchos momentos en los que nos caemos, pero debemos levantarnos, porque aún hay mucho camino por recorrer.

Angustia, depresiones, frustraciones, estrés… la vida está repleta de circunstancias que nos llevan de lo más alto a lo más bajo. ¿Qué podemos hacer? ¿Nos rendimos? Aunque todo parezca estar perdido, debemos seguir. La vida continuará con o sin nosotros. Profundicemos en esto a continuación.

Siempre hay esperanza

Mujer mirando por la ventana con café en mano.

Es normal que, si estás pasando por un período malo en tu vida, lo veas todo sin esperanza. No obstante, todo empezará a llenarse de luz después de un tiempo. Cuando este bache haya pasado, verás como te levantarás fácilmente. Es normal que ahora lo veas todo negro.

Uno de los problemas que pueden afectarnos en esos momentos es la depresión; un trastorno del estado de ánimo que puede hacernos sentir tristes, decaídos y sin ganas de nada. Al contrario que la tristeza, la depresión se mantiene en el tiempo. Con ello, puede aparecer también la desesperanza.

A pesar de todo esto, debemos evitar dejarnos llevar por ella. La depresión puede surgir por una pérdida, por un problema grave, porque nos acaban de echar del trabajo… Pero, aunque ahora no veas una salida, créenos: la hay. Crees que estás sumido en un pozo. Levántate, porque hay esperanza.

Tú no puedes ver esta esperanza, porque una cosa que hacemos mal es potenciar ese malestar en el que nos encontramos. Si estamos mal, haremos todo lo posible por estar aún peor. Hay personas a las que les funciona caer hasta lo más profundo, pues solo así logran después levantarse.

Apréndelo todo sobre la depresión: 7 aspectos que tu depresión no quiere que sepas

No tienes ganas de nada

Es normal que, cuando te encuentras pasando por una mala situación, no tengas ganas de nada. En ocasiones, no salimos de casa, nos encerramos, dejamos de lado a nuestras amistades y nos sumimos tan solo en nuestro profundo dolor.

Esto puede ser beneficioso para encontrarnos con nuestro yo interior, escucharlo y aprender de todo este dolor. Pasar por algo que nos hace sufrir realmente no es algo negativo. Debemos experimentarlo para poder superar eso que nos ha hecho tanto daño. Si no sufriésemos, no lo superaríamos nunca.

Es por esto por lo que debemos caer, pero tampoco dejarnos llevar. Aunque no tengas ganas de nada, ni de vivir, ni de cuidarte, eres fuerte. Sí, eres fuerte y en tu yo más interno sabes que vas a superar esto. Tu instinto de supervivencia te impedirá dejarte vencer.

Por eso, pasa ese “duelo”, súfrelo, siéntelo, para que luego puedas renacer como un ave fénix. Aprende hasta de tus momentos más dolorosos, porque de ellos es de donde más podrás aprender, sobre el mundo y sobre ti mismo.

Lee: A veces para poder seguir adelante, hay que empezar de nuevo

Es el momento, ¡levántate!

Ahora es el momento de que, pasado ese período de dolor, reflexiones sobre cómo has actuado. Te has caído, es normal. Todos nos tropezamos con piedras una y otra vez en nuestro camino pero, ¡porque el mundo está lleno de piedras!

mujer caminando descalza

La cuestión es… Cuando te caes, ¿te quedas en el suelo? Pasas vergüenza, eso es verdad, pero te obligas a levantarte. Cuando atravieses por un mal momento, piensa en esto: si te caes 7 veces, levántate 8.

Los momentos más negativos te permitirán conocerte y saber cuánto tiempo necesitas estar sumergido en ese dolor y cuándo será el momento en el que saques todas tus fuerzas y debas levantarte.

Claro que es diferente estar triste un día, que pasar por una depresión. Pero el resultado es el mismo: acabarás levantándote. Nunca te des por vencido, porque no será la última vez en la que te encuentres con un problema. Sufrir, caer, es parte de nuestro camino, lo importante es seguir levantándonos.

Nota: lo que se ha expuesto aquí son orientaciones. Si consideras que no aplican a tu caso, te recomendamos consultar con un psicólogo para que puedas encontrar la mejor estrategia para ti.