¿Por qué siempre estoy de mal humor?

Raquel Lemos Rodríguez·
10 Junio, 2020
Este artículo ha sido verificado y aprobado por el psicólogo Bernardo Peña al
06 Junio, 2019
Para evitar el mal humor y aprender a ver la vida con otros ojos, hay que empezar a percibir las cosas desde otra perspectiva y sacar tiempo para nosotros mismos. Te lo explicamos a continuación.

¿Te has preguntado alguna vez por qué siempre estás de mal humor? Todos tenemos malas rachas que parecen no acabar nunca, en las que hasta el comentario más inofensivo nos hace explotar.

No obstante, a veces esto se alarga en el tiempo y llega a interferir con nuestra vida sentimental, familiar y laboral. Es entonces cuando aparecen los problemas relacionados.

La situación de enfado crónica puede deberse a diferentes factores. A continuación, te contamos cuales son los más comunes.

Razones por las que puedes estar de mal humor

1. No duermes las horas suficientes

mal humor

Uno de los motivos por los que puedes estar padeciendo mal humor crónico es la falta de sueño. Aunque no siempre se deba a esto, un descanso reparador es fundamental para levantarse feliz y con ganas de comerse el mundo.

Según expone la National Sleep Foundation, un adulto debe dormir entre 7 y 9 horas diarias. Por lo tanto, puede que estés durmiendo menos tiempo de la cuenta.

mujer durmiendo

Si no dormimos bien, el mal humor será una consecuencia lógica a causa del cansancio. Para conseguir un mayor descanso, debemos cenar ligero antes de dormir y asegurarnos de que nos vamos a la cama en el momento justo para disfrutar de un sueño reparador.

Existen diferentes aplicaciones para el teléfono móvil que nos permiten activar una alarma para indicarnos cuándo debemos ir a dormir. Así, podremos respetar los ciclos de sueño vitales.

Esto nos puede ayudar a mejorar ese mal humor que nos persigue.

2. No te liberas del estrés

mal humor

El estrés parece haberse convertido en una constante en la vida de muchas personas. Debido a las presiones y las responsabilidades, a veces no hay tiempo para todo.

Sin embargo, vivir en un estado de estrés constante es contraproducente. Tenemos que aprender a gestionarlo de la forma correcta. De lo contrario, podría derivar en ansiedad.

Tener tiempo para uno mismo, disfrutar de los días de descanso sin pensar en el trabajo y vivir de manera más relajada nos ayudará a eliminar el mal humor.

Hay personas que parece que llevan siempre prisa, quizás porque viven contrarreloj y su vida es una constante por no poder perder el tiempo. Sin embargo, en ocasiones hay que parar, frenar esa vorágine de cosas por hacer y dedicarnos tiempo a nosotros mismos.

El estrés no solo genera mal humor, sino un malestar psicológico que dañará nuestras relaciones y evitará que seamos felices.

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3. El pesimismo como forma de vida

victimismo

¿Hemos adoptado el pesimismo como forma de vida? Este puede verse camuflado en forma de victimismo: mantenerse en la zona de confort o creer que la suerte no está de nuestra parte es muchas veces lo que nos provoca el mal humor.

Parece que nos gusta ver sólo lo negativo cuando, en realidad, todo tiene su parte positiva. Es muy cómodo sentirse víctima de las circunstancias para no hacernos responsables de nuestras propias vidas.

Se trata de una actitud que muchas personas, lamentablemente, adoptan. Se refleja en sus rostros tristes, carentes de sonrisas sinceras y positivismo. Sienten que es imposible crecer y avanzar. Tal vez piensen que algo les ha bloqueado o se encuentran atrapados en una dificultad que creen imposible de superar.

Hay que pensar que todo es cuestión de perspectiva, y que es necesario tomarse un tiempo para reflexionar sobre nuestra vida y orientarla hacia dónde queremos que siga.

Pensar de forma negativa o de forma victimista augura un mal humor constante que teñirá de negro todos los ámbitos vitales.

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Pide ayuda si lo consideras necesario

El mal humor es un estado muy dañino que puede perdurar en el tiempo si no le ponemos solución desde ya mismo.

Las emociones negativas nunca nos acarrearán nada bueno, por lo que es necesario enfrentarlas cuanto antes para detenerlas y evitar que se conviertan en parte de nuestra rutina diaria.

Para ello, debemos pararnos a reflexionar sobre lo que nos está provocando estos sentimientos. Si es necesario, incluso podemos consultar con un psicólogo.

Lo importante es dar con esas situaciones que nos están desgastando y haciendo un daño terrible antes de que acaben ellas con nosotros. Podemos conseguirlo, solo tenemos que poner de nuestra parte.

  • Alfonso Aguiló Pastrana, “La retórica victimista” (El riesgo del victimismo), Hacer Familia nº 122, V.04.
  • Mercedes Parra Gil, “Beneficios del sueño”, Salud y Corazón, número 108
  • Nika Vázquez, Aporta o aparta: Elimina de tu vida todo lo que no te deja avanzar (Cuerpo y mente), 2017
  • National Sleep Foundation. https://www.sleepfoundation.org/articles/guia-de-dormir