Combate la sensación de frío en las extremidades

La sensación de frío en las extremidades puede ser una señal de que existe una mala circulación. Es conveniente comentarle esto al médico para encontrar la causa del problema.

La sensación de frío en las extremidades viene a ser un signo evidente de que la sangre tiene dificultades para llegar a ellas, posiblemente, por causa de algún problema en el sistema circulatorio.

Hay que recordar que, además de transportar oxígeno y nutrientes, la sangre transporta calor al cuerpo, por ende, cuando no puede fluir como es debido, es normal que se experimente una baja de temperatura en las zonas donde fluye con mayor dificultad, como las extremidades.

La mala circulación suele ser un problema común en las personas de mediana y tercera edad, ya que el paso de los años aumenta la rigidez en las arterias. No obstante, estas también se pueden desarrollar debido al incremento en los niveles de colesterol, la mala alimentación y el sedentarismo, en otras edades.

Formas de combatir el frío en las extremidades

Ahora, por las molestias que provoca en las extremidades y los riesgos que acarrea, es importante adoptar buenos hábitos de vida, para poder combatir la mala circulación. 

En vista de ello, te recomendamos una serie de soluciones caseras que, al sumarlas a un estilo de vida sano y las indicaciones de tu médico, te ayudarán en gran medida.

Infusión de gingko biloba para combatir el frío en las extremidades.

1. Bebe una infusión de ginkgo biloba

Las hojas de ginkgo biloba contienen un alto contenido de flavonoides que, al ingerirse su extracto, se estimula la circulación sanguínea central y periférica, y por ende, se hace más eficiente la irrigación de los tejidos orgánicos y desaparece la sensación de frío en las extremidades.

Por otra parte, se considera que el ginkgo biloba tiene compuestos activos que dilatan los vasos sanguíneos y favorecen la elasticidad de las paredes arteriales. Por ello, el consumo regular de su infusión mejora el flujo sanguíneo, disminuye la presión arterial y previene la formación de venas varicosas. Para aprovechar sus beneficios puedes beber su infusión.

Ingredientes

  • 1 cucharada de ginkgo biloba (10 g).
  • 1 vaso de agua (250 ml).

Preparación

  • Coloca una cucharada de ginkgo biloba en una taza de agua hirviendo y déjala reposar 10 minutos.
  • Pasado este tiempo, fíltrala y consume el líquido.
  • Puedes beberla hasta dos veces al día.

2. Recurre a la pimienta de Cayena

El compuesto activo de la pimienta de Cayena, la capsaicina, estimula la función del sistema circulatorio y cardiovascular para disminuir la presión arterial y los niveles de colesterol. Al incluirla en la dieta se reduce el riesgo de arteriosclerosis, ataque cardíaco o accidente cerebrovascular.

Por si fuera poco, es un buen complemento contra las venas várices, la sensación de frío y la inflamación. Así que, busca la pimienta de Cayena en polvo y agrégala de forma regular a tus batidos, sopas y demás recetas. También puedes usarla como base para preparar ungüentos de uso tópico.

3. Consume más alimentos ricos en omega 3

Aunque parezca mentira, al mejorar los hábitos de vida y, entre ellos, la alimentación, todas las molestias derivadas de la mala circulación, disminuyen. Incluyendo, la sensación de frío en las extremidades.

Los suplementos alimenticios de omega 3 tienen varios efectos importantes sobre la salud del sistema cardiovascular. Estos ácidos grasos esenciales limpian las venas, disminuyen los niveles de colesterol y controlan la inflamación para reducir el riesgo cardíaco

Aunque se puede encontrar en comprimidos y medicamentos, la mejor forma de conseguirlo es a través de la alimentación. Así que, para disfrutar sus beneficios, incluye regularmente en tu dieta alimentos como: el pescado azul, el aguacate, el aceite de oliva, los frutos secos, las semillas de girasol, lino y calabaza.

4. Recurre a técnicas hidroterápicas

Dentro de la hidroterapia, existe una técnica muy popular, conocida como ducha o baño de contraste. Esta consiste en el uso de agua, a cierta presión y temperatura, por intervalos de tiempo. Básicamente consiste en el contraste de agua caliente y fría. Esto ayuda activar la circulación sanguínea, eliminar la sensación de frío así como disminuir la inflamación y el dolor.

Hidroterapias

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5. Eleva tus piernas

Esta sencilla actividad es una de las mejores terapias para activar la circulación de las piernas, reducir la inflamación, aliviar el dolor y eliminar la sensación de frío. También es excelente para disminuir el cansancio general y aliviar la tensión emocional.

Tras dar por terminada tu jornada laboral y llegar a casa, acuéstate en la cama y eleva las piernas en dirección al techo. Permanece en esta posición durante 3 o 5 minutos, descansa un rato y vuélvelas a elevar otros 5 minutos.

6. Ponte en movimiento

Caminar

La sensación de tensión y el dolor en las extremidades hacen pensar que el mejor remedio es el descanso. Si bien con este se logra sentir una leve sensación de alivio, lo cierto es que a la larga puede empeorar el problema.

La actividad física de bajo impacto estimula el flujo de la sangre y, por ende, favorece la desinflamación de las extremidades. En consecuencia, brinda un alivio completo y efectivo. Camina, por lo menos, 30 minutos al día para deshacerte de las molestias de la mala circulación.

Recuerda

Además de poner en práctica unos buenos hábitos de vida e incluir estas soluciones en tu tratamiento casero para combatir la mala circulación, es fundamental tener en cuenta, ante todo, las indicaciones de tu médico.