¿Qué significa llevar una dieta balanceada?

Un modelo de dieta balanceada sugiere combinar de forma adecuada los micro y macronutrientes para cumplir con los requerimientos del organismo y, de paso, ayudar a mantener un peso sano.

Cada vez hay más personas que toman consciencia sobre la importancia de llevar una dieta balanceada. Si bien durante muchos años fueron populares los regímenes “milagro” como vía para adelgazar, hoy en día hay más preferencia por comer sano de manera permanente.

Estos planes de alimentación buscan adaptarse a los requerimientos de cada uno sin hacer restricciones de nutrientes. Además, proporcionan la energía necesaria para las funciones físicas y mentales, einciden en la prevención de una amplia variedad de enfermedades.

Con tantas ideas sobre la alimentación que han surgido con el paso del tiempo es normal no tener claro qué significa llevar una dieta balanceada. Por eso, a continuación queremos compartir sus principales características y algunas recomendaciones para mejorarla.

¿Qué es una dieta balanceada?

Llevar una dieta balanceada significa elegir un tipo de alimentación que proporcione todos los macro y micronutrientes que requiere el organismo. En otras palabras, es un plan completo y variado, en el que se puede comer “de todo un poco”, pero en su justa medida.

Asimismo, se trata de saber hacer buenas elecciones alimentarias, evitando aquellos productos que puedan resultar perjudiciales. Si bien no implica seguir un régimen estricto, sí sugiere combinar de forma adecuada los alimentos y evitar los excesos de calorías.

Por otro lado, es importante destacar que estos modelos de alimentación tienen en cuenta varios factores de cada persona. Por ejemplo, buscan adaptarse a la edad, estado de salud y peso actual del individuo. Así pues, la recomendación general es diseñarlos de la mano de un nutricionista o experto.

Otros fundamentos de la dieta balanceada son:

  • Hacer hasta cinco comidas al día, tres principales y dos meriendas.
  • Vigilar las porciones y combinar de forma adecuada los hidratos de carbono, proteínas y grasas.
  • No excluir ningún grupo de nutrientes.
  • Evitar todos los extremos, ni mucho, ni poco.

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Recomendaciones para llevar una dieta balanceada

El primer consejo para llevar una dieta balanceada es entender que no se trata de comer sano por unos días. A diferencia de los planes milagro o hipocalóricos, estos modelos de nutrición buscan hacer entender que comer saludable es un estilo de vida.

Por eso, antes que nada se debe cambiar el concepto de “dieta”, definiéndolo como un hábito permanente e irremplazable. ¿Qué puedes tener en cuenta para mejorarlo? Aunque pareciese imposible, hay muchas recomendaciones para seguir esta forma de alimentación.

Elegir variedad

Llevar una dieta balanceada no es sinónimo de comer platos insípidos o monótonos. Lejos de esto, es garantizar un aporte adecuado de nutrientes esenciales, incorporando todos los tipos de alimentos en las comidas habituales. Entonces, en general, debe contener:

  • Cereales integrales
  • Legumbres (lentejas, garbanzos, frijoles, etc.)
  • Frutos secos y semillas
  • Pescados y mariscos
  • Lácteos bajos en grasa
  • Aceites saludables (oliva o canola)
  • Frutas y vegetales frescos
  • Carnes magras

Controlar el tamaño de las porciones

Es común que algunas personas opten por comer platos abundantes, inclusive el doble de lo recomendado. Sin embargo, si la idea es llevar una dieta balanceada, es esencial controlar el tamaño de las porciones.

  • Lo ideal es dividirlas para hacer cinco o seis comidas al día.

Hacer meriendas saludables

Yogur griego con fruta y avena.

Vigilar los alimentos que se consumen en la merienda es determinante para obtener buenos resultados al realiza una dieta. Así las cosas, si el objetivo es adelgazar o mejorar la calidad de vida, es momento de hacer a un lado los snacks procesados y llenos de calorías.

Las alternativas saludables para comer entre horas incluyen:

  • Yogur natural con fruta o frutos secos (porción de 30 gramos)
  • Avena con frutos secos y semillas
  • Macedonia de frutas
  • Palitos o brochetas de verduras
  • Leches vegetales
  • Sándwiches sin aderezos ni añadidos de grasa

Limitar el consumo de procesados y azúcares

Uno de los mayores obstáculos para llevar una dieta balanceada es la gran cantidad de productos procesados y azúcares que hay en el mercado. Si bien no es imposible encontrar alimentos orgánicos, todas esas opciones son una “tentación”.

Sin embargo, considerando que carecen de nutrientes esenciales y son una “bomba” de calorías, es mejor limitarlos tanto como sea posible. Algunas de las opciones más consumidas suelen ser:

  • Carnes embutidas
  • Alimentos enlatados
  • Golosinas y dulces de bollería
  • Frituras de paquete
  • Pan refinado
  • Bebidas azucaradas y energéticas

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Tomar abundante líquido

Ingerir agua todos los días es uno de los hábitos que deben complementar la dieta. Esta bebida saludable, además de las infusiones y jugos naturales, mantiene el organismo hidratado y evita las descompensaciones.

Entre otras cosas, incide en el buen funcionamiento de los órganos vitales y favorece procesos importantes para desintoxicar el organismo y adelgazar. Por ello, lo ideal es consumir alrededor de 2 litros al día.

Para resumir, una dieta balanceada es la mejor manera de garantizar el aporte adecuado de nutrientes esenciales. No implica hacer a un lado grupos nutricionales y sugiere hacer platos sanos, controlados en calorías. ¿Ya sigues este modelo de alimentación?