Síntomas del síndrome de colon irritable

Yamila Papa Pintor · 20 noviembre, 2019
Este artículo ha sido verificado y aprobado por el médico José Gerardo Rosciano Paganelli el 28 noviembre, 2018
Si tienes problemas del colon, en este artículo te contaremos cuáles son los síntomas del síndrome de colon irritable para que puedas detectarlo a tiempo.

El síndrome de colon irritable es una enfermedad intestinal, tal y como afirma la información obtenida de la Biblioteca Nacional Médica de Estados Unidos. En sus etapas avanzadas provoca un cuadro crónico que conlleva a cambios en el ritmo intestinal y dolores abdominales. Es necesario estar atento a los síntomas del síndrome de colon irritable.

En este artículo te contaremos cuáles son los signos que advierten sobre problemas en el colon para que puedas detectarlo a tiempo y tratarlo como corresponde.

Qué es el síndrome de colon irritable

Síntomas del síndrome de colon irritable

Los problemas en el colon afectan a gran parte de la población. Así, cada vez más personas son diagnosticadas con el síndrome de colon irritable.

Esta condición está incluida dentro de los llamados trastornos funcionales del aparato digestivo. Entre los cuales podemos mencionar también el estreñimiento o la dispepsia.

En todos ellos predominan los síntomas crónicos y muchas veces se experimentan cuando la lesión ya está muy avanzada o es muy significativa.

Los hábitos diarios pueden ayudar o empeorar la situación.

Alimentos que empeoran los síntomas del síndrome de colon irritable

Algunos alimentos pueden empeorar los síntomas del síndrome de colon irritable, por lo que no están recomendados y deben evitarse. Entre ellos, según la información obtenida del National Institute of Diabetes and Digestive and Kidney Disease están:

  • Verduras de hoja y legumbres.
  • Ciruelas.
  • Lácteos líquidos.
  • Cítricos en exceso.
  • Deben erradicarse de las comidas que provoquen gases, tales como las coles o las habas.

Se ha demostrado que este síndrome es más frecuente en las mujeres, según asegura esta investigación realizada por The Hellenic Society of Gastroenterology, y no solo está relacionado con la alimentación, sino también con el estrés, los nervios y los miedos.

Los factores psicológicos también pueden alterar la motilidad o la sensibilidad digestiva. Por lo tanto, es más probable sufrir problemas intestinales si estamos estresados, nerviosos, preocupados, etc. Otras causas de los problemas en el colon:

  • Gastroenteritis aguda.
  • Intolerancias alimentarias.
  • Factores genéticos.
  • Alteraciones hormonales.

Alimentos recomendados para mejorar problemas de colon

Se aconseja que las comidas sean ricas en fibras y proteínas. Un buen ejemplo de dieta saludable es la mediterránea, que incluye mucho pescado, aceite de oliva y tomate, tal y como afirma la Asociación Española del Aparato Digestivo.

  • También es necesario beber al menos 2 litros de agua por día para reducir la irritación intestinal, facilitar el movimiento del bolo alimenticio y evitar el estreñimiento.
  • Por supuesto, el ejercicio es fundamental para mejorar la actividad intestinal y reducir el estrés o la ansiedad.

Síntomas del síndrome de colon irritable

Muchas veces relacionamos estos signos con otras condiciones como, por ejemplo, una indigestión, una comida copiosa o una consecuencia de la caótica vida cotidiana.

Sin embargo, debemos tener mucho cuidado cuando aparecen más de una vez a la semana y se convierten en la regla y no la excepción, ya que podrían ser síntomas del síndrome de colon irritable:

Dolor abdominal

El dolor abdominal es uno de los síntomas del síndrome de colon irritable

  • El dolor se localiza en la parte inferior del vientre. Las molestias son del tipo cólico, es decir, punzantes u opresivas.
  • Comienza de forma leve y luego la intensidad va en aumento (moderada y posteriormente fuerte).
  • La duración de este síntoma suele ser de 2 horas o menos y se alivia con la defecación.
  • El inicio del dolor condice con las ganas de ir al baño. También con los cambios en la frecuencia de la deposición o con las alteraciones en la consistencia de las heces.
  • También puede estar relacionado con la ingesta de un alimento en particular.

Alteraciones en el ritmo intestinal

Pueden manifestarse a través de la diarrea o el estreñimiento, así como también una combinación entre ambos. Además se experimenta distensión abdominal y una gran cantidad de gases.

Como consecuencia de estas alteraciones la persona puede tener la sensación de una evacuación incompleta o bien observar mucosidad en las heces.

Problemas digestivos

Las náuseas y los vómitos frecuentes pueden ser otro de los síntomas del síndrome de colon irritable, así como también el ardor torácico.

Otro indicativo que hay que tener en cuenta es la saciedad deficiente tras las ingestas. Tras la comida (que parece habernos “llenado”) tenemos apetito nuevamente.

Señales que advierten sobre cáncer de colon

Si bien el síndrome de colon irritable puede ser tratado con una buena alimentación y reducción del estrés, también debemos descartar que se trate de una enfermedad más grave como el cáncer. Los síntomas que pueden delatarlo son:

Fatiga

Constante fatiga puede ser un síntoma de cáncer de colon

Es verdad que es normal sentirse cansado. Sin embargo, es una señal de alerta cuando, sin importar cuántas horas dormimos o las actividades que realicemos, siempre estamos como desganados, sin fuerzas y somnolientos.

Pérdida de peso inexplicable

Si no estás haciendo dieta ni has cambiado tus hábitos alimentarios, pero aun así bajas de peso, deberías consultar al médico, según afirma este estudio realizado por el Instituto de Gastroenterología de La Habana. La pérdida de, al menos, el 5% del peso en 6 meses es un signo de que algo no está bien.

¿No lo sabías? 8 alimentos que te ayudarán a perder peso

Alteraciones en las heces

La aparición de sangre y los cambios en el aspecto y tamaño de las heces puede ser una señal que no debemos dejar de lado, según afirma la Clínica Mayo en este informe.

También deberás controlar si tienes pólipos en el intestino ya que, con el paso del tiempo, pueden volverse malignos.