10 signos de que estás haciendo demasiado ejercicio

Yamila Papa 14 agosto, 2017
Cuando se hace demasiado ejercicio es posible que, aunque estemos cansados, nos cueste más dormir. Esto se debe a una sobreproducción de cortisol debido al exceso de actividad física

El deporte es muy bueno para la salud y eso nadie puede negarlo.

Sin embargo, muchas personas se obsesionan con su silueta y se pasan varias horas en el gimnasio, sin tener en cuenta los dolores o cansancio en los músculos.

En este artículo te contamos cuáles son los principales signos de que estás haciendo demasiado ejercicio.

Demasiado ejercicio: el cuerpo se revela

Amar el deporte es perfecto porque nunca se padecerán las consecuencias del sedentarismo y el sobrepeso.

No obstante, como suele decirse, “los extremos no son buenos” y estar horas y horas en el gimnasio puede ser malo para la salud e incluso ser contraproducente para los resultados esperados.

En cierto momento el cuerpo se “revela” porque la intensidad y la cantidad de actividad son demasiado excesivas.

Esto sucede principalmente a las personas que están en forma, ya que se obsesionan con el cuerpo y quieren que desaparezca hasta el último gramo de grasa o que se forme cada vez más músculo.

Por lo general, las sesiones de ejercicio diario no deberían sobrepasar de los 60 o 90 minutos.

En cuanto a la repetición semanal, se aconseja máximo 5 veces. Lo más importante de todo es saber en qué momento exacto detenernos.

¿Cómo saberlo? Prestando atención a las señales que nos da el cuerpo.

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Signos de hacer demasiado ejercicio

Signos de hacer demasiado ejercicio

Sin importar cuál sea tu objetivo o qué tipo de entrenamiento realices, de a poco irás incrementando las cargas, las velocidades o las intensidades del ejercicio.

Sin embargo, en algún momento tu cuerpo te pedirá a gritos que reduzcas el esfuerzo.

¿Cómo? A través de estos signos:

1. Se tarda en la recuperación

Este es un claro indicio de que “nos hemos pasado de la raya” y de que estamos entrenando demasiado.

Si te cuesta respirar por varios minutos, sientes que te falta la energía o que las piernas o brazos no te responden, quizás deberías reducir un poco el ejercicio.

La falta de recuperación también se nota cuando hay dolor justo después de terminar la rutina o si por más que bebas dos litros de agua sigues sintiendo sed.

2. Se tiene menos resistencia

Cómo detectar si estamos haciendo demasiado ejercicio

Cuando el entrenamiento es muy frecuente las defensas se debilitan en vez de reforzarse. Por lo tanto, se necesita más tiempo para regenerar las fibras musculares “heridas” durante el ejercicio, así como también para curarse de un simple resfriado.

Quizás te hayas enfermado y tardado más de lo habitual en recuperarte. Este es otro signo de demasiada actividad física.

3. Las pulsaciones aumentan por la mañana

Cuando hacemos mucho ejercicio la frecuencia cardíaca cambia. Toma las pulsaciones en reposo y antes de levantarte cada mañana.

  • Si son más altas en las primeras horas del día es un signo típico de mucho ejercicio, ya que el cuerpo no se está recuperando como necesita.

4. Es más difícil dormir

ejercicios-matinales

El insomnio es un problema habitual para aquellos que entrenan mucho. El cuerpo produce un exceso de hormonas del estrés cuando se ejercita por demás.

Por ello al llegar la noche es más difícil conciliar el sueño aunque estés muy cansado.

5. Se siente dolor extremo y persistente

Cuando nos duele cualquier parte del cuerpo aun en reposo (por ejemplo, los fines de semana) deberíamos automáticamente dejar de hacer ejercicio.

  • Es habitual que esto suceda cuando los entrenamientos son demasiado exigentes, repetitivos y seguidos (sin dejar días para el descanso).
  • Los calambres, los hormigueos o las contracturas están más presentes cuando los músculos se sobrecargan.

6. Se siente cansancio general

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Más allá de la fatiga muscular que puede acarrear hacer demasiado ejercicio, nos sentimos con falta de fuerzas o energía para realizar otras actividades cotidianas (incluyendo trabajar, estudiar, jugar con los hijos, cocinar, etc).

Si tienes problemas de concentración, de rendimiento o de memoria quizás se deba a que estás mucho tiempo en el gimnasio.

7. No se obtienen resultados

Si tu objetivo era bajar de peso pero desde hace algunas semanas la aguja de la balanza está en el mismo sitio aunque hayas aumentando la exigencia de la rutina, justamente se debe a este cambio.

Cuando el cuerpo está sobreexigido el metabolismo se desacelera y te cuesta más bajar de peso.

8. El mal humor es la regla

Cambios en el humor

Uno de los signos de que estás haciendo demasiado ejercicio es que siempre estás irritado, de mal humor y enojado.

Si bien entrenar reduce el estrés y nos permite liberar tensiones, cuando nos pasamos de lo normal conseguimos los efectos contrarios.

  • En lugar de ir al gimnasio mejor opta por una actividad más relajante como un baño de inmersión, ver una película o dormir.

9. Más tristeza y frustración

Algunas personas que entrenan mucho suelen estar deprimidos y sin la motivación de los primeros tiempos. Esto se debe a que los resultados tardan más en aparecer y pareciera que todo el esfuerzo es en vano.

La frustración y la tristeza no se vencen con más ejercicio, sino con descanso y otras actividades.

Visita este artículo: ¿Cuáles son los efectos de la tristeza en tu cuerpo?

10. Otros síntomas

Disminución de peso

Hay muchos más signos de demasiado entrenamiento, como por ejemplo:

  • No ser capaz de rendir siempre al mismo nivel
  • Sentir pesadez en las extremidades
  • Estar ansioso
  • Aumentar la ingesta de hidratos
  • Incrementar el uso de productos para perder peso o formar músculo

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