Extraños signos que indican deficiencia de vitaminas

Yamila Papa Pintor·
16 Julio, 2020
Es fundamental que se preste atención a las señales que envía el cuerpo, por sutiles que parezcan. Esto puede ayudar a reparar desequilibrios internos y a prevenir males mayores.
 

El cuerpo envía señales constantemente, si algo está fallando. Es preciso escuchar estos llamados para reparar a tiempo los desequilibrios internos. En el siguiente artículo conocerás algunos extraños signos de deficiencia de vitaminas, así como ciertas señales del déficit de cada una.

La dieta que se suele llevar hoy en día generalmente no cubre todas las necesidades de vitaminas que el cuerpo precisa a diario. Así mismo, no comer lo suficiente por estar haciendo régimen es otra de las causas por las cuales los niveles de vitaminas pueden estar por debajo de lo ideal.

¿Qué pasa cuando hay una deficiencia de vitaminas?

Según los médicos, no consumir vitaminas a diario no causa enfermedades como tal, pero sí “prepara el terreno” para que estas aparezcan. De igual manera, el cuerpo tendrá problemas para cumplir con sus funciones.

Las vitaminas actúan como cofactores de todos los procesos que tienen lugar en el organismo. Cuando estas vitaminas se ven dañadas o deterioradas, el cuerpo se puede manifestar de maneras muy extrañas. Es preciso prestar atención a ello. Las señales más inusuales de que existe un deficit vitaminas en nuestra dieta son las siguientes:

Comisuras de la boca con grietas

Cuando se ve esto en el espejo el motivo no es que se estén cumpliendo años demasiado rápido (o no solo ese), sino que puede deberse a una deficiencia de vitaminas del grupo B; sobre todo, de riboflavina (B2), niacina (B3) y B12, así como a una falta de hierro y de zinc. Esto se ratifica en un artículo de la Revista Cubana de Estomatología.

 

Esto sucede con frecuencia en las personas vegetarianas que no siguen una dieta equilibraba. La solución para los omnívoros está en comer más salmón, huevos, atún, almejas y ostras (o pescados y mariscos en general). Un artículo de la Revista chilena de nutrición lo corrobora.

Para los que no consumen carne, lo aconsejable es ingerir lentejas, maní o cacahuete, tomates secos, semillas de sésamo y acelgas, como lo corrobora una tesis de grado de la Pontificia Universidad Católica de Ecuador.

Además, es bueno consumir vitamina C para favorecer la absorción de hierro, como lo indica un estudio publicado en la revista MEDISAN. Se aconseja combinar los anteriores alimentos con brócoli, col, pimiento rojo y coliflor, tal y como lo menciona el estudio recién citado.

Rostro con erupciones de color rojo y profusa caída del cabello

 

La deficiencia es de Zinc. La pérdida de pelo es una señal directa de que falta zinc en el organismo; su déficit también implica problemas para cicatrizar heridas, piel constantemente reseca, erupciones frecuentes, manchas rojas en la piel y hematomas grandes ante cualquier golpe. Un artículo publicado en la revista Nutrición Hospitalaria asocia la falta de zinc con varias anomalías en la piel.

Esta sintomatología también se presenta por falta de vitamina B7 (biotina) y del grupo de vitaminas liposolubles, es decir, A, D, E y K.

Consumir huevos crudos provoca problemas con los niveles de biotina, ya que una proteína de este alimento la inhibe. La solución a este problema es consumir levadura de cerveza, frutos secos, semillas de calabaza, cereales integrales, lácteos (sin pasteurizar), salmón, aguacate, coliflor, champiñones, frambuesas y plátanos. Todos esos alimentos son ricos en biotina, como queda establecido en el libro Química de los alimentos.

 
Deficiencia de vitaminas

Mejillas, brazos y muslos con bolitas rojas y blancas tipo acné

Esto se debe a falta de ácidos grasos esenciales y vitaminas de los grupos A y D. A diferencia del acné, estos granitos son de una consistencia más “robusta”, por decirlo de alguna manera; duelen bastante al querer eliminarlos y son como bolitas de grasa. Así lo corrobora un estudio publicado en la revista EMC Dermatología.

La solución a esta deficiencia de vitaminas es dejar de consumir tantas grasas saturadas o trans y aumentar las del tipo saludable. Añadir a la dieta diaria más salmón, semillas de lino, chía y cáñamo y frutos secos como las almendras y las nueces. La relación entre la nutrición y los problemas cutáneos está reseñada en un artículo publicado en la revista Nutrición clínica y Dietética Hospitalaria.

Si se desea sumar más Vitamina A al cuerpo, se deben consumir zanahorias, batatas y pimientos rojos, como lo indica un artículo de National Institutes of Health.

Manos y pies con cosquilleo, hormigueo y adormecimiento

Estos síntomas hablan de una deficiencia de vitamina B, más exactamente de la B6, la B9 (ácido fólico) y la B12. Cuando no se cuenta con estos nutrientes se produce una afectación a los nervios periféricos y los que terminan en la piel. Así lo indica un artículo de la National Institutes of Health.

 

Estos síntomas pueden ir acompañados de depresión, ansiedad, fatiga, anemia y desequilibrios hormonales. La solución es consumir espárragos, espinacas, frijoles o judías, huevos, ostras, mejillones, pulpo y almejas. Esto se corrobora en el estudio citado en el párrafo anterior.

Pies, pantorrillas, arcos de los pies y parte posterior de las piernas con calambres y dolor punzante

Estos síntomas se presentan por falta de potasio, calcio y magnesio. Quizás solo uno, tal vez dos o los tres. Así lo ratifica un artículo de Mayo Clinic. Durante un entrenamiento muy potente, por ejemplo, se puede perder mayor cantidad de minerales y vitaminas solubles en agua (del grupo B), por la sudoración excesiva.

No hay que dejar de hacer deporte. Sin embargo, hay que tratar de consumir a diario alguno de estos alimentos: plátanos, avellanas, almendras, calabaza, cerezas, manzanas, brócoli, pomelo, col rizada, diente de león y espinacas. Aí lo indica un documento Académico de la Universidad Complutense de Madrid.

Piernas-calambres

Carencia de cada vitamina y sus consecuencias

Además de estos cinco extraños signos de deficiencia de vitaminas, hay otros problemas relacionados a una dieta desequilibrada. Veamos:

 

Vitamina A

  • Su falta conlleva cansancio, mala visión por las noches, mal estado de la piel y los dientes y encías sangrantes.

Vitamina B

  • Si falta la vitamina B1, los síntomas son insomnio, fatiga, debilidad, poca fuerza muscular, depresión, irritabilidad, pérdida de peso, problemas gastrointestinales y cardíacos.
  • Si la carencia es de vitamina B2: ojos enrojecidos y doloridos, llagas en boca y lengua, pelo graso, dermatitis y pereza.
  • El déficit de vitamina B3 provoca dolor de cabeza, falta de energía, mal aliento, nerviosismo, úlceras, falta de apetito y problemas gastrointestinales.
  • Si no se tiene suficiente Vitamina B5 se sienten calambres, cansancio, pies ardientes, arritmia cardíaca, ganas de vomitar y problemas para dormir.
Fatiga cronica

  • La falta de vitamina B6 provoca insomnio, anemia, problemas en la piel, caída del cabello, calambres y retención de líquidos.
  • La carencia de vitamina B12 causa cansancio, diarrea, problemas de equilibrio, depresión, falta de apetito, inflamación de los nervios y dolor en lengua y boca.

Vitamina C

Un deficit de esta vitamina se traduce en problemas para cicatrizar las heridas o reparar las fracturas, sangrado de nariz y encías, articulaciones dolorosas e inflamadas, problemas digestivos, anemia y formación de moretones con facilidad.

 

Vitamina D

Su déficit causa fragilidad en los huesos y problemas para soldarse, raquitismo, caries, cálculos renales, debilidad muscular y mala absorción del calcio.

Vitamina E

Los diferentes tipos de anemia

La carencia de vitamina E provoca anemia, degeneración cardíaca, problemas de fertilidad, ansiedad, reflejos disminuidos, dificultad para mantener el equilibrio y para caminar.

No olvides…

Una dieta equilibrada y un estilo de vida saludable son fundamentales para tener buena salud. Si presentas alguno de los síntomas descritos y asociados con la deficiencia de vitaminas, no dudes en consultar con el médico cuanto antes.

 
  • Machlin, L. J. (1991). Handbook of vitamins. Free Radical Biology and Medicine. https://doi.org/10.1016/0891-5849(91)90176-4
  • Chawla, J., & Kvarnberg, D. (2014). Hydrosoluble vitamins. Handbook of Clinical Neurology. https://doi.org/10.1016/B978-0-7020-4087-0.00059-0
  • Traber, M. G., & Stevens, J. F. (2011). Vitamins C and E: Beneficial effects from a mechanistic perspective. Free Radical Biology and Medicine. https://doi.org/10.1016/j.freeradbiomed.2011.05.017
  • Wintergerst, E. S., Maggini, S., & Hornig, D. H. (2007). Contribution of selected vitamins and trace elements to immune function. Annals of Nutrition and Metabolism. https://doi.org/10.1159/000107673
  • García López, E., Blanco Ruiz, A. O., Rodríguez García, L. O., Reyes Fundora, D., & Sotres Vázquez, J. (2004). Queilitis: Revisión bibliográfica. Revista Cubana de Estomatología, 41(2), 0-0.
  • Rojas Allende, D., Figueras Díaz, F., & Durán Agüero, S. (2017). Ventajas y desventajas nutricionales de ser vegano o vegetariano. Revista chilena de nutrición, 44(3), 218-225.
  • Astudillo Rosero, E. P. (2013). Relación entre los niveles de hemoglobina y hematocrito y los hábitos alimentarios de diferentes tipos de personas vegetarianas que asisten a Ming Yuen restaurante vegetariano en mayo 2013 (Bachelor's thesis, QUITO/PUCE/2013).
  • Cardero Reyes, Y., Sarmiento González, R., & Selva Capdesuñer, A. (2009). Importancia del consumo de hierro y vitamina C para la prevención de anemia ferropénica. Medisan, 13(6), 0-0.
  • Rubio, C., González Weller, D., Martín-Izquierdo, R. E., Revert, C., Rodríguez, I., & Hardisson, A. (2007). El zinc: oligoelemento esencial. Nutricion hospitalaria, 22(1), 101-107.
  • Badui Dergal, S. (2016). Química de los alimentos. México, Pearson Educación.
  • Adamski, H., & Bligny, D. (2015). Xantomas. EMC-Dermatología, 49(4), 1-13.
  • Puerto Caballero, L., & Tejero Garcia, P. (2013). Alimentación y nutrición: repercusión en la salud y belleza de la piel. Diet Nutr Eff Skin Beauty Health Nutr Clin Diet, 10, 56-65.
  • National Institutes of Health. (2020, febrero 14). Datos sobre la vitamina A. Recuperado 24 de abril de 2020, de https://ods.od.nih.gov/pdf/factsheets/VitaminA-DatosEnEspanol.pdf
  • National Institutes of Health. (2016, febrero 17). Datos sobre la vitamina B12. Recuperado 24 de abril de 2020, de https://ods.od.nih.gov/pdf/factsheets/VitaminB12-DatosEnEspanol.pdf
  • Mayo Clinic. (2019, enero 3). Calambre muscular - Síntomas y causas - Mayo Clinic. Recuperado 24 de abril de 2020, de https://www.mayoclinic.org/es-es/diseases-conditions/muscle-cramp/symptoms-causes/syc-20350820
  • Azcona, A., & Universidad Complutense de Madrid. (s. f.). Manual de Nutrición y Dietética. Recuperado 24 de abril de 2020, de https://www.ucm.es/data/cont/docs/458-2017-12-02-cap-10-minerales-2017.pdf