Signos silenciosos del cáncer de hígado

Puesto que el cáncer de hígado no muestra señales claras hasta que no hay una metástasis o está muy avanzado, es fundamental aprender a identificar su sintomatología precoz

El mejor momento para descubrir que tienes cáncer de hígado es en la etapa inicial. Sin embargo, esto es algo que puede resultar complicado debido a que esta es una enfermedad un poco furtiva.

Por esto, lo más común es que el médico la identifique cuando ya está en una etapa avanzada de desarrollo. Por desgracia, en esos momentos es más difícil de tratar.

Debes prestar especial atención a tu cuerpo. Existen algunos síntomas que te alertarán de que hay algún problema hepático que debes vigilar.

Si conoces bien las señales y los factores de riesgo que se asocian con el cáncer de hígado, puedes evitar que esta enfermedad avance y se complique.

Tienes menos apetito que antesfalta-de-apetito

Las personas que tienen cáncer de hígado suelen quedar satisfechos con muy poco alimento.

De hecho, suelen ser incapaces de sentarse a comer un plato de comida bien lleno como quizás podían hacerlo antes. Esto, a su vez, hace que pierdan el interés por los alimentos.

Es probable que también termines teniendo síntomas de constante pesadez incluso si comes poco.

Lo anterior se traduce en problemas de pérdida de peso involuntario, causando que tu cuerpo se desgaste y comience una transformación degenerativa que lo lleve a consumir sus propios recursos.

Todo esto ocasiona problemas nutricionales que harán que el cáncer de hígado acelere su avance.

Experimentas problemas en el estómago

Es normal que el cáncer de hígado genere dolor en el abdomen. Este es especialmente agudo en la región derecha superior, donde se encuentra el hígado.

Por otro lado, esta enfermedad podría causarte también malestar estomacal y reacciones como las náuseas y el vómito, además de la hinchazón estomacal.

Estos síntomas suelen aparecer desde las etapas tempranas.

Otro síntoma es el aumento del perímetro del abdomen. Este es causado por la presencia de ascitis, que no es más que la acumulación de líquido en la cavidad abdominal.

Estás bajando de peso inesperadamente

La pérdida de peso en la mayor parte de los casos y para la mayoría de las personas, suele ser algo magnífico. Sin embargo, cuando pierdes peso sin desearlo, o cuando la pérdida ya es excesiva, debes preocuparte.

Como hemos indicado antes, el cáncer de hígado te impide comer regularmente. El problema en sí no es la pérdida de peso, sino todas las consecuencias asociadas.

Lo peor es que estarás sin energía.

Si dejas que el problema avance, puedes encontrarte con problemas más graves, como la anemia o algunos tipos de atrofia muscular.

Tus ojos y piel se tornan de un color amarillento

La función de tu hígado es procesar, descomponer y equilibrar la sangre que sale de tus intestinos y estómago para metabolizar los nutrientes de todo lo que consumes.

De esta forma, tu cuerpo pueda utilizar todo lo que le aportas de forma segura.

Cuando está afectado por el cáncer, tu hígado no puede hacer su trabajo con eficiencia. Es entonces cuando los productos químicos se comienzan a acumular en tu cuerpo y te dan un aspecto amarillento.

Esta anomalía se conoce con el nombre de ictericia y hace que tanto tu piel como la parte blanca de los ojos se torne de un color amarillo.

El cansancio regularcansancio

¿Constantemente sientes que estás aletargado, incluso cuando no realizas actividades que requieran de esfuerzo?

En este caso es importante que acudas con tu médico a un revisión, porque podrías estar teniendo problemas hepáticos.

A medida que los desechos se acumulan en el hígado pueden conducir a una oxigenación pobre.

Esto hace que tu organismo no trabaje adecuadamente y termines sintiéndote cansado todo el tiempo.

Tus heces se decoloran

Las heces que son de un color algo blanco pueden indicar que estás teniendo problemas con la bilis.

Esta es la sustancia que produce el hígado y da un color y aspecto normal a tus heces.

La falta de color en las mismas es un indicador claro de que tu hígado no está produciendo la bilis suficiente para que tu sistema funcione con normalidad.

Ten presente que tu hígado no solamente se ve afectado por el cáncer primario. También pueden atacarle tumores procedentes de otros órganos de tu cuerpo debido a la metástasis.

De hecho, el riesgo de tener cáncer de hígado es 3 veces mayor cuando se habla de la metástasis, en comparación con el cáncer primario.

En el peor de los casos, cuando tu hígado se ve gravemente afectado por los tumores, es posible que pierdas la conciencia y aumentan las posibilidades de que entres en coma.

Puntos que debes recordar sobre el cáncer de hígado

Depurar-higado

Existen algunos factores que pueden aumentar la posibilidad de desarrollar este tipo de cáncer como:

  • El consumo excesivo de alcohol
  • Haber tenido hepatitis B o C
  • Sufrir de obesidad
  • Padecer diabetes

Los síntomas de este tipo de cáncer comenzarán a ser más notorios conforme los tumores aumenten de tamaño.

Por eso, es importante que prestes especial atención a cualquier síntoma o de los que te mencionamos.

Sabemos que muchas personas tienen mucho miedo de cualquier sugerencia de cáncer. No obstante, no debes olvidar que la prevención es la mejor alternativa para mantenerte sano.

No dejes de comentarle cualquier sospecha a tu médico.

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