Sigue lo que te hace feliz y cambia lo que te hace infeliz

Raquel Lemos · 5 agosto, 2018
¿Por qué te quejas por ser infeliz si no haces nada para cambiar esto? Debes empezar a apostar por tu felicidad y dejar de ponerla en manos ajenas.

Quizás seas una de esas personas que se lamenta de manera casi constante por lo mal que le va todo. Esto no te ocurriría si llevaras a cabo un consejo: sigue lo que te hace feliz. Esto puede parecer sencillo, pero curiosamente tendemos a hacer todo lo contrario.

Estar en un trabajo que no te agrada y en el que el jefe te trata mal, mantener una relación de pareja con la que no estás a gusto… En realidad, estás tomando decisiones que te llevan a tu propia infelicidad. Esta no llega porque sí. Tú la estás eligiendo.

Detecta lo que te hace infeliz

relaciones comatosas

En ocasiones, puede que no seas capaz de identificar lo que te hace infeliz. Esto ocurre, por ejemplo, cuando sumergidos en una relación de pareja totalmente caótica intentamos justificar las acciones del otro para no manchar su imagen.

Una imagen ideal que hemos creado en nuestra mente, pero que no se corresponde con la realidad. Esto hace que nos mantengamos en una situación que nos hace daño, que nos mina la autoestima y que terminará destrozándonos.

 

Para que puedas detectar lo que te hace infeliz, tan solo tienes que cambiar determinados patrones de conducta que llevas a cabo de manera automática. Veamos qué podemos hacer al respecto:

  • Adopta el rol de observador: Cambia la perspectiva de tu vida, como si estuvieras observando la de un buen amigo. ¿Qué le dirías a él ante la situación que está viviendo? ¿Qué consejo le darías? Sabes la respuesta y esa es la que tú mismo debes aplicarte.
  • Pide ayuda profesional: Tener una baja autoestima puede impedirte ver las circunstancias de una forma realista. Contar con un psicólogo que pueda ayudarte a subir tu autoestima te permitirá, poco a poco, seguir lo que te hace feliz.

No te pierdas: Empieza hoy mismo a desarrollar tu intuición

Sigue lo que te hace feliz, lo que te dicta tu intuición

Cuando eras pequeño no tenías ningún problema en decir “no” cuando así lo sentías. Sabías escuchar a tu intuición, detectar lo que en realidad deseabas en ese momento preciso. Sin embargo, a medida que crecemos, vamos ignorando nuestra intuición hasta que dejamos de escucharla.

No obstante, en tu interior sabes bien lo que te hace feliz. Aunque haya pasado mucho tiempo en el que no hayas prestado atención a tu intuición, puedes volver a recuperarla. Tan solo necesitas detenerte y aprovechar el silencio para escucharte.

Prácticas como el mindfulness o la meditación pueden ayudarte mucho a conseguir esto. Además, cuando empieces a escucharte, te darás cuenta de que puedes convertirte en un observador de lo que te ocurre de una manera mucho más fácil.

Esto te permitirá ver las situaciones con la perspectiva necesaria para tomar acción, decisiones, y cambiar tu vida de rumbo hacia lo que de verdad te va a hacer sentir felicidad.

Lee: Libérate de los temidos “y si…”

Quejarse no sirve de nada

Mindfulness representando lo que te hace feliz

Las quejas y el victimismo están muy bien vistos en la sociedad en la que vivimos. Allá por donde vayamos siempre nos encontraremos a una persona que se lamenta por lo mal que le van las cosas. Sin embargo, nosotros vemos que sus elecciones no han sido lo más acertadas posibles.

Cada decisión que tomamos marcará un rumbo u otro. Por eso, es tan importante que sepamos lo que nos hace felices, para así elegir lo más adecuado para nosotros. Si nos quejamos por una situación que estamos viviendo, tenemos que hacernos responsables: es una consecuencia de nuestras elecciones.

La queja lo único que hace es mantenernos en un mismo lugar, sin tomar decisiones que nos saquen de donde estamos metidos. En realidad nos estamos lamentando mientras continuamos en nuestra zona de confort sin hacer nada, sin movernos de ella. Como bien sabemos, así no habrá resultados.

Hoy te animamos a que sigas lo que te hace feliz, independientemente de lo que los demás te puedan decir, de las malas caras, de los “qué dirán”. Si sientes que debes cambiar de trabajo, ¡hazlo! Si no estás a gusto en una relación y sientes que no te tratan bien, sal de ahí.

Si te cuesta mucho hacer  todo esto no dudes en pedir ayuda profesional. Como muchas veces escuchamos decir a otras personas, tan solo tenemos una vida. ¿De verdad la vamos a malgastar siendo infelices?