¿Sin ti yo no existo? - Mejor con Salud

¿Sin ti yo no existo?

No necesito a nadie para ser dichoso, y existo por mí y para mi propio bienestar. Soy yo quien tiene la llave de mi felicidad y nadie puede arrebatármela
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Si alguna vez te ha rondado por la cabeza que no podrías existir sin esa persona que se encuentra a tu lado, has estado cerca de la codependencia.

El problema es que hay muchas personas que se sumergen completamente en esto, llegando a depender de las demás de forma absoluta.

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Esa creencia que nos han inculcado de que, si nos arrebatan al amor de nuestra vida, esta empieza a carecer de sentido, es algo que ha hecho mucho daño.

De ahí han surgido problemas como la dependencia emocional que vuelve a muchas personas infelices en sus relaciones. Porque… ¿realmente sin ti yo no existo?

Yo existo por y para mí

Tú no existes para nadie más que para ti. Por eso es un error dejar en manos de otra persona el poder de tu propia existencia. Aunque, realmente, no solamente estás dejando tu ser en manos de tu pareja, sino también tu felicidad, tus ideas y tus deseos.

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Son tantas las cosas que dejas en manos de otros que, cuando se alejan o te abandonan, te sientes vacío. No tienes nada que proteger, no eres dueño de nada.

Has dejado que todo sea responsabilidad de otras personas y ahora que se han ido no te queda nada.

La persona codependiente es, en términos amplios, adicta a la gente. Necesita de los demás para que estos la hagan feliz, sentir bien, sonreír…

Esto muestra una clara falta de autoestima que la conduce a una trampa terrible: la de depender de los demás.

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¿Por qué sin esa persona no existo? ¿Por qué necesito que los demás confíen en mí? ¿Por qué son dueños de mi felicidad? Porque tú así lo has elegido, y solo en tus manos está volver a confiar en ti mismo y ser consciente de que la felicidad nace en ti.

Pensar demasiado en los demás

Está bien no ser egoístas y no pensar siempre en nosotros mismos. El gran problema es que solemos ser extremistas y, o pensamos mucho en los demás o demasiado en nosotros. Lograr un punto medio no es fácil, pero sí necesario.

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¿Cuáles son las consecuencias de pensar que “sin ti yo no existo”? ¿Adónde nos lleva esta creencia? Sin duda, a nada positivo para nosotros:

  • Vives pensando en lo que debes hacer para gustarles a los demás y nunca en lo que a ti realmente te gustaría hacer. Absorbes todas las sugerencias que te hacen y te mueves de acuerdo a ellas.
  • Te has convertido en una persona insegura y miedosa.
  • Aunque no quieras aceptarlo, constantemente te autoboicoteas.
  • Tus decisiones son meras ilusiones. Nunca las utilizas para tu presente, sino para visualizarte en tu futuro, uno en el que nunca se llevarán a cabo.
  • No crees en ti y esto provoca que destruyas todo el potencial que tienes.
  • Piensas que el error y el fracaso son últimas oportunidades, no un peldaño más que te permitirá avanzar.

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Si te has sentido identificado con algunas de estas situaciones, es importante que analices tu vida. ¿Te sientes constantemente mal por los demás? ¿Siempre estás pendiente de no decir algo que pueda desagradar, enfadar o hacer sentir mal a alguien?

Existo y me lo merezco

Probablemente haya muchas razones por las que has caído en la terrible creencia de que las demás personas son mucho más importantes que tú. Por algún motivo, no te valoras lo suficiente y crees que los demás siempre están por delante de ti.

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Es importante que te pares un momento a reflexionar cuánto hay de cierto en esto. Porque es posible que hasta que no te canses de esta situación o ya no puedas aguantar más todo el dolor que te provoca, no te des cuenta de que tú eres responsable de ti mismo.

Tú eres dueño de tu felicidad, de tus acciones, de tus emociones y nadie puede influir en ello a menos que tú lo permitas.

¿Dejar en manos de otra persona tu felicidad? ¿No te das cuenta del terrible poder que le estás dando?

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Valórate y existe por ti. Porque, aunque hayas cometido errores, aunque hayas recibido muchas críticas, aunque creas que no vales nada porque así te lo han hecho sentir los demás, tú puedes demostrar todo lo contrario.

Deja de automaltratarte y empieza a cambiar con acciones todo aquello que ha provocado que te definas como lo has hecho hasta ahora.