El síndrome de la abeja reina en las mujeres

Raquel Lemos 19 febrero, 2018
El síndrome de la abeja reina oculta tras de sí una serie de carencias e inseguridades que la afectada intenta suplir proyectándolas en las demás mujeres e intentando someterlas

El síndrome de la abeja reina no está reconocido entre los profesionales. Sin embargo, hay muchas personas que acuden a él para identificar y señalas el comportamientos que algunas mujeres tienen y que se basa, principalmente, en la competitividad.

En las colmenas, la abeja reina tiene un papel protagonista: la rodean diversos machos y otras hembras que no son fértiles. Esto la hace sentirse por encima, y este es un puesto que muchas mujeres anhelan.

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La sociedad y la competitividad

Mujer competitiva

Desde pequeños nos enseñan a competir con los demás. De hecho, el impulso que sentimos para hacer esto viene dado por ese afán de compararnos que tienen los adultos. En su intento para que mejoremos, lo que provocan es que nuestra autoestima se desplome.

Por eso, cuando queremos ser mejores no lo hacemos para mejorar nosotros, sino para destacar, para sobresalir, para que nos tengan envidia. El síndrome de la abeja reina habla de todo esto, pero señalando solo a las mujeres.

Las mujeres tienen una gran presión social. Los estándares de belleza imposibles, la presión de estar siempre perfectas, de hacerlo todo bien y, sobre todo, de ver a las demás mujeres como competidoras.

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¿Por qué se ve a las demás mujeres competidoras y no a los hombres? Porque con las mujeres se sienten más identificadas y porque hay una serie de conductas que se aprenden desde que son pequeñas: criticar a otras mujeres, juzgarlas, desear ser mejor que todas ellas…

Como vemos, estas son conductas que deberíamos desechar. Sin embargo, continúan tan presentes que provoca que algunas mujeres terminen sufriendo el síndrome de la abeja reina.

El síndrome de la abeja reina: cómo detectarlo

Mujer criticando a otra

Para saber si una mujer tiene el síndrome de la abeja reina, tan solo tenemos que fijarnos en cómo es su comportamiento. En ocasiones, podemos creer que tiene un gran ego, que es muy competidora o que tiene envidia. No obstante, si observamos detenidamente veremos que hay más:

  • Siempre la encontrarás hablando mal de otra mujer, cotilleando sobre lo que hace o no deja hacer. Todo lo que dice es siempre negativo, denigrante y humillante.
  • Su afán por destacar y ponerse siempre por encima de las demás cueste lo que cueste la lleva a perder amistades y a manifestar una conducta pasivo-agresiva muy desconcertante.
  • Intentará que otras mujeres se conviertan en sus “súbditas” para así hacerse más fuerte. De esta forma irá terminando con la autoestima y moral de aquellas que considera rivales.

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Como podemos observar, esta actitud es muy nociva. Hace mucho daño a personas que tan solo han tenido la desgracia de coincidir con alguien que sufre este síndrome. Sin embargo, ¿qué hay detrás del síndrome de la abeja reina?

Mujeres con muchas inseguridades

Mujer rota

Las mujeres que sufren el síndrome de la abeja reina necesitan pisotear y minarle la autoestima a aquellas que consideran sus rivales. Lo hacen porque no se sienten seguras de poder conseguir lo que se han propuesto.

Por lo tanto, en realidad, están proyectando sus inseguridades en las demás mujeres. Así que buscan, de una manera bastante desafortunada, obtener la seguridad de la que carecen.

Cada vez que vemos a un maltratador, a alguien que intenta destacar, a una persona “chulita”, no debemos pensar que es así porque se cree alguien mejor, más fuerte y poderosa. En realidad, bajo toda esa fachada, hay una persona herida, frágil, con una autoestima rota y múltiples inseguridades no resueltas.

A pesar de esto tenemos que aprender a alejarnos de todas estas personas y de aquellas que sufran el síndrome de la abeja reina porque pueden hacernos muchísimo daño.

Sin ser conscientes, nos hacen partícipes de sus carencias, de sus inseguridades y de aquellos miedos que ellas no reconocen en sí mismas.

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¿Has sufrido alguna vez el síndrome de la abeja reina? ¿Has reconocido a alguien de tu entorno (laboral, personal…) que haya pasado por él?

 

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