Síndrome de Allen-Masters

Este síndrome fue descrito en 1995 por Allen y Masters, de ahí su nombre. No es frecuente dentro de las enfermedades ginecológicas.

El síndrome de Allen-Masters es una patología que consiste en una laceración o rotura de una de las hojas del ligamento ancho del útero. Se caracteriza por un dolor intenso localizado en la parte inferior del abdomen y tiene como resultado una menor fijación del cérvix, lo que permite que se mueva en exceso (es posible una retroversión del útero en los casos más extremos).

Causas

No está claro cuál es el motivo que origina el síndrome. No obstante, en los casos documentados se ha realizado un estudio que recoge las siguientes situaciones:

  • Parto distócico. Se trata de un parto con complicaciones en el que es necesario realizar algún tipo de intervención médica con el fin de asegurar el alumbramiento.
    • Las complicaciones son muy diversas, pueden estar relacionadas con la madre, con el feto, la placenta, el líquido amniótico, etcétera.
    • En general, las técnicas más empleadas instrumentales son el fórceps y la ventosa. De modo que en embarazadas jóvenes (sobre todo si son madres primerizas) pueden aparecer efectos secundarios.
  • Laceraciones traumáticas durante relaciones sexuales.
  • Intervenciones quirúrgicas del útero.
  • Multiparidad.

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Síntomas

Es grave el dolor de barriga

Algunos de los síntomas más comunes que presentan las pacientes con este síndrome son:

  • Dolor en la parte inferior del abdomen. Generalmente se localiza a la altura de una de las fosas iliacas.
  • Dismenorrea. Dolor intenso pélvico que aparece en la mujer antes de la menstruación.
  • Metrorragia. Hemorragia uterina que se produce fuera de la menstruación.
  • Dolor lumbar. Se debe al dolor referido recogido por los nervios de los mismos segmentos medulares del lugar de la lesión. Así, aunque no haya alteraciones en la columna, aparecen molestias.
  • Dispareunia. Dolor genital persistente que tiene lugar en el momento de mantener relaciones sexuales. Puede aparecer antes, durante o después del encuentro sexual. Es muy molesto para la paciente.
    • Sus manifestaciones son muy diversas, comprende desde el vaginismo (contracción involuntaria de los músculos inferiores de la vagina en forma de espasmo) hasta sensación de ardor o quemazón.
    • Puede deberse a condicionantes psicológicos, pero en el caso del síndrome de Allen-Masters tiene un origen funcional responsable de las molestias orgánicas.
  • Retroversión uterina. Consiste en una posición anómala del útero. Este se gira en sentido contrario y adquiere una curvatura hacia atrás en vez de hacia delante.
    • Cuando esto ocurre, es más frecuente padecer síndrome premenstrual. Es decir, aparecen molestias justo antes de la menstruación. Se asocia también a dispareunia.

Diagnóstico

En la mayoría de los casos, el síndrome de Allen-Masters se diagnostica mediante una endoscopia ginecológica. Este procedimiento se utiliza para determinar la gravedad de los desgarros uterinos.

La endoscopia ginecológica es una prueba que consiste en introducir un tubo óptico dentro de las cavidad uterina para poder explorarla. De este modo, se puede visualizar directamente la lesión y diagnosticarla. Existen dos variedades en la técnica: laparoscopia e histeroscopia.

Tratamiento del síndrome de Allen-Masters

Tratamiento del síndrome de Allen-Masters

Actualmente, el único tratamiento posible para el síndrome de Allen-Masters es la cirugía. La intervención quirúrgica más frecuente es la laparotomía. Esta técnica consiste en realizar pequeñas incisiones alrededor de la zona lesionada.

En una de estas incisiones se introduce el laparoscopio (instrumento óptico) para visualizar la cavidad uterina. Es importante hinchar la cavidad para que las paredes se separen y el personal médico pueda maniobrar mejor.

La laparotomía es una técnica quirúrgica moderna y pertenece a la cirugía mínimamente invasiva. La paciente tiene una recuperación más rápida y presenta menos complicaciones que si se realizase una cirugía tradicional de cavidad abierta. Además, el riesgo de infecciones se reduce y en un par de días las incisiones han cicatrizado por completo.

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Posibles complicaciones

Posibles complicaciones

Es importante tener en cuenta que puede introducirse un asa intestinal en la parte del ligamento donde se produjo la laceración. En estos casos, se crea una hernia responsable de un cuadro de abdomen agudo. Los síntomas más característicos de esta complicación son los siguientes:

  • Dolor continuo y localizado en una de las fosas iliacas.
  • Distensión de las asas intestinales en ecografía.
  • Abdomen distendido.
  • Entre otros.

Esta situación es poco común, pero bastante grave. Por lo que será conveniente realizar una intervención quirúrgica mediante laparoscopia para cerrar el defecto del ligamento ancho mediante sutura.