Síndrome de Barlow

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Alejandro Duarte el 8 noviembre, 2018
El síndrome de Barlow es una afección común que no suele dar síntomas. Sin embargo, en ocasiones puede dar lugar a problemas mayores, como insuficiencia mitral o endocarditis.

El síndrome de Barlow es también conocido como prolapso de la válvula mitral.
Esta es una afección que afecta a la válvula del corazón que separa la aurícula izquierda del ventrículo izquierdo. Normalmente, es un leve defecto anatómico que conlleva un pequeño retroceso de sangre del ventrículo a la aurícula cuando el primero se contrae.

Fisiología del corazón

Qué es el síndrome de Barlow

El corazón es el músculo que se encarga de hacer circular continuamente la sangre por las venas y arterias.
Lo hace tanto con sangre rica en oxígeno como en dióxido de carbono.

En el caso de los mamíferos, este órgano consta de:

  • Cuatro cámaras. Dos aurículas (las cámaras superiores) y dos ventrículos (las inferiores).
  • Cuatro válvulas. Dos de ellas, la válvula mitral y la válvula tricúspide, separan físicamente las aurículas de los ventrículos e impiden que la sangre retroceda de ventrículo a aurícula cuando el primero se contrae.

Las dos restantes, la válvula pulmonar y la válvula aórtica, están situadas en la entrada de los vasos conectados a los ventrículos. Estos vasos son:

  • La arteria pulmonar: está conectada al ventrículo derecho. Es además la que conduce la sangre no oxigenada hacia los pulmones
  • La arteria aorta: se conecta al ventrículo izquierdo. Es la encargada de conducir la sangre rica en oxígeno a todas las células del cuerpo.

La válvula mitral se cierra cuando los músculos del ventrículo izquierdo se contraen. Esto puede prevenir que una corriente de sangre vuelva al atrio izquierdo cuando el corazón bombea la sangre hacia el resto del cuerpo.

En personas que padecen prolapso de la válvula mitral, pequeñas cantidades de sangre refluyen hacia la aurícula izquierda. Esto se debe a una pequeña deformidad de la válvula que impide que el paso del ventrículo a la aurícula se cierre correctamente.

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Síntomas asociados al síndrome de Barlow

Sintomas-del-sindrome-de-Barlow

Se diagnostica síndrome de Barlow cuando el médico, durante una revisión rutinaria, escucha un ruido específico en el bombeo cardíaco. A este ruido se le llama soplo sistólico.
Algunas veces, para verificar el diagnóstico, se realiza una ecocardiograma bidimensional. Esta técnica proporciona al especialista imágenes en dos dimensiones del corazón. Gracias a estas imágenes, se puede apreciar cualquier defecto anatómico de las válvulas.

Normalmente el impacto de esta deformidad sobre la capacidad global del corazón para bombear la sangre es mínimo. De hecho, la mayoría de los pacientes con síndrome de Barlow no presentan ningún síntoma y pueden hacer vida normal.

Sin embargo, este defecto, con el paso de los años, puede dar lugar a complicaciones mayores. En caso de que la deformidad evolucione y se pronuncie, el reflujo de sangre puede ser tan intenso que puede provocar sensación de ahogo. Esto se debe a una disminución en la capacidad del corazón para bombear sangre rica en oxígeno. A este problema se le llama insuficiencia mitral.

Además, estas personas pueden experimentar otros síntomas como:

  • Tos.
  • Fatiga.
  • Hinchazón en las piernas.
  • Sensación de percibir los latidos cardíacos (palpitaciones).
  • Dolor torácico (no causado por arteriopatía coronaria o ataque cardíaco).
  • Dificultad para respirar después de una actividad.
  • Insuficiencia respiratoria al estar acostado (ortopnea).

Problemas generados por esta enfermedad

Por otro lado, los pacientes que padecen cualquier tipo de valvulopatía son más propensos a desarrollar endocarditis. Esta enfermedad es una inflamación del corazón que afecta a su correcto funcionamiento.

Para que se produzca esta enfermedad, han de darse dos circunstancias:

  • Que exista una cardiopatía previa.
  • Que un microorganismo consiga acceder al riego sanguíneo.

Las personas con defectos anatómicos en la válvula mitral ya cumplen el primer requisito. Esto aumenta sus probabilidades de desarrollar esta patología.

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En algunas ocasiones los pacientes afectados por el síndrome de Barlow experimentan trastornos en la frecuencia cardíaca denominados arritmias.

Para entender esto, primero hemos de explicar lo siguiente:

  • El ritmo cardíaco depende de impulsos eléctricos desencadenados por el marcapasos natural del corazón: el nódulo sinusal.
  • Cuando éste presenta algún tipo de disfunción se producen errores, haciendo que el ritmo cardíaco disminuya (bradicardia) o aumente (taquicardia) sin razón aparente.

A excepción de los casos más graves, las arritmias no suelen requerir tratamiento médico. Pese a ello, determinados episodios de arritmias pueden tener consecuencias fatales. Si el corazón adopta un ritmo taquicárdico el nódulo sinusal puede tratar de corregir el error disminuyendo la frecuencia de los impulsos nerviosos. En ocasiones esto ocurre de forma tan brusca que se puede entrar brevemente en parada cardíaca. Ello podría originar un descenso pronunciado de la presión arterial dando lugar a un desmayo.

Origen del prolapso de la válvula mitral

Origen del prolapso de la válvula mitral

Existen dos tipos de prolapso de la válvula mitral según la causa que lo origine. Siguiendo los datos de un estudio publicado en octubre de este mismo año por un equipo de científicos holandeses:

  • El primario o no sindrómico está presente en el 2,4% de la población. Su prevalencia es mayor en mujeres de mediana edad
  • Mientras, el secundario o sindrómico, asociado a defectos en la fabricación del tejido conectivo, es bastante más inusual.

Generalmente esta afección se considera idiopática, es decir, de causa desconocida. Sin embargo, pese a que no haya datos científicos que apoyen esta hipótesis, muchos especialistas sospechan que en un pequeño número de pacientes esta valvulopatía puede ser consecuencia de una anormalidad genética.

Un ejemplo de anormalidad genética que puede provocar defectos anatómicos es una mutación en los genes asociados a la producción de colágeno (tipo de tejido conectivo). Otro dato que sustenta esta hipótesis es que, en repetidas ocasiones, el prolapso de la válvula mitral afecta a varios miembros de la misma familia.

También se ha asociado el síndrome de Barlow con la enfermedad reumática del corazón. Esta patología es una complicación de una infección rara de garganta, provocada por bacterias del género Streptococcus.