Síndrome de esclerosis renal

3 septiembre, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por el médico Nelton Abdon Ramos Rojas
El síndrome de esclerosis renal se define como la situación de rigidez patológica de los vasos renales. De este modo dejan de regular la presión arterial.

El síndrome de esclerosis renal es una patología que comprende varios signos y síntomas en el riñón derivados del proceso de esclerosis sistémica. La mayor complicación de esta enfermedad son precisamente las crisis renales en las que los vasos se vuelven rígidos.

Los riñones actúan como filtro de la sangre. De este modo somos capaces de reabsorber líquido en situaciones de deshidratación o de expulsar un volumen de orina mayor en los casos de hipertensión arterial. Este engranaje se debe a un complejo mecanismo que tiene como resultado la interacción de varios canales de iones en las distintas partes de la nefrona (la nefrona es la unidad más pequeña funcional del riñón).

Cuando existe un proceso de esclerosis, las arterias y venas renales pierden su capacidad elástica y dejan de regular el calibre del vaso. De este modo ya no son capaces de modular la presión arterial porque se vuelven duros al engrosarse.

Causas y síntomas más comunes

En la esclerosis renal existe un alto riesgo de hipertensión arterial sistémica.

Recreación de riñones.

La principal causa de esclerosis renal es la esclerosis sistémica. Esta condición se define como una enfermedad de carácter general en la que se produce daño sobre el endotelio. En el caso de los vasos renales es especialmente grave puesto que el riñón funciona 24 horas al día y filtra a través de sus distintos componentes varias veces toda la sangre del cuerpo.

Además, cuando se produce el engrosamiento casi siempre es de carácter bilateral. Esto empeora la situación del paciente si lo comparamos con una patología unilateral. Pues el daño de un riñón puede compensarse con el otro si es moderado.

Sin embargo, en este caso la gravedad depende de la capacidad de manejar la hipertensión arterial y el volumen sanguíneo. Si se consigue compensar mediante fármacos puede mantenerse durante un tiempo. Pero si es irreversible hay que tomar medidas más drásticas.

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Síntomas

Los signos y síntomas comparten las características generales de la esclerosis sistémica, pero con algunas particularidades propias de la afectación renal. Los más frecuentes son los siguientes:

  • Hipertensión maligna: esta entidad se define como el aumento de presión arterial muy elevado, con otros signos de hipertensión intracraneal como la retinopatía hipertensiva en el fondo de ojo. Es una situación de emergencia y el médico debe administrar inmediatamente medicación por vía parenteral.
  • Insuficiencia renal: el daño endotelial disminuye la capacidad del riñón para funcionar correctamente. Además de no conseguir manejar la tensión, los vasos están ocluidos total o parcialmente por el proceso de engrosamiento de la pared vascular durante la esclerosis. Esto explica que el flujo sanguíneo renal esté reducido. Al ser bilateral, a veces hay que plantear un trasplante.
  • Anemia hemolítica microangiótica: la anemia se define como la disminución de la hemoglobina. Esta sustancia es la responsable de transportar oxígeno en los glóbulos rojos hacia el resto del organismo. Cuando se produce hemólisis, significa que los glóbulos rojos se destruyen y no consiguen llegar a su destino. La falta de aporte de oxígeno al riñón ocasiona lesiones irreversibles.
  • Hiperreninemia: este término se refiere al aumento de renina por encima de los valores normales. La renina es una sustancia secretada por el riñón que ayuda a controlar la presión arterial. De este modo, a mayor cantidad de renina, mayor presión arterial.

La renina es el primer intermediario en el sistema renina-angiotensina-aldosterona. Gracias a esta capacidad del riñón de secretar hormonas es capaz de responder cuando los sensores del aparato yuxtaglomerular alertan de una bajada de tensión.

En este caso, el aumento de renina es completamente patológico y contribuye a empeorar la hipertensión.

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Tratamiento de la esclerosis renal

Es posible que el tratamiento con antihipertensivos resuelva las situaciones más sencillas.

Hombre con dolor en los riñones: esclerosis renal.

En los casos de esclerosis leve administrar antihipertensivos es suficiente. No obstante, esta situación suele evolucionar y lo más habitual es que haya que combinar varios fármacos. El estadio final es llegar a plantear un trasplante de riñón si el paciente presenta cifras altas de tensión arterial.

De cualquier modo, siempre se combina con el tratamiento de la esclerosis sistémica. El objetivo es conseguir que la calidad de vida del paciente sea la mejor posible. Esto se consigue retrasando el avance de la patología e instaurando tratamiento precoz.