Síndrome de fatiga crónica (SFC) en la mujer

Valeria Sabater · 26 diciembre, 2018
Este artículo ha sido verificado y aprobado por el médico Gilberto Adaulfo Sánchez Abreu el 26 diciembre, 2018
La fatiga crónica puede disminuir nuestra calidad de vida de forma considerable. Conoce en este artículo en qué consiste y cómo aliviar sus síntomas

El SFC o síndrome de fatiga crónica es una enfermedad compleja que afecta enormemente a la calidad de vida de las personas. Según las estadísticas, le afecta a cinco mujeres por cada hombre.

Dolor, cansancio extremo y depresiones son algunos de los efectos de este trastorno. Por eso, merece la pena comprender qué lo origina y cómo tratarlo.

El impacto del SFC o síndrome de fatiga crónica es demoledor. De algún modo u otro, quienes la padecen terminan aislados por sus dificultades para ir a trabajar e incluso para mantener una vida social.

Por tanto, cualquier esfuerzo supone más tarde un cansancio extremo, un dolor en el cuerpo que les obliga a tener que mantener reposo.

Síntomas del síndrome de la fatiga crónica

Las personas que padecen SFC o síndrome de fatiga crónica afirman que cada día es un reto a superar. Los indicadores son muchos y todos definen un mismo abanico que define esta enfermedad molesta y dolorosa:

  • Es un dolor constante en el cuerpo. De hecho, personas afirman que, con una simple presión de un dedo en su espalda, sienten un dolor terrible.
  • El dolor muscular es como una especie de quemazón.  De hecho, en las primeras fases se confunde con una gripe. Por otro lado, no hay un dolor concreto, sino que es generalizado.
  • Fatiga permanente. Es decir, las personas con SFC o síndrome de fatiga crónica se sienten tan agotadas que les es difícil hacer las tareas de la casa e incluso asearse.
  • Es habitual padecer insomnio.
  • Problemas intestinales.
  • Mareos y migrañas.
  • Alteraciones del estado de ánimo. Por eso, hechos que tengan una mínima carga de ansiedad se traducen en más dolor físico.
  • Síndrome del ojo seco. Es habitual que esta enfermedad produzca esta particularidad.
  • Problemas en el ritmo de producción de hormonas suprarrenales.

Dibujo de una chica en posición fetal siendo con muchos ganchos en su espalda partiendo su piel

¿Cuáles son las causas del síndrome de la fatiga crónica?

De momento, los expertos no tienen claras las causas que originan este síndrome. Hasta hace poco se pensaba que podía deberse a las siguientes dimensiones:

  • El virus de Epstein-Barr (VEB) o el virus del herpes humano tipo 6 (HHV-6).
  • Inflamación en el sistema nervioso debido a una respuesta defectuosa en el sistema inmunitario.

Sin embargo, se publicó recientemente un trabajo en el Journal of Translation Medicine donde se identificaban ocho proteínas relacionadas con procesos inmunológicos.

De esta manera, una pequeña alteración en estas estructuras desencadenaría en un fallo en nuestra inmunidad. Esto explicaría el malestar generalizado.

Por ahora los análisis parece que traen algo de esperanza ante la posibilidad de analizar su avance y detener así su incidencia.

¿Por qué el síndrome de fatiga crónica afecta más a las mujeres?

A falta de más datos para comprender el por qué de esta enfermedad parece que, de algún modo, nuestras hormonas pueden influir en la estructura de las moléculas que están asociadas con nuestro sistema inmune.

Es mucho mayor la proporción de mujeres que padecen el SFC con respecto a los hombres. Es por esto que los expertos nos dicen que, quizá, influyan los siguientes factores:

  • El factor hereditario
  • Alguna alteración hormonal
  • Estrés y ansiedad
  • Déficits en el sistema inmunológico

Mujer apoyada sobre la mesa, fatigada en el trabajo

¿Qué tratamiento podemos seguir?

En la actualidad no existe aún cura para el síndrome de fatiga crónica. Sin embargo, sí que se pueden tomar ciertas medidas. Según los estudios anteriormente citados, para prevenir su aparición deberíamos fortalecer nuestro sistema inmunológico.

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Por esta razón, la vitamina C presente en frutas como la naranja puede ayudarte en esta labor. Asimismo, la vitamina B12 y la vitamina A son recomendables para fortalecer las defensas. De hecho, muchas personas con este trastorno experimentan mejorías con estos complementos.

Vitamina B12 para el síndrome de fatiga crónica

El tratamiento del síndrome de fatiga crónica pasa por mejorar la vida de los pacientes. Algunas de las técnicas más empleadas son:

  • Terapia cognitivo-conductuales para ofrecerles un medio con el que afrontar y mejorar su calidad de vida.
  • Técnicas de manejo del sueño.
  • Medicamentos:
    • Para reducir el dolor, la molestia y la fiebre.
    • Ansiolíticos y antidepresivos para mejorar el estado de ánimo

Cada persona es un caso particular y deberá tener una atención individualizada. Por eso, si padeces la enfermedad o sospechas que puedas padecerla, lo primero que debes hacer es visitar al médico.

No obstante, desde aquí te animamos a que tengas una nutrición adecuada con la que proteger tu sistema inmunológico. Así, contribuirás a mantener tu salud general y tu calidad de vida.

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  • Curriu, M., Carrillo, J., Massanella, M., Rigau, J., Alegre, J., Puig, J., García-Quintana, A.M., Castro-Marrero, J., Negredo, E., Clotet, B., Cabrera, C. and Blanco, J. Screening NK-, B- and T-cell phenotype and function in patients suffering from Chronic Fatigue Syndrome. Institut de Recerca de la Sida, 2013.
  • MedlinePlus. [Internet]. Encefalomielitis miálgica / síndrome de fatiga crónica. 2017. Disponible en: https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/001244.htm
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