Síndrome posvacacional: lo peor de las vacaciones

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Bernardo Peña el 10 enero, 2019
En caso de que nos veamos afectados por el síndrome posvacacional debemos tener claro que es algo pasajero y que en dos semanas habrá remitido. De lo contrario, conviene consultar con un especialista

El síndrome posvacacional es un trastorno de adaptación que presenta algunos síntomas como estrés o ansiedad cuando se vuelve al trabajo después de un largo periodo vacacional.

La adaptación a la rutina es un proceso normal y muy común, sin embargo, puede complicarse presentando una sintomatología diversa que se conoce como síndrome o depresión posvacacional.

Muy pocos casos precisan ayuda profesional y no está considerado una enfermedad. Aunque en algunas ocasiones puede provocar la necesidad de una baja laboral.

¿Por qué se produce el síndrome posvacacional?

Mujer dormida en el trabajo.

El síndrome posvacacional puede producirse por diversos motivos. Uno de ellos es la falta de motivación. Muchas personas trabajan en un entorno desagradable, no les gusta su trabajo o no tienen buena relación con su jefe o compañeros.

También depende mucho de lo prolongadas que hayan sido las vacaciones. Si son muy largas el síndrome posvacacional se verá mucho más acentuado, aunque si son cortas tampoco nos libraremos de él. No hemos tenido el tiempo suficiente para disfrutar y relajarnos.

Pero, sobre todo, el síndrome posvacacional afecta más a todas aquellas personas que idealizan sus vacaciones, es decir, la consideran un objetivo. De hecho, no es extraño estar en el trabajo y pensar continuamente en las vacaciones. Esto puede provocar que los síntomas de este síndrome se acentúen.

Para combatirlo, los expertos recomiendan mantener una actitud positiva, además de llevar a cabo algunas estrategias como las siguientes:

  • Programar el regreso a casa unos días antes de empezar a trabajar.
  • Mantenerse activo durante las vacaciones.
  • Reorganizar las tareas cotidianas.
  • Tomarse la vuelta a la rutina con calma, empezando de forma gradual.
  • Hábitos de sueño adecuados.
  • Valorar lo bueno de volver al trabajo.

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Síntomas del síndrome posvacacional

Agobio en el trabajo.

A continuación, abordaremos algunos de los síntomas que pueden ser una llamada de atención ante este síndrome. Se pueden dividir en dos grupos:

Síntomas emocionales

  • Tristeza, apatía, falta de interés y desmotivación.
  • Sentimientos de inseguridad.
  • Dificultad para concentrarse.
  • Disminución del rendimiento.
  • Ansiedad y angustia.

Síntomas físicos

  • Falta de apetito.
  • Insomnio.
  • Cansancio.
  • Dolores musculares.

Estas no son las únicas señales que pueden surgir. En casos más extremos puede producirse sudoración excesiva, falta de apetito, dolores de cabeza, náuseas y problemas estomacales, entre otros.

Si experimentas algunos de estos síntomas cuando regresas de tus vacaciones, es importante acudir a un especialista para que te indique si realmente se trata del síndrome posvacacional.

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Un mal pasajero

mujer-triste

El síndrome posvacacional no se mantiene durante un tiempo muy prolongado, sino que a la semana o en quince días debería desaparecer. Si no lo hace, es igualmente importante que acudas a un especialista. Puede sugerir la presencia de trastornos psicológicos como la ansiedad o la depresión.

Es necesario que modifiquemos la idea que tenemos sobre las vacaciones para poder evitar que este síndrome afecte a nuestra vuelta al trabajo. Está bien descansar unos días, pero también descansamos el fin de semana y eso no nos provoca ningún problema. ¿Por qué las vacaciones sí?

Porque las idealizamos demasiado, creemos que son algo genial, algo merecido. Sin embargo, no dejan de ser un periodo de descanso mucho más prolongado que un fin de semana.

En conclusión, debemos intentar que nuestra vuelta a la rutina sea lo menos brusca posible. Es importante mantener una actitud positiva para combatir la desmotivación. Asimismo, practicar técnicas de relajación pueden ayudarnos a eliminar la sensación de ansiedad.

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