Síntomas que alertan sobre niveles elevados de azúcar en sangre

Puesto que los niveles elevados de azúcar en sangre pueden ser la antesala de la diabetes debemos prestar mucha atención para ponerle remedio antes de que se vuelva una afección crónica

Es importante conocer cuáles son los síntomas que alertan sobre niveles elevados de azúcar en sangre, para que, en caso de que los experimentes, sepas prestarle la debida atención y acudas a tu médico, con tiempo suficiente para averiguar qué ocurre exactamente y qué es lo más adecuado para darle solución.

La diabetes es un “asesino silencioso”, en vista de que suele tener un avance apenas perceptible que, incluso, puede llegar a confundirse con otros problemas de salud o condiciones temporales.

Azucar en sangre

Ten cuidado con la hiperglucemia

El aumento del azúcar en sangre puede estar provocado por diferentes cambios en nuestro cuerpo. En su mayoría, se deben a una alteración al metabolizar los hidratos de carbono.

Todas las células necesitan glucosa para obtener energía. Para que todas reciban su “ración” se llevan a cabo ciertos procesos; sin embargo, cuando este sistema falla, es necesario contar con una mayor de alimento para poder llevar a cabo las funciones necesarias. Esto no siempre genera señales claras, pero el problema puede continuar avanzando. 

En vista de que, por cada persona con diabetes, hay un paciente oculto, es importante prestar atención a los cambios que se producen en el organismo y estar bien informados acerca de las patologías de desarrollo silencioso, como la diabetes.

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Síntomas que alertan sobre altos niveles de azúcar en sangre

Cuando la glucosa aumenta el sistema inmunitario se debilita. En consecuencia, el organismo es más vulnerable y tiende a enfermarse con facilidad y con mayor frecuencia. Esto viene a ser una primera señal de alarma de que es necesario acudir a un médico para una evaluación física y diagnóstico temprano.

1. Antojos frecuentes

Primero, es necesario saber diferenciar el hambre fisiológica de la emocional.  En el caso de que las ganas de comer sean “verdaderas” el estómago emite ciertos sonidos, nos duele la cabeza y sentimos otras molestias que difícilmente desaparecerán si no se come.

Sin embargo, cuando el hambre es emocional, no se sienten molestias sino antojos. Entonces, lo que caracteriza al hambre emocional es la falta de racionalidad al momento de elegir los alimentos o las cantidades.

Cuando una persona tiene un niveles de azúcar en la sangre elevados, el cuerpo “pide” al cerebro dar las señales necesarias para que tengamos ‘hambre’. Así, tendremos más glucosa y, por ende, más energía para que todo pueda funcionar como corresponde. Se trata entonces, de un intento de compensación por parte del organismo.

2. Cicatrización lenta

Cicatrización lenta

Si nos hemos cortado al cocinar, hemos tenido una operación quirúrgica o sufrido un accidente uno de los síntomas que alertan acerca de niveles de azúcar elevados es la incapacidad que tiene el organismo de cicatrizar, de forma eficiente, en poco tiempo. Esto sucede debido a que las arterias y las venas contienen tanto azúcar que no pueden irrigar sangre al área que necesita curarse.

3. Problemas en la piel

Uno de los principales signos de la diabetes es la piel reseca y la aparición de prurito. En algunos casos aparecen manchas oscuras alrededor del cuello y en las axilas.

4. Infecciones producidas por hongos

Debido a que la diabetes debilita el sistema inmunitario, el organismo no tiene la capacidad para protegerse de los ataques de ciertos microorganismos perjudiciales para la salud. Por este motivo son frecuentes las infecciones provocadas por hongos (sobre todo Candida) y bacterias varias.

Un ambiente repleto de azúcar es el entorno perfecto para que se reproduzcan y desarrollen rápidamente. En el caso de las mujeres, una buena manera de determinar si tienen infecciones, como la candiadisis, es analizar el flujo vaginal.

5. Adelgazamiento

Adelgazamiento

Bajar de peso sin hacer dieta ni ejercicio no es saludable y es una señal que no podemos dejar de lado. Si has estado perdiendo peso, sin motivo aparente y en una cantidad considerable (más de 3 kg al mes) quizás pueda deberse a altos niveles de azúcar en sangre.

Cuando las células no reciben glucosa como fuente de energía buscan ese “combustible” en otro lado. ¿Dónde? En las proteínas de los músculos. Por otra parte los riñones deben trabajar más para poder eliminar los excesos de azúcar y en este proceso también perdemos calorías (además de provocar fallos a nivel renal).

6. Sed excesiva

Dentro de los síntomas que alertan acerca de posibles niveles de sangre elevados es la sed excesiva. Y si bien es cierto que beber agua es fundamental para nuestro organismo y que, en ciertas circunstancias (por ejemplo, cuando hace calor o practicamos ejercicio), el cuerpo “nos pide” más líquido.

Sin embargo, debemos prestar atención si tenemos sed todo el tiempo, incluso aunque bebamos mucha agua. Esta es la señal del organismo para indicar que necesita reponer líquidos porque aquellos que le brindamos, ya los empleó para nutrir las células que están repletas de azúcar.

7. Ganas de orinar a menudo

En relación con lo anterior, otro de los síntomas que alertan acerca de niveles de azúcar en la sangre elevados son las ganas de orinar a menudo. Esto se debe a que el organismo necesita eliminar el exceso de azúcar, de algún modo, y por ello, recurre al mecanismo de micción.

Si no solías despertarte en la madrugada para orinar pero ahora sí sucede, varias veces, o bien si tienes que interrumpir tus actividades, porque no aguantas ni un minuto más la vejiga llena, deberías acudir a tu médico para averiguar qué sucede.

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8. Fatiga extrema

Fatiga excesiva

La fatiga extrema es otro de los síntomas que alertan acerca de posibles niveles de azúcar en la sangre elevados. En vista de que las personas no consiguen tener un sueño reparador y no tienen una buena hidratación (como se vio en los dos puntos anteriores), sumado al hecho de que las células no son capaces de recibir la glucosa que necesitan, se sienten débiles y somnolientas, sin importar cuánto duerman.

Otros síntomas

Además de los ya mencionados, existen otros síntomas que alertan sobre niveles de azúcar en la sangre elevados, tales como: 

  • Naúseas.
  • Mareos.
  • Vómitos.
  • Irritabilidad.
  • Calambres.
  • Visión borrosa.
  • Sensación de hormigueo en las extremidades.

Ante la duda, acude a tu médico y evita posponer la consulta durante demasiado tiempo. Una detección temprana será clave a la hora de gozar de bienestar a largo plazo.