Síntomas del atrapamiento del nervio pudendo

Raquel Lemos 3 julio, 2018
El atrapamiento del nervio pudendo es una afección muy dolorosa. Hoy vamos a descubrir dónde tiene lugar la compresión de este nervio y los síntomas que provoca.

El atrapamiento del nervio pudendo es una afección sumamente dolorosa. Su causa está en la comprensión del un nervio que se encuentra situado en la zona de la pelvis. Su atrapamiento puede deberse a diferentes causas.

Por ejemplo, si nos damos un golpe o sufrimos un traumatismo en el área de la pelvis, el nervio puede quedar atrapado. De igual manera puede ocurrir si tenemos o hemos tenido tumores pélvicos. No obstante, existen causas mucho más corrientes.

Una mujer que se queda embarazada puede sufrir el atrapamiento del nervio pudendo tras el parto. También, alguien que monta en bicicleta de forma regular, por ejemplo, un ciclista, puede desarrollar esta condición.

Síntomas que manifiestan el atrapamiento del nervio pudendo

Ahora que ya sabemos algunas de las causas que pueden dar lugar al atrapamiento del nervio pudendo, vamos a descubrir algunos síntomas que nos indican que lo estamos sufriendo. Si nos identificamos con alguna de ellas, es importante hacernos un chequeo médico para descartar cualquier problema.

Dolor localizado

El dolor localizado en la zona pélvica es el síntoma más común de quienes sufren el atrapamiento del nervio pudendo. Como su ubicación está en la región de los glúteos bajo el músculo piramidal, el hecho de sentarse sobre cualquier superficie supone una tortura.

Atrapamiento del nervio pudendo

En ocasiones, el dolor puede sentirse en solo un lado, en ambos, en la entrepierna o hacia la zona de la pierna. Dependiendo del lugar exacto donde se haya originado el atrapamiento del nervio pudendo el dolor se sentirá más en una zona que en otra.

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Problemas urinarios y de evacuación

Otro de los síntomas del atrapamiento del nervio pudendo son las dificultades que pueden surgir cuando se orina o defeca. Los cambios en los hábitos suelen ser una señal de alarma. Por ejemplo, la incontinencia o el estreñimiento.

Suele ser algo revelador notar dolor cuando se vacían los intestinos. En ocasiones, el atrapamiento del nervio pudendo puede producir un bloqueo que es importante que sea atendido por un médico lo antes posible.

También es necesario no confundir algunos síntomas, como el hormigueo, la quemazón o el picor con infecciones de orina normales. Esto puede llevarnos a tratar un problema que no estamos teniendo.

Relaciones sexuales dolorosas

Debido a la ubicación del atrapamiento del nervio pudendo, unido a los problemas urinarios y de evacuación aparecen, también, los relacionados con la sexualidad. El coito doloroso o la impotencia son algunos de ellos.

Las relaciones sexuales pueden ser muy dolorosas provocando, incluso, un dolor localizado, por ejemplo en el clítoris o en el pene. Esto puede afectar a la vida en pareja y bajar la autoestima.

Síntomas neurológicos

Dolor pelvis

Los últimos síntomas que vamos a tratar son los neurológicos. El primero es el dolor agudo que es tan fuerte que resulta inaguantable. Otro síntoma es el adormecimiento de la zona pélvica.

En ocasiones, se pueden notar punzadas agudas, una sensación de hormigueo o descargas eléctricas en la zona. Cualquiera de estos síntomas deben ser puestos en conocimiento de un profesional de la salud.

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El síndrome del ciclista

El atrapamiento del nervio pudendo suele ser más conocido como el “síndrome del ciclista” ya que son estos profesionales los que más sufren de esta afección. Por ese motivo, suelen utilizar culotes con bandana, un acolchado interno que amortigua la presión de los glúteos contra el sillín.

La zona del suelo pélvico es una parte del cuerpo a la que no le solemos prestar atención, pero que actividades como estas pueden ocasionar problemas con el nervio pudendo. Por eso, cualquier protección o cuidado son indispensables.

Para la recuperación de esta afección se recomienda la fisioterapia, el uso de cojines para sentarse que contengan espuma con un mínimo de 5 centímetros de grosor, cuidar la alimentación para combatir el estreñimiento y, en los casos más graves, cirugía.

Muchas veces, la medicación por sí sola no consigue solucionar el problema, por ello, los cuidados anteriores deben ser tomados también muy en cuenta. ¿Alguna vez has sufrido el atrapamiento del nervio pudendo? Si practicas un deporte como el ciclismo, ¿sueles preocuparte por cuidar esta zona?

En algunos casos, algunas técnicas de relajación pueden conseguir estirar los músculos del suelo pélvico y reducir el dolor muscular. Te recomendamos que las pruebes.

Bibliografía

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