¿Cuáles son los síntomas de la ciática?

Daniela Castro 3 julio, 2018
Los síntomas de la ciática se perciben cuando el nervio ciático se comprime o inflama. Es importante reconocerlos y tratarlos, ya que a veces se complican y afectan la calidad de vida.

Los síntomas de la ciática son el resultado de la irritación que sufre el nervio ciático por un traumatismo, enfermedad o fractura. Afectan con más frecuencia a los hombres que a las mujeres, sobre todo después de un sobreesfuerzo muscular o tareas de alto impacto físico.

Se pueden presentar en diferentes grados de intensidad en función de la causa subyacente. Si bien algunos casos son leves y esporádicos, otros se manifiestan de forma crónica y prolongada, siendo un motivo de incapacidad y baja laboral.

Es muy importante aprender a reconocer esta condición, ya que puede causar complicaciones cuando no se le brinda un tratamiento. Por eso, a continuación queremos contar en detalle cómo se manifiesta y cuándo es necesario visitar al médico.

¿Qué es la ciática?

El término “ciática” hace referencia al dolor que se extiende a lo largo del nervio ciático, que va desde la parte inferior de la espalda, bajando por la pierna, hasta el borde externo del pie. Se origina cuando el nervio se comprime o inflama, casi siempre en un solo lado del cuerpo.

No se trata de una enfermedad como tal, pero sí aparece por trastornos como la hernia de disco, espolón óseo y estenosis del conducto vertebral. Además, ciertos casos también se dan por fracturas, lesiones y tumores como el de páncreas o condrosarcoma.

Aunque los síntomas de la ciática pueden ser severos, la mayoría de los casos se controlan con reposo y tratamientos no quirúrgicos. Solo los casos graves, como los que producen una debilidad significativa en la pierna, pueden requerir una cirugía.

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Síntomas de la ciática

Uno de los síntomas de la ciática más distintivos es un dolor en la zona lumbar que se irradia hacia el glúteo y la parte posterior de la pierna. Este dolor se puede manifestar de múltiples formas y se llega a sentir en cualquier parte del trayecto que recorre el nervio ciático.

A menudo afecta solo un lado del cuerpo y puede venir acompañado con alteraciones en la sensibilidad de la piel. Mientras que en algunos casos es leve y prolongado, otros se dan de repente, con una intensidad tan fuerte que impide los movimientos normales en el paciente.

De igual forma, el dolor puede incrementar al toser, estornudar o permanecer sentados por mucho tiempo. Sin embargo, suele disminuir al caminar o permanecer en reposo. Otros síntomas de la ciática incluyen:

  • Sensación de hormigueo o adormecimiento de la articulación.
  • Dolor en los dedos del pie.
  • Debilidad muscular y disminución de los reflejos musculares.
  • Limitación del movimiento de la cadera y rodilla.
  • Dolor que hace difícil ponerse de pie.
  • Incapacidad para ponerse de puntillas.

Complicaciones de la ciática

Por lo general, los síntomas de la ciática disminuyen con terapias y dejan de ser un obstáculo para llevar una vida normal. De hecho, muchos casos mejoran en cuestión de días con reposo, sin necesidad de recibir un tratamiento.

Pero en casos reducidos, esta afección puede provocar una lesión permanente en el nervio, lo cual deriva otras complicaciones. Es primordial solicitar la intervención oportuna de un médico en caso de presentar signos más graves como:

  • Pérdida de la sensibilidad de la pierna afectada.
  • Debilidad muscular.
  • Deterioro de la función intestinal o de la vejiga.
  • Dolor en ambos lados del cuerpo (ciática bilateral).

¿Cuándo consultar al médico?

Si los síntomas de la ciática leves no suelen requerir atención médica. Ahora bien, si se prolongan por varios días, o se vuelven más severos, entonces es necesaria una evaluación profesional para determinar su causa y el tratamiento pertinente.

El tratamiento de la artrosis incluye sesiones de fisioterapia en casos agudos y/o moderados.

El médico puede sospechar del problema con una exploración física que incluye algunos movimientos específicos del paciente. Además, de forma complementaria puede sugerir radiografías o resonancia magnética (RM) para comprobar hernias de disco o espolones óseos. La consulta se recomienda en caso de:

  • Dolores repentinos e intensos, al punto que se limita el movimiento.
  • Lesiones o traumatismos violentos, por ejemplo por un accidente de tráfico.
  • Signos de incontinencia urinaria o fecal.
  • Enrojecimiento e hinchazón notoria en la espalda baja o región afectada.

Ver también: Diferencias entre lumbalgia y ciática

Tratamiento de los síntomas de la ciática

Dado que la ciática puede aparecer por otras enfermedades, su tratamiento puede variar en función del diagnóstico. Muchos casos no necesitan medidas farmacológicas o quirúrgicas porque el dolor desaparece por sí solo después de reposar. Para calmar el dolor y disminuir la inflamación se aconsejan medidas como:

  • Aplicar compresas calientes o frías en la zona del dolor.
  • Tomar analgésicos de venta libre como ibuprofeno o paracetamol.
  • Reducir la práctica de actividad física en los primeros días.
  • Hacer ejercicios de fortalecimiento después de dos o tres semanas.

En conclusión, aunque la ciática puede ser leve e intermitente, no hay que ignorar sus síntomas. Cuando se vuelven recurrentes son una señal clara de otras enfermedades que comprometen el nervio.

Bibliografía

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